Juguetitos en el kiosco

Conversación por Whatsapp con mi chico el otro día. La noche anterior nos habíamos mosqueado, no recuerdo porqué, así que debió de por alguna chorrada:

-Venga, va tonta, no te enfades, que te he comprado una cosita

-Es rojo? Vuela? Cabe en el maletero del coche? **

** Cuando nos decimos que nos vamos a regalar algo, estas son las tres preguntas que nos hacemos siempre para ver si con estas tres pistas, conseguimos descubrir que es.

-No es rojo, no vuela y cabe en el maletero.Es rosa y lleva pilas. 

-Es un consolador?

-Mírala que lista

-¿En serio? lo he descubierto por las pilas

-Ya, y porque es rosa. 

-¿¿Donde coño has ido a trabajar hoy??

-Lo he comprado en un kiosco.

-Ahhh…

Y ahí me quedé yo toda intrigada pensando en el mal que le están haciendo los periódicos gratuitos en internet y los videos de youtube a los dueños de los kioscos que antes vendían cigarros sueltos y ahora venden vibradores. Por otro lado pensé que esto era un nuevo coleccionable y que me iba a poner las botas con juguetitos nuevos, aunque pensé que igual es una colección un poco fuerte para ir a encargársela al quiosquero de tu barrio, que en el fondo te conoce desde que le comprabas cromos de pequeña. Pues nada, me suscribo, ya ves tú que problema.

Luego me pasé el día imaginando esa presentación de escaparate que se montan todas las mañanas los quiosqueros para enseñar la mercancia, ocupando media acera, y ya veía yo las pollas de colores entre el fascículo diez de “cocina con Hello Kitty hasta que te empalagues de gata” y el Cosmopolitan.

Total, que llegó la noche y salí de dudas. Era un regalo de la revista Sexologies, la cual no conocía para nada, pero por lo que leí un poco por encima, es un consultorio del Cosmopolitan antes mencionado un poco más extenso, con artículos como “regalos picantes para estas navidades” y “decálogo de como poner los cuernos y que no te pillen”, muy “no me hago pajas que me acabo de hacer la manicura”, y algún relato erótico de los políticamente correctos.

Y el consolador es este:

Si, creo que todos lo habéis visto, pero o eso es una reproducción del pene de un perro (por la famosa bola que se lee en los relatos de zoofilia…digo, en los documentales de la 2) o alguien le ha colocado mal las pelotas a algo… porque espero que no esté hecho el molde de uno real, porque el tipo no tiene los huevos en ascensor, si no en telesilla.

En cuanto al funcionamiento, pues no está mal, vibra bastante ( se puede regular en la base con un buen pulso, porque no es muy precisa la rosca y puedes pasar de la nada al tope en cero coma), y está gracioso con las rugosidades superiores. Tampoco vamos a pedir una black and decker por menos de seis euros, oiga.

He investigado por internet y he visto en su web que con cada número dan un juguetito, uno vibrador para el clítoris, bolas chinas y esas cosas. Así que por ese precio, que supongo que serán los 5,95 € sin variación, te puedes hacer una colección de juguetes eróticos básicos sin invertir mucho.

Tios que me ponen y no se porqué

Primero de todo, Feliz Año. Que si, que y se que ha pasado casi medio mes desde que empezamos el año y según el protocolo hay que dejar de desear un buen año hacia el dia 7, pero el blog es mio y les felicito cuando quiero, ea. Igual lo hago durante todo el año, ea. Pa chula yo.

Bien, después de este párrafo tan tonto, van el resto de tonterías, que esta vez tendrán que ver con el título que encabeza el post.

Si tengo que definir un tio de hombre que me gusta, mi tipo ideal fisicamente, dejando las cualidades interiores como que me haga reir, sea culto,buena persona,amiga de sus amigos ( de quien iba a ser amigo si no? que manía le tengo a esta frase) quiera la paz en el mundo y demás cualidades, me suelen atraer físicamente los tios morenos, con los ojos claros u oscuros, más altos que yo (mido 1,75), con los dientes en su sitio, (no sonrisa de fundas vitaldent, solo necesito que estén bien colocados) y que no hayan pasado por el gimnasio. Vaya, que para verlo en una foto o en un anuncio vale, pero no acaban de ponerme los abdominales marcados ni los biceps ciclados, con tener una bonita espalda ( que no sea de gimnasio) me vale. Lo de la lengua que centrifugue  a mil revoluciones como mi lavadora y el pollón de veinticinco centímetros son indispensables, eso si. Jajaja.

Desde hace un tiempo, hay dos tios que salen por la tele ( iré dando pistas, uno en videoclips y el otro en un programa), que cuando los veo noto como me suben la bilirrubina, y que cuando no los estoy viendo y sopeso el porqué de esa atracción, no logro entender.

Vale, ya desvelo quienes son :

Si. Pitbull. Y encima reconozco que buscando la foto de arriba he visto alguna que otra suya en la que me parece que está tremendo. Ay madre. Tiene unos ojos muy bonitos, y unos labios bastante apetecibles. Pero me pone de los putos nervios su música, el que lleve los pantalones a lo Julian Muñoz para marcar más paquete (relleno, querido, relleno), lo horterilla que es vistiendo en general, las gafas de aviador que son horrendas, la letra machista de sus canciones…vamos, que no. Pues oye, no hay videoclip de él que salga que me pierda. Me quedo gilipollas mirándole, y cuando acaba siempre pienso “pero que coño hago yo viendo a este tipo?”. Y no, menos cachondeito, que no pienso ir al concierto.

El otro:

Gonzo. Pero ahora, en su faceta de El Intermedio, en Caiga quien Caiga me pasaba desapercibido. Vale, moreno es, tiene los ojos claros pero tristones, es como muy serio y lacio a la vez,dan ganas de darle un caldito y taparle con una manta, pero creo que lo que me pone de él a raudales es la mala leche que gasta en sus entrevistas. Me pone verlo discutir y rebatiendo a sus entrevistados, no se, me excita ese carácter y sonrio a la tele cada vez que veo que va a salir en el programa.

Pues eso, que feliz año.

Un año más

 

Bueno, pues a cinco horas para que se acabe el año, quiero desearos queridos lectores que el año que viene, pese a los recortes y la situación en la que estamos, sea un año cojonudo para todos vosotros. Yo del 2011 no me puedo quejar, creo que ha sido uno de los mejores años de mi vida, sobre todo en cuanto a satisfacción personal, asi que espero que el 2012 como poco, sea igual.

Pues lo dicho, que tengáis una feliz salida de año, y una entrada, y 366 días cojonudísimos. Nos seguimos viendo por estos lares.

Se les quiere :)

Eau de Cimbel

Pues si. Esto que ven ustedes en la foto superior es un bote de colonia, 25 de Nacho Vidal, para ser más concretos. Aún no está a la venta, sale al mercado en Enero, y es tan sutil a la par que elegante que estoy dudando si comprármela, aunque sea sólo para ponerla en el baño y aterrorizar a las visitas. Desconozco si el bote es de cristal o de plástico, y si una vez gastado servirá para lo que estamos pensando, ya que con el perfume dentro (unisex, intuyo), es muy posible que te cauterices el coño en el momento menos indicado. Y es que tiene que escocer.

El recipiente, como habréis imaginado, es una réplica del nardo del señor Vidal, cosa lógica por otro lado. Eso si, dudo que hayan sacado un probador en miniatura, cosa que, por otro lado, puede resultar hasta graciosa.

Lo que también desconozco, aunque se puede intuir, es por donde saldrá  el perfume, y si será en formato pulverizador o eyacule la colonia a chorros. Intuyo también que será difícil de encontrar en las estanterías de Juteco o de El Corte Inglés (una pena, ya me imaginaba a la chica que siempre te rocía de colonia a pollazos con el personal), y que estará a la venta en tiendas especializadas en pollas de colores. En cualquier caso, lo buscaré, jaja. Por suerte, supongo, que como a Lady Gaga es a la que se le ha ocurrido hacer un perfume con con semen y sangre, es igual huele hasta bien.

En fin, que ya saben si quieren hacer un regalo de reyes original y práctico para dejar en la estantería del baño, esta puede ser su elección.

Vida sexual con un bebé en casa

Joe, esta vez me he tenido que pensar un poco el título del post, yo que soy de encabezados sencillos, porque “follar con un bebé” que es lo primero que se me había ocurrido me auguraba un cierre del blog seguro.

 

Todo el mundo cuando pares, te suele decir, no sin cierto recochineo, que te olvides de dormir durante los siguientes meses, pero nadie te advierte de que tu vida sexual se va a volver un despropósito, y eso deberían de avisarlo. Cuarentena aparte. una vez terminada, piensas que todo va a volver a ser igual, o al menos yo lo pensaba. Ya. Y unos cojones.

Primero, que cuesta más ponerse cachonda que antes, ya que al dar de mamar tu cerebro da por cubierto el deseo sexual (jodidas hormonas), por lo que no te apetece zumbar tan a menudo como antes (lo mio era de polvo diario, y claro, esta especie de inapetencia de “me da igual si follamos o no” me tenía completamente traumatizada, que yo no soy asi… menos mal que he dejado de hacerle caso a mis hormonas del Opus.)

 

Una vez puestas las ganas en marcha otra vez, viene el que los primeros polvos son un poco dolorosos, como si te hubieras revirginizado, y tampoco son altamente satisfactorios por la tensión que eso supone ( aqui es donde envidio ser un tío, que follar no duele  nunca a no ser que tengas fimosis). Pasada esta fase de “me da igual aunque me duela, tu tira palante”, viene el encontrar el momento para hacerlo. Porque yo era muy de me tocas un pezón y donde nos pille, ahora, aparte de necesitar una radial para que se me caliente el cuerpo con solo un roce de pezones porque el que te los estén chuperreteando todo el día los deja bastante insensibles (eso si, el que el bebé se te amorre cuando están las tetas llenas de leche me produce un placer increible), viene el que el nuevo habitante de la casa no suele dormir tan seguido como a ti te gustaría, ni a las horas que a tí te apetece. Yo estilaba eso de echar un polvo en la encimera de la cocina mientras hacías la cena (ni que decir tiene que a veces se me quemaba), pero ahora en los 20 segundos que tarda en calentarse el biberón no me da tiempo ni siquiera para pensar en proponerlo. Además, mi criatura ha salido a su madre y es bastante nocturna, a mi siempre me ha molado follar de madrugada, y la condenada no cae sopa hasta las dos de la mañana casi, por lo que teniendo que madrugar al dia siguiente, da tiempo a echar un polvo de corrido y poco más. También era mucho de follar mientras tenía al Sobera de fondo con Atrapa un Millón los viernes por la noche en el sofá (un poco raro, lo se, porque no es que el tipo me ponga nada y no sabía yo nada de este fetiche cultural, que con Saber y Ganar no me ha pasado nunca), pero ahora hacerlo con la niña en la trona mirando como que no es plan. Y obviamente, después de todo el dia trajinando con ella, aunque esté ya dormida en su cuna, hay veces que no me da tiempo a poner la cabeza en la almohada que ya estoy dormida. Además, están los ruiditos, que basta que estés al tema para que notes como empieza a moverse en la cuna, a hacer algún ruido y pienses que se va a despertar y claro, desconcentra, además de gemir bajito para no despertarla. Lo dicho, todo un estress y un despropósito, que así no se puede follar tranquilamente. Claro, que al parecer luego es peor, porque ya se levantan solos de la cama y te pueden pillar en cualquier momento, que esa parte por suerte aún no la conozco, pero ya la sufriré, ya. Así que tomando las riendas nuevamente de mi vida sexual, me dedico a zumbar siempre que puedo y donde me pilla, no desaprovecho ni una sola oportunidad. La verdad es que es más divertido, y activa bastante la vida sexual, que después de casi una década, parece que uno se va acomodando y pierde esos momentos de aquí y ahora,que vuelven… pero en bajito para que no se despierte. Por eso quizás no me da tanto tiempo para actualizar el blog, que los ratos de paz y tranquilidad tengo que repartirlos entre escribir o follar, y claro, yo les quiero mucho a ustedes pero donde esté un pollazo… jaja.

 

Fumar

Otra de mis aficiones durante muchos años (hasta que me quedé preñada y en la actualidad, vamos) ha sido fumar porros. No bebo alcohol (por los porros, que si no me entocino demasiado), así que algún vicio tenía que tener. Y todo esto viene a que hoy me he acordado de que el año pasado me prometí a mi misma que el 31 de diciembre de este año me tomaré una copa de Moet ( vale, no bebo alcohol habitualmente, pero el champán es algo a lo que no le puedo decir que no) y me fumaré un buen fly después de este año de esfuerzos y sacrificios frente a mis vicios. Vamos, que me auguro que esta nochevieja a las 00:10 ya me habré quedado frita, que un año sin excesos es lo que tiene. Y la edad, bonita, y la edad…

Esto va a ser un post de abuela cebolleta, me lo veo venir.

Mi primer porro ( si, lo va a ser) me lo fumé al dia siguiente de mi primer concierto de The Cure, o sea, le puedo poner fecha y todo, el 8 de Noviembre de 1993. Recuerdo que fue ese día porque me tocó salir con las amigas del colegio a Moncloa, después de una noche superchula de polvo de venganza y concierto con mis amigos siniestrillos. Y es que yo tenía dos grupos de amigos que no se conocían entre si y algo incompatibles, las compañeras de clase del colegio ( con las que había que socializar si o si), y la gente rara y vestida de negro con los que realmente me apetecía estar ( sobre todo porque eran mayoría tios, jaja).

Fue el novio de una de mis pijitas compañeras de clase el que nos llevó a un selecto grupo de tres o cuatro personas (otras se hubieran escandalizado por lo que íbamos a hacer) fuera del garito de Moncloa en el que estábamos emborrachándonos como adolescentes que éramos, para que probáramos nuestro primer porro. Él, al ser de otro colegio y unos tres años mayor, tenía acceso a esa sustancia prohibida que desconocíamos realmente. Asi que allí mismo, en los bajos de Moncloa, le dimos unas caladas a aquel cigarro liado con cierta excitación y nerviosismo por el efecto que pudiera tener. Ninguno. A mi no se me subió lo más mínimo, lo recuerdo perfectamente, la desilusión que me supuso probar aquel fruto prohibido que no me produjo ningún efecto especial. Pues vaya. Vista la desilusión, no volví a probarlos.

Un par de años más tarde, en el instituto ya, cuando tuve mi segundo tonteo con el tema. Mi compañero de delante, que era de Jaén y a mi me ponía burrísima, solía llevar encima un par de ellos para pasar las aburridas horas de clase. Un día nos propuso fumarnos uno antes de entrar en clase de Historia, y yo recordando mi primera experiencia le dije que si, y si me hubiera dicho que nos amputáramos un brazo también hubiese aceptado, que yo lo que quería era tirármelo (cosa que nunca sucedió, cachis, eso si, me harté a fumar porros con él…así repetí COU, jaja).

Pero aquel día si que me subió, vaya que si lo hizo. Y me metí en clase de Historia con un pedazo tal que no era capaz de coger ni un sólo apunte, flipando pepinillos con lo que nos estaba contando la II Guerra Mundial, y no os podéis imaginar lo que aluciné con la narración del desembarco de Normandía. Tanto, que después de pedirle los apuntes al empollón de la clase, decidí que no volvería a fumar antes de la clase de Historia. Pero si en la de filosofía, matemáticas y literatura, jajaja.

Además, los sábados por la tarde quedábamos después de hacer un fondo común para comprar chocolate, papel y el tabaco, para reunirnos en esos garitos (lagrimilla  recordando) dónde no sólo se podía fumar tabaco, si no también porros mientras te tomabas una cerveza sin que al dueño le diera un parraque o llamase a la policía. Por suerte para mí, había un bar de este tipo justo en la calle paralela a mi casa. Suerte principalmente por la cercanía a mi cama sin tener que pasar por enrevesados transbordos de metro que siempre han sido un coñazo y más en ese estado, pero por otro lado era una putada eso de tener que quitarte el ciego del todo en menos de cincuenta metros para hacer una entrada en casa lo suficiente creible como si hubieses pasado la tarde en el burger king celebrando el cumpleaños de un amigo. Y los ojos los llevabas rojos del humo, claro.

Después de esta época, conocí al que fue mi marido, que al ser 16 años mayor que yo, pues claro, se había hartado de fumar porros. Durante nuestro noviazgo tuve una época en la que me daban mogollón de paranoia fumarlos, me sentaban fatal, por lo que lo dejé durante varios años hasta que ya casada, conocimos a una pareja y que casualidad, también los fumaban. Con ellos probé por primera vez la maria, ojú que jartá a reir. Así que los fines de semana, en mi casa o en la suya, pasábamos las tardes viendo pelis o jugando a algo, hasta que nos despertábamos en el sofá el domingo por la mañana. Debía de ser que ya sin la presión de que me fuerna a pillar mis padres, aquello empezó a sentarme de puta madre. El caso es que a mi no me apijorran como le pasa a la inmensa mayoría, si no que me sale la vena creativa. Ni que decir que muchos post de este blog están escritos bajo el efecto de la maría, por lo que entiendo que Shakespeare y Oscar Wilde escribieran bajo su efecto (a ver, no me estoy comparando con ellos, diox me libre).

Y ni que decir tiene que follar fumada mola un huevo, cada caricia se siente el doble y los orgasmos son increibles, mucho más intensos.

En fin, que deseando estoy que llegue la nochevieja para darle unas caladitas a uno…

Ah, bueno, y antes de acabar una recomendación por si hay algún menor leyendo esto, fumar porros mola, pero no mientras estudias y bla bla… a los mayores de edad no os digo nada, haced lo que os plazca.

Modo abuela cebolleta off. Legalización ya, coñe.

 

Pajillas adolescentes con El Jueves

 

Disculpen la tardanza en actualizar, pero esto de ser una chica Victoria`s Secret me ha mantenido muy ocupada el último mes. Ja.

El otro día, después de muchos años sin leerlo, volvió a caer en mis manos una revista de El Jueves ( la que sale los miércoles) y me acordé de mi trayectoria pajeril con ella.

La primera vez que vi una debió de ser con doce o trece años : el padre de una compañera de clase se la compraba y esta, aprovechaba el que su progenitor las coleccionara para traerlas al cole, y en la hora del recreo, en una parte escondida del patio, recordemos que estudié en un cole de monjas y ciertas publicaciones no eran aptas para nuestros inocentes ojos ( otro ja) nos dedicábamos a ver los dibujitos de sexo explícito, ya que leer las historietas, realmente, no lo hacíamos, y flipábamos un poco ( bueno, mucho), con esas representaciones de sexo explícito sin saber verdaderamente que es lo que estábamos viendo. Quizás eso trastocó un poco la percepción sobre el sexo que llegamos a tener, sobre todo la desilusión sobre el sexo masculino, que resultó que en realidad no todas las pollas de los tios eran tan descomunales (tercer ja)

Años más tarde, con 16, decidí empezar a comprarme la revista y a coleccionarla, guardándola en un armarito escondido de mi habitación, hasta que la descubrió mi madre, que lo único que me pidió fue que se la dejara leer después de que lo hiciera yo cada semana. Así que cambié su ubicación ya que, ni se le puede esconder nada a una madre a ciertas edades, ni era tan terrible lo que estaba haciendo pese a que yo pensaba que sí. Supongo que en cierta medida mi madre se alegró de que sea una mujer y no encontrarse ninguna revista porno, siempre más explícitas que los dibujitos. Ahora que pienso, mi padre tampoco ha sido de revistas pornos, jamás se las descubrí, cosa que si hice con los videos, los libros de la sonrisa vertical y un consolador que debían de utilizar en sus juegos nocturnos. Pero voy a cambiar de tema porque, quitando a un colega que me confesó que le ponía ver a sus padres zumbando, es algo que a todos nos cuesta imaginarnos y nos puede producir cierta repulsa. Yo sólamente una vez les pillé follando, bueno, no les vi, pero si les oí gracias a que la parte superior del armario de su habitación y la mia ( vamos, lo que llamamos el maletero) se comunicaban, y aquella noche estaban abiertas las puertas del mio por lo que el sonido de unos gemidos y suspiros me despertaron, que primero me asustaron y después, cuando caí en lo que era aquello que sonaba, me produjo tal ataque de risa nervioso que tuve que ponerme boca abajo para que la almohada ahogara mis risitas. Lo tonta que puede ser una adolescente.

Pero volvamos al tema que nos ocupa, que ya estoy divagando como siempre. Después de un año de  coleccionismo me volví onanistamente activa, y es que en mi caso, follé antes de empezar a hacerme pajas, rarita que es una. Pero oye, desde que aprendí las dos cosas, no he dejado de practicarlas ni un momento. Además de las pelis del plus, de los videos y libros de mi padre y de mi león de peluche, descubrí que había ciertas historietas de El Jueves que conseguían que me atacara el gusanillo de la excitación, esa sensación que va desde los genitales hasta el estómago y no al revés cuando algo te está excitando. En especial me ponían las historias de Clara de Noche, y algunas historietas del Profesor Cojonciano y de Makinavaja. Así que después de una primera lectura en cualquier parte de la casa, aprovechaba la noche para volver a releer la historieta y hacerme una pajilla. Divina adolescencia cuando una era capaz de tener un orgasmo con sólo dos páginas de dibujitos. Si me pillaban las ganas de guitarreo de jueves a martes, hacia una selección de las historias que más me habían puesto de todos los números que ya tenía en la colección y me proporcionaba los orgasmos con números atrasados. Mírala que apañada ella. Después dejé de comprarme la revista, ya que las 225 ptas que costaba en ese momento me venian muy bien para otros vicios, como el tabaco o los minis del fin de semana. Pero mantuve mi colección durante muchos años conmigo ( se la regalé a un amigo albanés en mi última mudanza), , y de vez en cuando reconozco que les echaba un vistazo a aquellos números antiguos cuando tenía ganas de marcha onanista. Después ya conseguí mi primera conexión a internet .

De concierto : Patrick Wolf

Como ya sabéis si lleváis leyendo tiempo este blog, y si no os lo digo yo ahora, que además de cierta afición a las pollas de goma también se la tengo a los conciertos. Al último que había ido, embarazada de cinco meses, fue al de Fangoria cuya crítica ya dejé en un post. Como ya habían pasado muchos meses y me empezaba a picar el gusanillo cosa mala, aproveché que el señor Patricio Lobo venía a los madriles para que a la mínima provocación que mi colega de conciertos me hizo, acabara comprando un par de entradas para ir a verlo, aprovechando que el padre de la criatura ( al que le puse ojitos) decidiera que se quedaba con la mini yo, que aún es joven para ir a estos sitios.

Probablemente la mayoría no tengáis ni puta idea de quien os estoy hablando, ya que no es tremendamente conocido, aunque últimamente para mi deleite Kiss tv emite de vez en cuando (o sea, una vez al dia, porque se repite tanto como la emisora de radio) una de las canciones de su último lp, Lupercalia :

El concierto fue en la sala Penélope, que al principio me tiraba un poco para atrás porque la única vez que asistí antes de esta a un concierto en una sala pequeña sufrí un horrible percance  que me quitó las ganas de volver a este tipo de sitios, pero en esta ocasión estaba segura de que merecía la pena. Y tanto, ya que apenas éramos cien personas en el garito, por lo que fue un concierto bastante íntimo y que nos dejó estar muy cerca del escenario.

Que vozarrón señores, que bien canta este muchacho, sin desafinar una nota, con esa voz tan profunda… impresionante. Solo antes un cantante había conseguido impresionarme asi, Bret Anderson de Suede, pero ahora puedo añadir al sr Wolf en la minúscula lista de voces en directo impresionantes. Salimos todos encantadísimos del concierto, y yo en especial por haberme quitado el mono de la mejor manera.Que vozarrón, acompañado de su tamaño ( debe de andar cerca de los dos metros de altura) y de esa cara de niño bueno inglés. Impresionante, en serio. Se me hizo corto el concierto, pese a que hubiera deseado que interpretara más canciones de su lp anterior, del que me declaro fan absoluta. Esta me hubiera encantado escucharla en directo :

Además, el buen muchacho, toca un montón de instrumentos : piano, arpa,ukelele y violín lo que le hace doblemente encantador. En fin, que me lo pasé de muerte, pese que al principio tenía un poco de cargo de conciencia por “abandonar” así a la miniyo, pero mereció mucho la pena. Y total, solo fueron un par de horitas.

Lo malo es que mañana tocan The Mission, un clásico de mis noches siniestras de adolescente, al que también me encantaría ir, pero el padre de la criatura no pasa esta vez por el aro, jaja.

 

 

 

De compras : Pendrive para pajas

Que cosas más bonitas se inventan…

¿Quien no se ha hecho nunca una paja en la oficina en un momento de tensión o aburrimiento? Vale, habrá alguien que no lo haya hecho. Yo tuve una época en la que curraba en un sitio bastante aburrido, sola en la oficina casi todo el dia y en el que en la primera hora de curro me ventilaba toda la faena, por lo que el resto de la jornada me la pasaba viendo porno ( borrando el historial después, claro) y chateando con el que ahora es mi pareja, por lo que había dias que parecía un mono. Como la puerta siempre estaba cerrada con llave ( tenía que abrir yo si venía alguien), no necesitaba ni levantarme de mi silla para darle rienda suelta al placer de Onán (mal usado el nombre porque lo que inventó el buen señor fue la marcha atrás y no la acción de masturbarse, pero bueno).

Con este aparatito puedes llevar tus archivos y masturbarte a la vez. La parte de color plata esconde el usb en si, lo que enchufas al ordenador, pero guarda la sorpresa de que el capuchón o tapa, vibra, de manera discreta, por lo que puedes usarlo para hacerte una pajilla de manera discreta.

Es lavable, menos mal, porque no creo que sea muy correcto dejarle la memoria usb a nadie oliendo a coño, aunque supongo que no se suela utilizar para pasarle archivos a nadie, más bien es de uso personal. Lo malo es que tiene un precio bastante alto ( 139 $) , que la verdad, por ese precio, es mejor tirar de la marca kingston y comprarte un vibrador estilo barra de labios, por ejemplo, que ahorra pasta en esta época de crisis, o tirar directamente de mano e imaginación, que es mucho más barato.

He de reconocer que al principio pensaba que la parte granate era la que llevaba el pincho usb, por lo que veía algo complicado el hacerte una paja discretamente pegando el coño a la cpu,no te quiero decir ya con un portátil,  pero después de ver este video me ha quedado más claro :

En fin, que es una pijada, pero supongo que será útil y atractivo para aquellas que se piensan que su coño es el mejor del mundo o tienen la manucura recién hecha.

Mi momento Afrodita

No es que me crea una diosa, dios me libre, que llevo unos dias que no me da tiempo ni a peinarme casi, cojones lo que te puede succionar la vida un bebé, si no que soy como la de Mazinger Z, con los pechos fuera. Primero, para aquellos lectores que no sepan que es un sujetador de lactancia, les presento un par de fotos que muestran lo que es.

Eso, un sujetador que se abre, además de por la espalda, por la zona de las cazoletas para facilitar dar de mamar a los bebés sin tener que estar sacándote la teta de un sujetador normal pillando posturas raras. También serviría para que los hombres torpes a la hora de desabrochar un sostén se pudieran dedicar directamente al menester de chupar y pellizcar pezones sin perder tiempo, que solo hay que quitar un ganchito y además te pilla de frente, vamos, habría que ser muy inútil para no hacerlo bien.

Lo segundo que tengo que contar es que los bebés de ahora comen “ a demanda”, es decir, cuando al bebé le sale de los cojones u ovarios ( dependiendo del sexo de este, claro) y no como antes que al menos respetaban tres horas de libertad entre mamada y mamada ( pero no de la que estáis pensando, cochinos). Ahora si quiere hacerlo cada hora, pues hala, olvídate de vivir que te pasas el dia con el bebé en brazos y la teta fuera. Y yo he parido o una hambrienta o una lesbiana, porque le apasiona tener mi pezón en la boca. La verdad es que una vez que mama se queda muy tranquilita durante.. veinte, treinta minutos, que te da el tiempo suficiente para no poder hacer nada realmente..jaja.

Yo siempre he hecho top less en la playa, por lo que lo de enseñar las tetas tampoco me ha supuesto nunca un trauma; aun así, si lo hubiese tenido, en el hospital se te quita rápidamente en cuanto tienes que ponerte a sacarte los pechos delante de tu familia directa y de la familia directa y/o amigos de la chica que comparte contigo la habitación, más las enfermeras que te toquetean las tetas para que aprendas a dar de mamar, más luego la pediatra que te mira a ver como lo haces en la primera consulta. Yo, que desde el primer momento  decidí que estaba muy a favor de la lactancia materna y al que no le guste que no mire, no me he cortado un pelo a la hora de sacarme la teta delante de quien fuera en cualquier lugar para amamantar a mi cachorrita. Hace poco tuve la visita de un amigo nuestro que es un chavalin de veintipocos años y la verdad es que me descojoné bastante por dentro cuando, mientras hablábamos, me saqué la teta y me puse a dar de comer a la peque, mientras él seguía hablándome con una rigidez en el cuello espeluznante intentando no desviar la mirada hacia donde se supone que no debería mirar. Jaja, pobrecico mio. Asi que se lo hice tres veces más a lo largo del dia, hasta que el muchacho se acostumbró y volvió a recuperar su movilidad cuellil.

Para mi comodidad, cuando estoy en casa sola o con mi pareja, no suelo llevar el sujetador, solo una camiseta o a veces, dependiendo del calor que haga, ni siquiera esta. Muy de tribu africana, lo se, pero oye, estoy en mi casa y hago lo que me sale de los huevos.

Cuando salgo, tengo la deferencia de vestirme, y dependiendo de lo que lleve puesto, o me levanto la camiseta o me saco la teta por el escote. Todas las veces que la enana ha demandado su comida me ha pillado sentada en el coche, asi que suelo darle de mamar sentada en este antes de dirigirme al sitio que sea, cronometrando el tiempo que tengo para la siguiente toma ( bueno, la primera vez me tocó meterme en un probador de El Corte Inglés para hacerlo porque me pilló desprevenida, pero ya le voy cogiendo el punto a la mamona esta), asi que cómodamente en el coche alimento a mi pequeño alien. Como me paso más tiempo a lo largo del dia con las tetas fuera que dentro, ya he sufrido dos momentos “tierra trágame” , uno en el parking del Carrefour donde se me olvidó bajarme la camiseta al salir del coche ( en cuanto me dio el fresquito me di cuenta y me bajé la camiseta), y el segundo ha sido este fin de semana en el parking del Mercadona, donde, por culpa de llevar una camiseta con escote, salí directamente del coche con la teta fuera para deleite del señor que se dirigía hacia mi coche y que gracias a su cara de asombro me di cuenta de que algo fallaba en mi atuendo.

Asi que si algún dia os encontráis con una mujer con una teta fuera y no estáis en la pasarela Cibeles, tened la deferencia de advertirselo, que os lo agradecerá.

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