Siempre he pensado que hay que probarlo todo en esta vida, para saber si una cosa te gusta o no, tanto en temas de comida como en cuestiones de sexo.
Con 19 años me eché una pareja que me duró 9 años hasta que lo dejamos definitivamente, con una gran retahila de cuernos incluida, que ya iré contando.
Mi culo dejó de ser virgen en el hotel Meliá Zaragoza , una noche de paso antes de seguir viaje para Barcelona. Era Semana Santa, dato poco relevante, pero mi cabeza se acuerda.
Lo importante y principal para que el sexo anal sea placentero, es que la persona que te está dando NO SEA INEXPERTA. El problema principal a la hora de practicar el sexo anal es que todos hemos visto peliculas porno, y ahí reside la principal dificultad, que tu culo no es el de una actriz/actor porno, por lo que la polla ni entra tan fácil, ni tan rápido ni tan suave como parece.
Por suerte para mi, no era su primera vez. Por suerte para mi, también la tenia bastante pequeña como para que no doliera mucho. Sangré un poco, pero disfruté del momento, asi que me aficioné también al sexo anal. Adoro las dobles penetraciones.
Como me han dado y he dado ( también soy aficionada a los arneses y no de escalar precisamente), y visto que aqui llegan tanto expertos como inexpertos en cuestiones sexuales ( Google me tiene indexada en todas las depravaciones que se le ocurra a alguien poner en el buscador, hija mia que fama), espero que mi experiencia os sirva para orientaros en el rito de Sodoma.
SI TE VAN A DAR : Si lo tienes planeado, lo mejor es que pases por el baño antes, para evitar momentos engorrosos y te puedas concentrar en tu placer, ya que se vuelve un poco complicado el relajar el esfinter para que la penetración no sea excesivamente dolorosa sin pensar en las consecuencias que supone el relajar este músculo.
Importante también es que haya algún tipo de lubricante. La saliva en este caso no vale, al menos las primeras veces. Queda muy chulo y muy porno eso de escupir en un ojete para lubricarlo, pero si es tu primera vez, o te está follando una babosa que no para de chorrear o más vale tirar de aceites y lubricantes, pero no de moto, si no de los de farmacia o sex shop, y que sean compatibles con los condones si es que los usais. Con vaselina o glicerina vale para hacerlo a pelo, o aceite johnsons. Para usar condón, lubricantes al uso, pero por ejemplo no recomiendo el de Durex ya que seca demasiado rápido y no es lo suficientemente deslizante.
Las tias no tenemos el punto G en la zona anal como los tios, por lo que el placer que nos pueda suponer el sexo anal no tiene que ver con el que sienten ellos, por lo que además del ano, es superaconsejable el que entre también en juego tu clitoris o vagina, por donde antes llegues al orgasmo, para compaginar esos momentillos dolorosos con el placer que supone tocarte en cualquiera de las otras zonas. Mola esa mezclilla sádica entre placer y dolor.
SI VAS A DAR : No estás en una pelicula porno. Piensa que por donde la vas a meter no es el tunel de Viella, por lo que tienes que hacerlo despacito, no hagas nada que no te gustaria que te hicieran a ti, que tu también tienes ese mismo agujero. Meterla por el culo no es lo mismo que la penetración vaginal, el ano no lubrica tan fuerte como el coño por lo que el camino es menos resbaladizo y más angosto, lo que supongo que es lo que le da placer al hombre.
Cuando te digan para, para, sácala, sácala, hazlo despacito y sin movimientos bruscos, deja que vaya dilatándose poco a poco y que la persona que tienes a cuatro patas vaya digeriendo despacio el trozo de carne. No hay prisa, y seguro que llegas hasta el fondo. Cuando él/ella te lo pida acelera el ritmo, pero no cuando a ti te apetezca si no quieres oirle chillar y que se vengue de ti empalándote con un bate de beisbol. Aquí hemos venido a disfrutar todos.
Siempre mola más empezar con una polla pequeña e ir aumentando el tamaño según se vaya acostumbrando el tema, pero si ya vienes con pareja con un tamaño de rabo habitual, acostumbrate desde el principio a lo que tienes.
Espero que os den por el culo plácidamente, y sin acritud, por supuesto.