Me encantan los websodios de Con pelos en la lengua, serie que descubrí hace unos meses dando vueltas por la red y de la que me he hecho fiel admiradora, por su temática y la frescura de su lenguaje, principalmente.
Para continuar leyendo la entrada, sería conveniente, no obligatorio ( esto no es Lost) que vierais este capitulo , que, aunque desvela de que va a ir el tema, tiene un par de frases buenísimas.
Como ya he comentado antes, estoy de cambios salvajes e incluso un pelin descontrolados en mi vida, y el viernes fue uno de esos dias caóticos de entrar y salir constantemente. Volviendo hacia mi lugar de trabajo con mi mejor amigo, gay él (para que podamos ser amigos de verdad ,jaja), después de un momento radar-gay que habiamos vivido momentos antes con un motero con el que se intercambió unas miraditas lascivas, nos encontramos con un tercer amigo, al que llamaré el homínido ya que en si, poco más es.
A mi gayfriend le pone mucho el homínido desde el dia que se lo presenté, y aunque sabe de sobra que tira de heterosexualidad por todos los costados, él no pierde la oportunidad de tirarle los tejos, y el otro de vacilarle. Por otro lado, el homínido y yo hemos tenido siempre esa relación de tira y afloja sexual, un juego para divertirnos en los tediosos dias de trabajo.
El viernes, en ese momento de vacileo que nos traemos entre los tres desde siempre, el homínido se debió de calentar excesivamente y nos soltó, antes de irse : “Porque estoy casado, si no os ibais a enterar los dos de lo que puedo haceros en la cama”. Si, el mote le viene al pelo, lo se.
Yo me lo tomé a risa como siempre, pero mi amigo se calentó y le soltó un ” Uy, nene, me acabas de poner, y a mi el que me la levanta, me la baja” , y nos fuimos muy dignos los dos.
Tras dos metros andados, se para en seco. Me mira de arriba abajo. Pone un poco de cara de resignación, y me dice :” Si, me acostaría contigo. Pero mantén tu coño lejos de mi”. Jajajaja¡¡ Ya os podeis imaginar, si habeis visto el video, la frase que le solté.
Anoche coincidimos en la fiesta de un amigo nuevamente mi gayfriend y yo, y nada más vernos volvió a recordarme lo vivido el dia anterior, y me comentó también que le habia dedicado incluso un par de pajas a imaginarse el momento. Intuyo que yo no salía en ellas precisamente, pero es lógico,jaja. Y más a raiz de lo que pasó un rato después, cuando sin querer, me tocó una teta y se pasó un rato traumatizado sin parar de decir “dios, que mogollón de carne y que duro”, a lo que le di las gracias, porque aunque con cara entre asombro y grima, estaba piropeando mis tetas, a mi manera de ver… . Le adoro, como podéis imaginar.
Asi que aunque su libidinosa imaginación lo intente, no seria capaz realmente de que los tres acabáramos en la cama. Y de hecho si lo visualizo,conociéndonos a los tres, creo que estaría más tiempo riéndome que follando.


