No me gusta llamarlos consoladores, me parece un nombre un tanto machista, yo para consolarme de lo que sea, necesito un humano, y hacerme una paja no es un consuelo, en cualquier caso habria que llamarles “aliviadores”.

Están colocados por orden de adquisición, de izquierda a derecha, podeis ver a Federico, Julianin, Patricio, Clonito y Kaa, la serpiente del libro de la Selva. Falta en la foto Rocinante, que es el cojín orgásmico, pero no entraba en la foto.
Federico, Fede para los amigos, fue mi primera compra en un sex shop, con ventitres. En aquella época trabajaba de noche, de 1 a 7 de la mañana, y gracias a vivir excesivamente cerca de el Pilar, a las doce de la mañana se acababan mis horas de descanso. No dormía apenas y me pasaba el día haciéndome pajas, mientras mis amantes ( o marido) estaban currando en los horarios normales. También descubrí las prestaciones extras de los mandos de las consolas, pero lo contaré en otro post. Asi que el amigo Fede lleva conmigo ya una década, y sigue funcionando a la perfección. Es bastante duro y grueso, y me proporcionó mis primeros orgasmos vibradores por ambos orificios.
Julianin es un regalo que me hizo mi socio poco tiempo antes de fallecer (ays, ese cinturón de seguridad…). Teniamos una empresa de transporte, él tenia 21 añitos y yo 25 (jóvenes emprendedores, ya veis..) y habiamos conseguido una ruta internacional muy buena que nos iba a proporcionar mucha pasta. Para celebrarlo nos fuimos de cena con los conductores, y entre tanto macho, decidieron acabar la fiesta en uno de los puticlubes más famosos de la ciudad…donde no me dejaron entrar, asi que al dia siguiente apareció mi socio con Julianin, para pedirme perdón. Ya se que lo normal hubieran sido unas flores o algo asi… pero se hubieran marchitado. Como comprendereis, le tengo bastante cariño a Julianin ( nombre que le puso él, por cierto), y es un gran compañero para el sexo anal, aunque siempre acompañado de una polla real u otra de goma. Adoro las dobles penetraciones. Durante una época, Fede y él me proporcionaron grandes orgasmos con sus esfuerzos vibratorios.
Patricio es de adquisición más reciente, lo tendré hace un año más o menos. El nombre le viene por una de mis alocadas asociaciones de ideas : es un fantasma , que me hizo recordar Ghost, de ahí el salto a Patrick Swayze fue sencillo, y más castellanizar el nombre.
Es el más caro de todos, y se porque. Dispone de cuatro tipos de vibraciones diferentes, no lineales, es decir, no es un aumento de la vibración sólamente, si no que va cambiando el ritmo con un simple toquecito en la base, una gozada señora. Además por su formato, con la cabeza estrangulada, no se sale, por lo que se pueden contraer los músculos de la vagina todo lo que quieras que siempre quedará dentro. Me encanta mi Patricio.
Clonito, podreis imaginar, es el resultado del Clone-a-Willy , una reproducción exacta de la polla de mi chico (se nota, es la única de la foto que no está completamente recta, jaja) que vibra una barbaridad y como ya comenté, es divertido usarla a la vez que la original. También lo he usado para dormir una noche entera con él dentro, fantasia que he tenido siempre con una polla real, pero que es imposible por las perdidas de erección del dueño en cuanto se quede sopa del todo, amén del priapismo, que yo soy bastante dormilona.
Kaa, es el nombre que le he dado al dildo ( este no vibra) más largo que tengo. Kaa es la serpiente de el Libro de la Selva, para el que no lo sepa. Queria tener uno de esos, me hacia ilusión. Me encanta la textura gelatinosa que tiene, lo suave que es, y lo bien que llena. Me gusta usar sus dos cabezas, y meterlo hasta el fondo, a ver cuanto me entra. Aún no he jugado con él en compañia, suelo utilizarlo para las mañanas que me despierto tan excitada ( y mi chico se ha ido ya a currar) que necesito correrme antes de saltar de la cama.
La última adquisición de todas, hace una semana, ha sido Rocinante, el cojín orgásmico del que hablé hace poco en una entrada.El nombre se lo ha puesto una amiga, en otra caótica asociación de ideas. Me sigue pareciéndo divertidisimo, y ayer estuve pensando el darle uso en la piscina, aunque tendré que estudiarlo estratégicamente para no tragar demasiado agua y no esnucarme contra el borde de la piscina, jaja.
Otro día os hablaré del resto de juguetes que dispongo sin forma de polla, y después de esto anuncio definitivamente que voy a iniciar una colección de pollas de goma, o de Pililas a Pilas, nombre de mi sex shop favorito

El mítico

También he de reconocer, que no por su belleza ni por su físico me gusta también 
