
Orgullosa de ti, de mi, de vosotros;
Orgullosa de tu homosexualidad, de mi bisexualidad, de vuestra transexualidad.
Orgullosa de tu colaboración a la normalización.
Feliz semana del Orgullo.
También fui teen…hace quince años.

Orgullosa de ti, de mi, de vosotros;
Orgullosa de tu homosexualidad, de mi bisexualidad, de vuestra transexualidad.
Orgullosa de tu colaboración a la normalización.
Feliz semana del Orgullo.
Hoy, empiezan unas obras en el jardín de mi casa que durarán tres dias. Han llegado a las siete y media de la mañana, de hoy lunes, lo mejor para mi humor de principio de semana. Me he quedado en la cama, viendo la tele, mientras escuchaba el estruendo que se empezaba a montar fuera, en una especie de duermevela también, este fin de semana ha sido una locura y he dormido nada y menos, despertándome a ratos dependiendo de la intensidad del ruido.

A las 11 he vuelto a despertarme, seguia el trasteo fuera de la casa y me he asomado desde la ventana de mi dormitorio, a ver como iba el tema… y me he encontrado que tenía alli mismo a cuatro querubines que no alcanzaban la treintena con abdominales de madera y espaldas de ensueño a mazazos con el suelo. Dios, ha sido un momento de esos que piensas que te has muerto, estás en el cielo, que además se parece sospechosamente a tu casa.
Hay que ver como ha mejorado la raza en la rama de albañileria. Recuerdo cuando era más pequeña, incluso en la adolescencia, que los albañiles eran señores con una enorme barriga, con esas camisetas de corte imperio por las que escapaban los pelos de pecho y espalda de sus portadores, y ese tocado a base de pañuelo con cuatro nudos a los lados para que no se volara. En cuanto tuve tetas, también supe que saben decir frases de escabroso contenido algunas, muy graciosas otras, conocidos como piropos, que te indicaban el grado de “tia buena” que tenias en ese momento. Para el ego femenino siempre ha sido una referencia, si pasas por una obra y los albañiles se ponen a trabajar a tu paso en vez de soltarte alguna de las suyas, es que algo está falla, y mucho.
Pero en dos décadas más o menos, han sufrido una transformación, no se si debido a que los hijos de los señores del pañuelo en la cabeza han seguido los pasos de sus padres, o que gracias a la burbuja inmobiliaria que sufrimos estos años los reclutaba en las puertas de los institutos prometiéndoles mucha pasta, pero la media de edad ha bajado casi esos veinte años también, por lo que ahora dan ganas de pararte en una obra y piropear tú a los albañiles.
Asi que me he pasado un ratito, café en mano, mirando por la ventana, protegida por uno de los árboles,observando como se contraian los músculos de sus espaldas cuando aporreban el suelo con grandes mazas, la tensión de los biceps al desplazar las carretillas y el momento anuncio de coca-cola mientras se refrescaban con la manguera.
Como soy una señorita, no comentaré nada acerca de lo que he pensado cuando repasando la situación en la que me encontraba, me he visto sola en casa con cuatro fornidos albañiles, pues creo que lo venderé a alguna productora porno.
Los lunes, así, sí.
Me he propuesto, este verano, ver todas aquellas películas que por su título, presiento que van a ser malisimas. Asi es como se encuentran grandes tesoros del cine, pero también te ves tremendos truños, no siempre sale bien el experimento.
Hace un par de dias me encontré con este título, Sex & Zen, y me pareció lo suficientemente malo como para atreverme con él.
Basada en la más famosa novela erótica china, “La alfombra de oración carnal”, estuvo ( o está, lo desconozco) prohibida en China durante varios siglos por ser demasiado explícita. Narra las aventuras de un joven erudito que cuestionaba las duras enseñanzas budistas que inclucaban la castidad, cuando él defendia que por naturaleza humana aquella hazaña de castidad no era posible. Además, como estudiante del tema, se dedicaba a follarse a las mujeres dispuestas que se encontraba en su camino. Para ello, debido a que la naturaleza paradójicamente le había dotado con un micropene, se implanta una polla de caballo.
Sex and Zen, o una terrible mezcla entre kung-fu-sion, Tigre y Dragon y el Imperio de los Sentidos. Pero me gustó. La historia en si además de divertida tiene los personajes muy bien hilados ( caracteristico de este tipo de cuentos), con sus coreografias típicas de estas películas ( en especial esas escenas de sexo imposible a no ser que seas malabarista) y diálogos divertidos. Para destacar, la polla del vendedor de telas y el momento bollo flauta de dos de las protagonistas. Además, las chinas son una de mis perversiones. Me excitan muchisimo. reconozco que esa escena, la he rebobinado un par de veces.

Te quiero porque si, porque necesito quererte.
Te quiero porque me haces reir, y también me has hecho llorar.
Te quiero porque egoistamente te necesito conmigo,
Te quiero porque estás, y no estás;
Te quiero como amigo, como amante, como familia;
Te quiero como eres, por tu manera de ser, por tu sonrisa, por tus delirios, por tu grandeza, por tus ocurrencias, por tu inteligencia;
Te quiero por tus besos, tus abrazos, tus palabras,tus caricias, tus suspiros, tus jadeos, tus orgasmos y los mios;
Te quiero en los momentos felices, en los tristes, en los dificiles, en los comunes, en los divertidos y sexuales;
Te quiero porque me siento bien estando contigo, porque me enseñas, porque me regañas, porque me castigas, porque me premias;
Te quiero por todo, y te quiero por nada, pero se que te quiero y me gusta decírtelo.
Te quiero, porque si no lo hiciera, me faltaría algo.
A cuantas personas le decis que las quereis ? Yo me he dado cuenta que le digo muchisimo a la gente que la quiero, pero porque es verdad, porque es lo que siento. Me da igual que sea un amigo, amiga, familiar o amante, me gusta decirles las dos palabras que a veces se reservan para otros momentos, nos cuesta mucho decirlo pues siempre le aportamos una carga sexual, y no siempre es necesaria esa asociación. De hecho, cuando quiero expresar un sentimiento de amor extremo, Te quiero se me quedan demasiado cortas para expresar lo que siento. Ahí es más fácil que abra las piernas, jaja. Me gusta querer a la gente. Me hace sentirme bien.
Bien, esto no hay quien lo arregle. Para culminar esta entrada en la que parece que anoche la Chatarrera se lo montó con los osos amorosos, le añado una canción empalagosa a más no poder, Hombres g y su “Te quiero”. Aún recuerdo la letra de cuando tenia su disco de pequeña.
Que yo recuerde, con doce años, gastaba ya una noventa. Aquello no paraba de crecer, y para cuando acabé de desarrollarme, superaba la centena con creces para deleite de cualquier macho de mi alrededor. Llevo media vida con un peso extra que tira de mis hombros y cervicales, pero que también he sabido usar en mi beneficio siempre para bajar braguetas y porque lo voy a negar, también se que me ha abierto alguna puerta.
Y siempre buscando el sujetador más cómodo para aguantar el peso de mis niñas, y que además se pudiera mostrar en público, pues pasada cierta talla, los sujetadores se convierten en alforjas para burros completamente antieróticos, aunque sean de color negro.
Y en un momento de compras desesperantes, inventé cual seria mi sujetador ideal : un tio que me sujetara las tetas desde detrás.

Más o menos como el de la foto, pero con las manos reales y el tio entero detrás. Que de verdad me las sujete las manos del tio. Una de las sensaciones más agradables y de descanso ha sido siempre cuando mis amantes, han sujetado mis senos en la palma de sus manos, como pesándolas, ese momento de pequeña liberación de la presión me resulta delicioso y relajante, amén del placer que me supone en si el que me las toquen.
Llevo pensando en este tema varios años, asi que he ido desarrollando poco a poco el boceto en mi cabeza y realizando los diferentes cambios pertienentes y mejoras para convertirlo en el sujetador ideal.
El sujeto sujetador debe de tener las manos lo suficientemente grandes como para abarcar, sin molestar, la zona a cubrir, además de tenerlas bonitas por si quiero llevar el sujetador por fuera de la ropa, o usarlo como biquini en verano. También debe de ser lo suficientemente alto y ágil como para moverse a mi compás sin entorpecerme. De altura pues, necesito que sea entre 1,80 y 1,90, y puestos a elegir, con los dedos largos y huesudos que son como me gustan las manos para los hombres.
Necesitaria dos sujetos sujetadores, en realidad. Como inventora, he sopesado pros y contras del tema, y una de las contras, en algunos casos, es que es muy probable que al llevar un tio tocándote las tetas, lleves a su vez una erección pegada a tu culo el dia entero, idea que de primeras no me resulta nada molesta, pero que puede que llegara a ser cargante en alguna ocasión. Así que creo conveniente la existencia de dos modelos, el normal con sus erecciones, y el eunuco, para dependiendo que momentos. El eunuco se podría usar para los momentos más serios y que requieren cierta presencia o concentración, como para las recepciones en casa del Embajador ( a no ser que sean muy aburridas y sea mejor escoger el modelo natural), funerales y exámenes, por ejemplo. El modelo natural se puede usar para el resto de cosas, como ir a trabajar, de compras, salir de copas … y si tu pareja es algo liberal, incluso lo puedes usar como salto de cama.
Al ser un ser vivo, se le podría dar órdenes de facil cumplimiento, aprieta un poco más, pellizcame los pezones, dame un masajito, en los momentos de calor podrias humedecer los dedos en tu boca y sentir el fresquito, o que lleve hielos entre los dedos… hay un amplio abanico de posibilidades de uso, como podéis ver. Lo que también tengo bastante claro, es que me pasaria follándome la mitad del dia a mi sujetador, hasta que consiguiera ignorar algo sus erecciones, porque que me peguen la polla al culo es algo que me excita bastante y me costaría dar más de dos pasos. Para eso es para lo que necesitaria el sujetador eunuco, realmente, para poder centrarme de vez en cuando. No conozco ningún embajador, lo de antes era la excusa eufemística.
Creo que con ese sujetador adoraría hacer colas largas, o tener tediosos tiempos de espera. Ya me veo sentada en una oficina de papeleo burocrático, con cien números delante de mi, y mi sonrisa de oreja a oreja sentada sobre la verga de mi sostén con sus manos cumpliendo su función a la vez. O discretamente follada de pie en la cola de una exposición, o en el cine si la película además, es mala.
Intuyo que el modelo eunuco lo utilizaría poco al final , pero siempre está bien tenerlo de fondo de armario.
Odio los lunes, como Garfield. Pero de vez en cuando, hay algún lunes, como el de hoy, que me levanto con un buen rollo especial, todo por culpa de un sueño erótico. Soy asi de simple, me alegran el dia estas cosas, sobretodo los lunes.
Este sueño me hace especialmente gracia, pues es, por así decirlo, mi sueño erótico especial. La primera vez que soñé con este tío, sólo le conocía de vista, de la zona donde trabajaba, ni siquiera lo hacíamos juntos ni en el mismo edificio. Recuerdo que me llamó la atención, al despertar, que fuera especialmente este tío al que me acababa de zumbar en sueños sobre el mostrador de una tienda.
Y por circunstancias del destino, acabamos siendo amigos, muy amigos, casi un año después. Gran aficionado al sexo y al porno, nuestras conversaciones se basaban principalmente en filosofía y literatura, como podeis imaginar. Emparejado desde hace tres lustros con la misma con la que perdió su virginidad, el pobre sólo ha tenido una dosis de monocoño, y disfrutaba escuchando mis historias ya que en el fondo, somos iguales en ese sentido, y utilizábamos estas charlas como evasión de los momentos jodidos del día, ya que aunque no trabajábamos juntos, lo hacíamos muy cerca y a pie de calle, por lo que en un salto nos plantábamos uno en el curro del otro en cuanto nos agobiábamos. Además, es de las personas más buenas y legales que conozco. Y es difícil encontrar a alguien así de repente, porque si, con esas características. En ese sentido me siento bastante afortunada,sinceramente.
Un dia, entre risas, decidimos hacernos amantes sin derecho a roce, situación estúpida a nuestra edad, pero que le da un puntito divertido, ya que ninguno de los dos tenemos intención de ponerle los cuernos a nuestra pareja ( dios, lo que he cambiado), pero sabemos que de no haberla tenido, habriamos picado seguro. Asi que supongo que será por este contrato que tenemos firmado, que cuando Morfeo elige que esa noche me va a dar una ración de sexo onírico, lo elija como candidato.
Y no os pasa, que cuando teneís un sueño erótico con alguien que conocéis y os es cercano, que al día siguiente esa persona os cae especialmente bien ? jaja ¡¡ A mi si. Por eso igual el párrafo anterior ha quedado un tanto empalagoso, aunque es verdad que ambos nos consideramos amigos con todas las letras.
Como sigo un poco empalagosa, contaré el sueño : Al parecer yo era una especie de capo de la mafia, ataviada para la ocasión con un estupendo traje de chaqueta negro y sombrero con franja blanca incluido, y me traian dos de mis secuaces detenido a mi amigo, que vestia un mono de cuero de motorista que le quedaba de vicio. Llevaba las manos esposadas a la espalda, la cabeza baja, en actitud bastante sumisa, lo que a mi Yo Capone le excitó bastante. Al parecer, tenía que hacerle confesar algo. Asi que en mi mano apareció una pequeña fusta, le bajé la cremallera del mono, me fui a su espalda y le quité las esposas, le bajé el mono tirando desde los hombros que cayó hacia su cintura, dejando al desnudo su espalda, un precioso lienzo para mi fusta que iba marcándose en su piel intentando arrancarle una confesión, con sus gemiditos de dolor incluidos. Uff.
Sin sonsacarle una palabra, vuelvo a encararme a mi víctima, que ahora luce atado con las manos sobre la cabeza y todo su pecho descubierto ( me encanta mi perverso subconsciente, como sabe mostrarme lo que me pone cachonda), me acerco mucho a él pegándole mis tetas a su cara y le saco la polla, ya dura, y caliente. Y me quedo parada, y vuelvo a agarrar su polla, siento el calor y la suavidad de su piel, el músculo duro, tengo su polla en la mano…
Y me despierto. Lo hago con la sensación de haber estado agarrando una polla hasta hace unos segundos. A mi lado en la cama no hay nadie, por lo que real, no ha sido. Pienso en lo que estaba soñando, hacia atrás… estabas con una polla en la mano, que pertenecía a alguien que llevaba un mono de moto, visiono el mono, el cuerpo y subo hasta su cara, y sonrío al recordar a quien he estado a punto de zumbarme en sueños.
Y me despierto sonriendo, para ser lunes. Con una sensación especial, no la típica cuando has tenido un sueño erótico , que o te levantas mojadisima porque te has corrido, o con el clitoris reclamando tu atención para hacerlo antes de dar el salto matutino, si no con la de que he vivido un viaje astral y realmente he tenido su polla en mi mano.
Aunque los sueños, sueños son
Y como a todo le pongo banda sonora, probablemente la canción que sonaria durante este sueño sería esta, cuyo ritmo me inspira y excita en partes iguales :
Hace un par de dias vi la película más mala que he visto hasta el momento, creo, pero me dió que pensar. La película, por llamarla algo, fue traducida aquí como “Vagina Dentada” ( título original “Teeth”, ganadora del festival de Sundance 2007) y es un “quiero y no puedo” entre una película gore y una especie de comedia.
La protagonista, una dulce y virginal rubia que lleva incluso el anillo de la castidad y se dedica a dar charlas sobre el tema, en realidad guarda un terrible secreto entre sus piernas, descubierto en su niñez por su propio hermano, que guarda una cicatriz en el dedo del coño mordedor de su hermana y desde entonces sus relaciones sexuales con otras mujeres siempre son por via anal, aunque ella no se da cuenta de su Vagina Dentata hasta que no le corta el rabo inconscientemente a un amigo que intenta mantener relaciones forzadas con ella.
Acude la muchacha al ginecólogo para que le hagan una revisión, y todo va bien hasta que al doctor se le ocurre quitarse el guante para hacerle la revisión interna…
Investiga por internet y descubre que tiene un mal mitológico, la Vagina Dentata, que sólo podrá ser destruida por alguien que se la folle con amor y acabe con el monstruo de su interior. Muy épico, si.
Total,que la muchacha agobiada, cree encontrar a ese príncipe desvirgador, y todo va bien, hasta que al dia siguiente por una llamada que recibe su principe mientras está follando con ella, descubre que todo habia sido una apuesta … y su propio coño le pega un bocado al susodicho dejándole sin polla.
Asi que mi amiga ( que hasta este momento me parecia una histérica soporífera)se da cuenta del poder que tiene entre las piernas y utiliza su coño como arma vengadora, empezando por su hermanastro :
Y ahí es cuando empezó a gustarme la película, en los últimos diez minutos. Y pensé que si algún dia me convierto en supervillana, el poder que quiero es ese. Una vagina dentada,primero para acabar con todos los tios que me han tocado los cojones en el terreno sexual alguna vez, y después para acabar con todos los machistas machitos de la faz de la tierra. No me digais que no seria una gozada tener un coño justiciero y vengativo, a la par que perro guardian, pues detectaría enseguida esas pollas malignas cuyos dueños pretenden hacernos daño sin llegar a sufrirlo. Eso si, mi lado fetichista se iria quedando de colección todos los miembros seccionados; ya veo un laboratorio lleno de pequeños botes de formol con trozos de las pollas de mis enemigos. Si, me gusta.
Supongo que todos hemos sufrido en algún momento este tipo de percances, en los que una parte de nuestra anatomia no deberia de mostrarse públicamente en ese momento. Quien no ha ejercido de voyeur sin quererlo, ante un pecho que se mueve de su sitio o un caballero abierto de piernas sin ropa interior nos ha dejado entrever sus genitales a través de la pernera del pantalón corto. Son situaciones imprevisibles, que realmente nos hacen apartar la vista pudorosamente, aunque siempre queda ese recuerdo de ese momento regalo en el que viste lo que no se te estaba mostrando voluntariamente, una imagen robada que se queda en la retina.

Y yo le acabo de hacer uno de esos regalos al instalador de gas natural, y su joven machaquilla.
Hoy llueve en Madrid, así que he preferido quedarme en casa y dedicar la mañana a estudiar. Aunque llueve, hace un calor terrible, para eso estamos casi en verano, asi que todo mi atuendo para estar por casa consiste en una especie de camisón gris de tirantes muy finos y amplio escote, y mis zapatillas negras de andar por casa. Mozart y un libro de Mysql eran mi entretenimiento, hasta que ha sonado el timbre.
Tal y como estaba, bajo a abrir la puerta, sujetando a uno de los perros cuyo afán por pirarse de casa cada vez que abro la puerta llega a los niveles de Michael Scofield. El perro en cuestión, es un pastor alemán de dos años al que tenia sujeto por el cuello, abrazado, mientras abría la puerta. Al otro lado hay dos hombres, de cuarenta y pico y ventitantos, con herramientas en la mano. Se identifican como los del gas, mientras yo sigo abrazada al cuello de mi perro. Me parece lógica su coartada, pues llevo esperándolos más de dos semanas, aunque ese es otro tema. Les digo que pasen, yo abrazada a mi perro aún, y hago un movimiento para retirar un poco al perro de la puerta.
Y ahí me ha traicionado. Mi pecho izquierdo ha decidido que se escapaba con el perro, y ha salido por el escote del camisón en todo su voluptuoso esplendor, depositándose sobre la cabeza del animal.
Mientras me mordía el labio para no descojonarme frente a los dos coloradisimos instaladores, en un sutil movimiento he devuelto mi seno a su sitio, he quitado al perro de la puerta y les he dejado entrar.
Yo me he puesto un sujetador para evitar nuevos percances, y cada vez que me piden algo que necesitan, me miran muy fijamente a los ojos,jaja.
Durante una época estuve trabajando de noche, con un antipático horario de 2 a 8 de la mañana, de domigo a sábado, por lo que mis horas de sueño eran escasas y dispersas. Para no dormirme por las noches, pues era incapaz de trabajar recien levantada, me aficioné a jugar con la consola, que en aquel momento era la playstation, en su primera versión.
Mi juego preferido para permanecer activa a la par que despierta, era Need for Speed, un juego de carreras de coches, en su primera versión. No es por tirarme flores, pero era una máquina con el jueguecito. Anda que no le eché horas, la reina del mando de la playstation se sacó todos los logros y extras del juego. Tenía a mis amigos picadisimos, lo que ellos no sabian eran las horas de práctica que tenía la nena con el juego. Una noche que se pusieron chulitos jugamos a una especie de need-for-streaptease , en el que , jugando en parejas, el que quedara perdedor se tenia que despojar de una prenda de ropa ( como ya habréis intuido). Y que venga Schumacher y me de dos azotes si miento, que aquella noche la única que acabó vestida fui yo.
Pero un día, sin querer, encontré un nuevo placer a la hora de usar el juego. Mi posturón habitual para poner mis manos al volante era semitumbada en uno de los sofás que quedaba frente a la tele, con cojines en la espalda, y los pies sobre uno de los posabrazos. Me hallaba en mi momento chaise longe pilotadora, cuando sonó el teléfono que se hallaba en la mesa de mi izquierda, por lo que solté el mando sobre mis piernas y sin parar el juego, pero si bajando el volumen de la tele, me dispuse a coger la llamada.
No recuerdo ni con quién hablé ni de que hablé, pero de repente noté una vibración bastante curiosa en mis piernas. Ya la habia sentido en las manos muchas veces, claro, pero nunca habia pensado en sentir esas convulsiones del mando en otras partes de mi cuerpo. Automáticamente, mientras seguia hablando, acerqué el mando más hacia mi entrepierna, abriendo ligeramente estas.
Me gustó la sensación. En cuanto acabó el pesado de mi interlocutor, me dispuse a probar todas las prestaciones que imaginaba que podria darme el mando. Vease en la foto, que por el formato, la verdad es que invita a inspirarse con él, no me digais.
Y tenia la medida perfecta, mi querido croissant, para que uno de los cuernos quedara sobre mi clitoris y el otro cerca de mi ano, encajando así a la perfección y envolviendo perfectamente la zona a excitar a base de vibraciones.
Quedaba la segunda parte, que era hacerlo vibrar constantemente. Para ello, la pajillera compulsiva que hay en mi, comenzó una partida a dos coches, con dos mandos, atravesaba a uno de ellos en la carretera, el mismo que depositaba entre mis piernas, y con el otro mando y el otro coche, le embestía salvajemente una y otra vez dando marcha atrás para provocar las vibraciones del mando. Enfermizo, lo se, pero efectivo y divertido. Y ahí estaba, la campeona de mis amistades, la reina del juego, buscando orgasmos a base de joderme la chapa del coche. No ganaba ni una sola carrera, claro, pero acababa igual de satisfecha que ante una virtual victoria. Agradezco además desde aqui al señor Sony la impermeabilidad de estos y su fácil limpieza.
Fui probando las diferentes pistas y los distintos coches para encontrar la combinación perfecta de la vibración , además de la paja en si, pues empecé a utilizar los dos mandos: el primero, como siempre, entre mis piernas, con su coche estratégicamente colocado en mitad de la carretera para que el resto de los jugadores (virtuales de la consola) siempre chocaran con él para producirme una vibración extra, a la par que con el otro mando jugaba con uno de los cuernos sobre mi clitoris, por lo que cada fallo en mi conducción, un roce con las paredes, o cada suelo empedrado, me estimulaban a seguir corriendo, hasta que ya veía necesario el chocar una y otra vez contra mi misma y acabar la partida a mi estimulante manera.
Actualmente dispongo en el salón de mi casa, por aquello de que vivo con un friki en todo su esplendor, de una playstation 2, playstation 3, wii y xbox360. Mi friki además, que conoce mis artes amatorias consoleras ( se sorprendió un dia de que jugara tan bien a los juegos de coches y le expliqué mis largas horas de entrenamiento) y siempre me insta, de cachondeo, a probar los nuevos modelos de mando , ya inalámbricos y con mejor sistema de vibración.
Y creo que voy a hacerle caso.
Os dejo con la pista que más me gustaba correr, para correrme. Ese tramo de suelo empedrado era la delicia de mis pajas, si además el coche atravesado lo dejaba en esa misma zona, el orgasmo era inminente:
Para celebrar el Corpus Christi.