Entregado el proyecto, bueno, vale, lo probé antes, ya puedo disfrutar de mi nuevo juguetito, el más tonto que me he comprado hasta ahora, creo, pero que se me antojó irresistible al verlo en el sex shop : una especie de clic de Playmobil que vibra :

Me he comprado el policia, para recordar viejos tiempos. Hay diez modelos diferentes, además de los de la foto, tenemos un jugador de beisbol, un botones de hotel, un guardia real británico ( sombrero incluido) y el que me parece el más pervertido de todos, un colegial rollo japonés, chico.

Como veis no es mucho más grande que un mechero, pero el condenado vibra como una bala. Se acciona moviéndole los pies, solo tiene una velocidad, pero la necesaria para provocar orgasmos. Se le puede dar doble uso, con el sombrero puesto, que se sujeta bastante bien, no se si a base del uso seguirá encajando bien o será cuestión de correr el riesgo de tener un diafrgama con sombrero y peluca; porque si quitamos el pelo , no está hueco como los clics de nuestra infancia, si no que nos encontramos con una versión reducida de Dan Aykroyd en ya deduciréis que peli :

Al principio empecé a usarlo como todos, probando la vibración, la sensación al contacto con la piel y si el grosor es suficiente; pero se me ocurrió mirarme mientras lo hacia, y empezó la diversión de verdad. No es que no me haya mirado masturbándome, si no que hasta ahora no lo había hecho con nada que tuviera ojos y no fuera un humano o un peluche. No se como explicarlo. No he tenido hermanos pequeños, por lo que no he llegado a sentir el deseo de masturbarme con un GI Joe nunca,(no se si las hermanas mayores de los hermanos pequeños hacen eso, pero intuyo que a mi me daría por ahí) , por lo que ver que me estaba acariciando con un muñeco que encima me estaba guiñando un ojo como que me ha hecho especial gracia.
Al quitarle el sombrero, y ver como la cabeza de cono desaparecia entre los labios, y resurgia con la calva reluciente sobre mi clítoris, me he acordado de una de mis escenas favoritas homenajeando a una de mis películas favoritas : En “Hable con Ella”, hay una clarisima referencia a “El increible hombre menguante”, en este caso amante menguante; el final de ese cortometraje dentro de la película, desapareciendo dentro del coño de su amada, me resultó tremendamente delicioso y fetichista; y el clic me lo recordó ayer, cuando hundia su cabeza en mi coño, después su cuerpecito y dejaba solo los pies, me resultaba cómodo a la par que excitante.
Y es que siempre me ha puesto muchisimo ver una cabeza entre mis piernas, y si está usando la lengua la imagen se torna algo borrosa, pero mucho más delirante. Por eso veo especialmente perverso el clic del colegial japo, por lo que creo que acabaré comprándolo también, no me gustaria perderme que se le ocurre a mi calenturienta cabeza cuando se vea con el uniformado adolescente.
ACTUALIZACIÒN: Joder. Acabo de fijarme en la foto de la caja y no es un colegial. Es un marinero. La de la mente pervertida soy yo, no el fabricante. Ahora que lo pienso, al menos no he dicho que era un niño de comunión. Joder como estoy.


Creo que lo de los sombreros y pelucas son más para resguardar cuando no se usa, por motivos de higiene… de proteger de golpes y rayaduras lo que hay debajo…
Vamos, me parece a mí…