Comidas de coño

Título discretos donde los haya, prefiero ese nombre a cunnilingus que me suena a hacerlo con guantes de cirujano, o bajarse al pilón que me parece una acepción horrible donde las haya, y que al principio me sonó tan extraña y desorientada como la palabra petting. Yo siempre me he comido pollas, ni he degustado sables ni me he bajado a la manguera.

La primera vez que me comieron el coño fue para pedirme perdón. Quien me iba a decir a mi que después ese iba a ser el motivo principal por el que me iban a deleitar con unas lamidas,jaja, mi camino estaba encauzado desde jovencita. Me acuerdo que fue por un plantón de una hora por parte del chico lamedor. Después de pedirme perdón sesenta veces, fuimos a su casa a ver una película. Mi chica 2 fue la elegida, no me jodas que peliculón. Y yo estaba viéndola a su lado enfurruñada aún, cuando se puso de rodillas frente a mi, yo le miraba de reojo muy enfadada aún sin poner nada de mi parte, me abrió las piernas, retiro un poco las bragas y empezó a lamer. Y yo mirando a la tele disimulando muy orgullosa, pero alucinando con lo que estaba haciendo ( para mi eso solo existia de haberlo leido en la Ragazza) y disfrutando de las sensaciones, pero eso si, fria como un témpano porque me estaba gustando, pero no le iba a perdonar el plantón por eso.

Ahora que lo pienso, yo me comí mi primer coño antes de que el mio hubiera sido probado. O realmente todo ocurrió esa misma noche, tampoco me acuerdo mucho. Mis padres se habian ido de fin de semana, los de mi rollo/novio también, así que salimos hasta tarde y supongo que nos encontraríamos con esta chica porque si recuerdo que era amiga suya y no mia. Y hay que ver lo que hacen los minis de cerveza y la juventud, que acabamos los tres en la cama, o al menos ella y yo. O sea, no me voy a tirar el moco con que la hice vibrar de placer con mi lengua y sus orgasmos se oian por todo el edificio porque con la inexperiencia y borrachera, con dar gracias a que no le potara encima era suficiente. Mi segunda experiencia, a la que yo considero la primera, si fue mejor, más centrada, con menos alcohol pero si bastante, y al menos si recuerdo que ella se corrió. Y yo.

Luego ya le cogí afición al tema, y si hay algo que me gusta más que a un tonto una tiza, es una experta, o inexperta ( da igual ya aprenderá con la experiencia) lengua lamedora entre mis piernas. Horas y lengua combinadas, orgasmos salvajes para la nena.

Este post es casi para agradecerle a mi chico que le haya dado por ahí últimamente. Que afición a meterme la lengua entre las piernas, la virgen. Una que ya se había desenganchado después de tener años de sumisos lamedores, y que recibía estos momentos casi como un regalo, ahora se han convertido en una necesidad y como se descuide, se lo convierto en exigencia, jaja.

3 comments

  1. Te entiendo perfectamente, soy una chica y a mí es lo que más me gusta que me hagan, de hecho, soy como el anuncio de La Casera: si no hay “comida”, nos vamos, jeejejejje, es una condición sine qua non, no acepto ninguna sesión sin eso. Lo adoroooooooooooooooo.

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