Conversación por Whatsapp con mi chico el otro día. La noche anterior nos habíamos mosqueado, no recuerdo porqué, así que debió de por alguna chorrada:
-Venga, va tonta, no te enfades, que te he comprado una cosita
-Es rojo? Vuela? Cabe en el maletero del coche? **
** Cuando nos decimos que nos vamos a regalar algo, estas son las tres preguntas que nos hacemos siempre para ver si con estas tres pistas, conseguimos descubrir que es.
-No es rojo, no vuela y cabe en el maletero.Es rosa y lleva pilas.
-Es un consolador?
-Mírala que lista
-¿En serio? lo he descubierto por las pilas
-Ya, y porque es rosa.
-¿¿Donde coño has ido a trabajar hoy??
-Lo he comprado en un kiosco.
-Ahhh…
Y ahí me quedé yo toda intrigada pensando en el mal que le están haciendo los periódicos gratuitos en internet y los videos de youtube a los dueños de los kioscos que antes vendían cigarros sueltos y ahora venden vibradores. Por otro lado pensé que esto era un nuevo coleccionable y que me iba a poner las botas con juguetitos nuevos, aunque pensé que igual es una colección un poco fuerte para ir a encargársela al quiosquero de tu barrio, que en el fondo te conoce desde que le comprabas cromos de pequeña. Pues nada, me suscribo, ya ves tú que problema.
Luego me pasé el día imaginando esa presentación de escaparate que se montan todas las mañanas los quiosqueros para enseñar la mercancia, ocupando media acera, y ya veía yo las pollas de colores entre el fascículo diez de “cocina con Hello Kitty hasta que te empalagues de gata” y el Cosmopolitan.
Total, que llegó la noche y salí de dudas. Era un regalo de la revista Sexologies, la cual no conocía para nada, pero por lo que leí un poco por encima, es un consultorio del Cosmopolitan antes mencionado un poco más extenso, con artículos como “regalos picantes para estas navidades” y “decálogo de como poner los cuernos y que no te pillen”, muy “no me hago pajas que me acabo de hacer la manicura”, y algún relato erótico de los políticamente correctos.
Y el consolador es este:
Si, creo que todos lo habéis visto, pero o eso es una reproducción del pene de un perro (por la famosa bola que se lee en los relatos de zoofilia…digo, en los documentales de la 2) o alguien le ha colocado mal las pelotas a algo… porque espero que no esté hecho el molde de uno real, porque el tipo no tiene los huevos en ascensor, si no en telesilla.
En cuanto al funcionamiento, pues no está mal, vibra bastante ( se puede regular en la base con un buen pulso, porque no es muy precisa la rosca y puedes pasar de la nada al tope en cero coma), y está gracioso con las rugosidades superiores. Tampoco vamos a pedir una black and decker por menos de seis euros, oiga.
He investigado por internet y he visto en su web que con cada número dan un juguetito, uno vibrador para el clítoris, bolas chinas y esas cosas. Así que por ese precio, que supongo que serán los 5,95 € sin variación, te puedes hacer una colección de juguetes eróticos básicos sin invertir mucho.







