Película coñazo y lenta donde las haya, pero que me tragué por aquello de que me gustaba la temática ya que en su sipnosis hablaba de una relación sadomasoquista y allá que voy yo de cabeza cuando aparece esa palabra en cualquier resumen. Asi me va, que me trago cada truñazo de impresión.
Es mexicana, por o que he visto en el cartel le fue bien en Cannes ( pues a saber que más se presentó) pero les debió de gustar porque hablan poco o nada, es fácil seguir los diálogos. Debe ser por eso por lo que a los franceses les gustó, que ellos son también mucho de no mediar palabra en sus filmes. Yo como soy admiradora de Woody Allen, me gusta que el diálogo me salga por las orejas, debe ser eso.
Cuenta la historia de una chica triste que vive sola, con un cocazo impresionante ya que suele masturbarse mirando por la ventana a sus vecinos de enfrente, una pareja anodina, y que miente sobre su vida cuando habla con su madre por teléfono, contándole que todo le va de puta madre y esas cosas. Un dia, conoce a un tipo (según leí era su jefe) al que le va el rollo dominante y ella se convierte en su esclava. Y poco más. Las escenas de sexo no están mal para ser una película sosaina, pero se ganó mi consideración (ahora se llama asi a hacerse pajas, que pasa) con esta :
Y es que me recordó mucho a una relación con un esclavo que tuve, en la que su obsesión se basaba en lo mismo, en que me lo cargara. Me recordó mogollón a él (sigue vivo que yo sepa y yo no tengo nada que ocultar, por si alguien lo está pensando). Durante una época jugamos constantemente a esto, a imaginar como me lo cargaría y los dos nos poníamos como perros en celo con las historias que nos montábamos, aunque casi siempre lo convertíamos en personajes, el fondo era el mismo: un dia podía ser una ogra malvada y él un diminuto habitante de una aldea que yo arrasaba, o una loba y él un conejito,o una gata y un ratoncito, y cosas por el estilo que acababan con que el moría bajo mis perversas acciones y torturas. Vamos, para encerrarnos a los dos, lo se. No lo he contado a nadie porque es un rollo un poco difícil de digerir si no estás metido en el tema o tus niveles de sadismo no superan lo habitual, y bueno, reconozco que hay que estar bastante cuerdo para hacer esas cosas sin que se te acabe escapando de las manos. Nunca utilizamos ningún arma punzante como en la película, pero si que le estrangulé alguna vez y bueno, con el calentón a veces era dificil controlarse, pero nos queríamos y claro, no era plan, jaja, que lo que molaba era repetirlo a la semana siguiente. Fue una época de mucha adrenalina, muchas idas de olla y orgasmos increíbles, eso si.
La película, vedla si os llama la atención, si no, podéis vivir sin hacerlo, os lo aseguro.





