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Muerte por vibración

 

Esta semana me está resultando más extraña de lo normal. No se si será por el gripazo que arrastro que hace que me duela todo el cuerpo de esa manera demencial que hace la gripe que tu cuerpo sea una carga para tí, con sus estornudos y toses, pero sin fiebre, por lo que es una sensación extraña de me estoy medio muriendo pero el termómetro está intentando ocultarlo para no asustarme; soy un pelín hipocondríaca.

Pues aún con todos mis dolores y mis kleenex, ando más salida que el pico de una mesa. Es como si mi coño no entrara en el resto de mi cuerpo y fuera independiente como las pollas de los hombres. Si además le añadimos que mi chico está fuera de la ciudad hasta mañana, basta que no pueda follar para que me entren más ganas. Quien me ha visto y quien me ve, hace diez años mismo si mi marido se iba una semana fuera, significaba que su mujer se pasaba encamada con su mejor amigo el mismo tiempo. Pero que puta y que mala que he sido. Y soy.

Como mi salidez es completamente bisexual, esta Masturbation Week se la he dedicado por completo a una estupenda veinticincoañera  que ha creado mi imaginación, con mucho vicio y un tanto sumisa, de la que aún no se el nombre porque en mi cabeza solo la llamo zorra y puta, con la que he compartido una cantidad exagerada de orgasmos estos días, hasta límites insospechados, pues el miércoles acabé follándome hasta a su padre, un cincuentón interesante y morboso que de repente apareció en la historia y que no me ha importado dejar como personaje secundario, folla bastante bien y suele vestir traje y corbata. Mi chica imaginaria también tiene un hermano de mi edad, pero no se que me pasa que no acaba de darme morbo el muchacho para zumbármelo, asi que en cualquier momento lo sustituyo por una hermana gemela que vive en América y viene de visita para que acabe esto en trio de reinas.

Me gusta más ser la guionista de mis pajas que una mera expectadora de un video porno, aunque también consumo porno hasta la saciedad, pero hay épocas en las que no me gusta que me lo den hecho, si no más bien soy de crear mi propia aventura, como los libros que leíamos de pequeños. He pensado varias veces en escribir estas historias que me monto, pero me cuesta una barbaridad;  mi excitación es inversamente proporcional a mi elocuencia gramatical, por lo que al tercer párrafo  se me olvida cualquier sinónimo de follar, polla y coño; por otro lado, a mi me pone meterme una polla dura y chorreante y no una verga enhiesta y palpitante; ciertas palabras políticamente correctas y engoladas que se deben usar en este tipo de historias si no quiere parecer uno repetitivo, me resultan antilibidinosas y me cambian la imagen que tengo de un rabo duro a una lanza del amor que convierte a mi amante en un galán de telenovela y se me baja la erección y las ganas de escribir.

Ayer que me encontraba un poco mejor y lucia el sol como si de un primaveral dia se tratara, decidí salir a dar una pequeña vuelta por mis bucólicos y pastoriles alrededores, tomar el sol y estirar un poco las piernas. Antes de tomar esta decisión ya había fantaseado nada más despertarme con mi compañera de aventuras de esta semana, por lo que aunque andaba  algo relajadita, decidí que podría hacer del paseo algo tremendamente excitante con una utilización masiva de objetos vibradores.  Para esta ocasión utilicé mis tres ultimas adquisiciones : tanga vibrador, consolador topo moradito con 8 marchas y el Icome.

Así que allí fue la batidora humana con ideas de bombero jubilado a prepararse para el evento, que casi me tenía más cachonda en si la idea que la ejecución. Primero me inserté el topito, de 14 cm, una buena medida para andar y que no moleste; en la base de este hay un botón pulsador que es el que va cambiando el ritmo de la vibración, y con un ligero toque salta de un programa a otro. Coloqué la funda de silicona a la bala del Icome y me la puse de tal manera que hacia tope con la base del topo a la vez que se acomodaba plácidamente entre mis labios apuntando al clitoris. Para asegurar que todo se mantuviera más o menos quieto en cuanto empezara el roce, la lubricación y el movimiento y asi evitar pellizcos dolorosos entre máquinas, me puse unas bragas y sobre estas, el tanga con si propia bala vibradora, no regulable y que es un taladro,que a la vez hacia una deliciosa presión sobre los otros dos aparatos ya colocados. La bala del tanga va metido dentro de un forro para evitar el contacto directo con la piel y lleva un mando a distancia con un solo botón, de apagado y encendido. Estuve un buen rato riéndome sola al enchufar el Icome al Ipod (si, soy Itonta)  e intentar disimular el “pulmón de acero” que hay que llevar a cuestas como ya habeis visto en el video. No es que viva en una zona muy transitada por humanos, pero de vez en cuando si te encuentras con alguien y una será una salida, pero dignidad tengo a raudales, y yo antes muerta que sencilla.

La idea era una especie de efecto mariposa; en cuanto la música empezara a sonar activaria la bala vibradora que a su vez encendería el topo al chocar con la base y el mando a distancia del tanga se activaria y apagaria aleatoriamente según fuera andando ya que lo había puesto junto al receptor del Icome que llevaba sujeto al pantalón del chandal, que a la vez hacia de sujeción extra para toda la parafernalia. Vamos, que era imposible no correrse aunque ninguno de los cachivaches se activara del roce que había ahí. En mi vida me ha parecido tan placentero subir y bajar escaleras, que de la emoción me iba sin las llaves y tuve que retroceder.

 

Nada más salir por la puerta le di al play del reproductor  y me eché a andar, apenas había llegado a la esquina cuando los primeros compases de la canción activaron la bala, que como yo queria encendió al topo en una suave vibración, que fue cambiando según avancé más y que ya me tenia los pezones como piedras sin que hubiera salido siquiera aún de mi calle. Tenía dos opciones, caminar cuesta arriba o más descansadamente en dirección contraria; pero como me va la marcha y me parecia más hardcore el roce que iba a producir aquello en su ascenso, tiré camino hacia arriba lo que descolocó de manera inmejorable la bala, dejándola exactamente encima de mi clitoris,( una de las reglas de este juego, si que pasa, también me pongo reglas, era que no podía tocar nada de lo que se descolocara hasta que volviera a casa pasara lo que pasara), no sin antes darle el toque que aumentó un punto la vibración del consolador, que empezaba a molarme más. El movimiento natural de la cintura hizo que el mando del Icome activara el del tanga que empezó a zumbar como una bestia, cambiaba las frecuencias del topo a toda leche y empujaba la bala que a la vez seguia su propio ritmo de vibración al ritmo de la música sobre mi clitoris.

Si hubiera llevado zapatos de tacón, podian haberme usado como martillo neumático.  La Virgen. Intenté acabar de subir la cuesta pero a dios pongo por testigo que me corrí como una perra en mitad de la cuesta con el Mayumaná que tenía montado entre las piernas. Como me tenia prohibido pararlo, imaginaos en lo que se convirtió aquel no parar de vibrar en diferentes intensidades, los pezones habian perforado ya el sujetador e iban camino de rasgarme la camiseta, además de pensar en que con tanta pila y humedad generada iba a acabar aquello como si hubiera metido un secador en una bañera,y después de semejante orgasmo sincronizado me veía incapaz de acabar de subir la cuesta siquiera sin deshidratarme antes, asi que lentamente, pues dentro de mi propia derrota me estaba gustando aquello una barbaridad, volví hacia mi casa sintiendo a Pavarotti entre mis piernas.

Mola. Mucho. Eso si, no recomiendo hacerlo en zonas concurridas por si acaban llamando a una ambulancia por un supuesto ataque epiléptico.

Tocando el cielo con los dedos : Depeche Mode en Madrid

 

Hoy no podría estar escribiendo este post si no hubiera pasado de mi misma y de mis dolores gripales  ( no es A, que nadie deje de leer el blog que no se va a contagiar) y decidera arrastrarme hasta el Palacio de los Deportes y ver el concierto de Depeche Mode que me debían desde el mes de Julio, como ya comenté. Por mi parte, están más que perdonados, en incluso casi les agradezco no haber tenido que disfrutarlos a cincuenta grados a la sombra, que una ya va teniendo una edad al igual que ellos. Y que el resto de los asistentes. Aunque no dudo que también hubiera grupúsculos adolescentes, la media de edad del concierto estaba en los 35 años. Me gustó ese detalle, no se, la primera vez que los ví, en el año 93 en su Devotional Tour, yo era una teen, al igual que muchos asistentes, claro, y  gira tras gira ver que en el fondo somos los de siempre los que vamos a sus conciertos, pasen los años, haya que currar al dia siguiente o esta vez se tenga que dejar a los niños con la abuela, me emocionó un poquito. Porque alli estábamos todos, los que seguimos siendo siniestros como los que se han tenido que poner el traje y la corbata, pero la esencia de ser un fan de Depeche Mode es algo que no se pierde, se marca en el ADN.

Que elegancia de escenario y de grupo. Treinta años sobre este, es algo que se nota, y mucho, tanto en la edad de los componentes, las caderas de Dave ya no son lo que eran, jaja, como en el trato con el público, en la complicidad, la puesta en escena, en si todo el conjunto. Y eso que del grupo original tan sólo quedan tres, pero guardan la esencia de su primer concierto en Essex.

El único problema que creo que tenemos los fans de Depeche Mode es que nos gusta apreciar sus canciones pasado un tiempo. En Abril de este año publicaron nuevo álbum, del que tocaron algunas canciones,pero en el ambiente se notó que no, que allí estábamos por los clásicos, y por clásico nos servia desde  Speak and Spell (1981)hasta Playing the Angel (2005) , y supieron darnos lo que queríamos, aunque para exigencias y gustos está cada uno, y obviamente a cada cual le hubiera gustado escuchar sus canciones favoritas en directo. Y bueno, nos desilusionó un poco el enterarnos un par de semanas antes que habian retirado del setlist “Master and Servant” uno de mis clásicos favoritos :

Pero no importó; no hacia falta más que el primer compás de cada canción para que se viniera arriba el Palacio de los Deportes, en especial con los característicos comienzos de Stripped y Behind the Wheel con la tapa cayendo, o el frenazo de I Feel You con los que era imposible dejar de bailar y cantar.

Y si me dejáis ser un poquito irreverente, si Dios existe, se llama Martin L. Gore :

Para los neófitos en DM os diré que este tio que tiene completamente entregado al personal, ese público que aprovecha las pausas de la letra en la canción  para aplaudirle y que en las tres canciones que nos regaló se llevó la mayor de las ovaciones, no es el cantante del grupo, pero si el compositor de sus mejores temas, y eso lo sabemos todos, y se lo agradecemos asi.

Creo que me va a durar el subidón hasta la próxima vez que los vea. Me alegro de que el orden de los conciertos haya sido este, Rammstein y DM después, porque a mis alemanes les quiero mucho, pero les faltan 20 años de experiencia en los escenarios.

Gruñidos

 

Me gustan los tios que gruñen en los momentos que tienen que hacerlo, no la gente eternamente enfadada. He hecho una asociación de ideas tan extraña para llegar a esta conclusión y ponerme a escribir sobre el tema, que os voy a contar el proceso : esta mañana, según me he levantado, uno de mis cabrones gatos ha usado como impulso para trepar por su zona de juegos la palma de mi mano, por lo que con una de sus afiladas uñas me ha hecho un corte bastante profundo en la palma de la mano, con la consiguiente sangre y escozor, aquellos que tienen gato saben lo que jode un arañazo de estos, que duele con efectos retardados, asi que en este momento me encuentro viendo la estrellas. Me ha dado por pensar en que otra vez me habia dolido tanto la palma de la mano, y he recordado una sesión de azotes salvajes al madero con toda la rabia del mundo que me dejó la mano hinchada dos días, de ahí me he acordado de lo que gruñía ese día para no llamarme hija de puta y que le doblara la ración, y de ahí a pensar en lo que me ponen los sonidos guturales del personal follando, ha sido inmediato.

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(Esta postura de la foto me pone a mil, por cierto, es mi favorita para azotar)

Los gemidos están bien, sobretodo si son de dolor, de esos que se escapan sin querer del mismo impulso que produce el golpe, es un gemido casi de sorpresa, que necesita escaparse por si mismo; pero los gruñidos, los que se producen después de varios azotes, cuando ya el macho empieza a sentir dolor de verdad, pero aguanta intentando no rechistar por si al final hay un momento de piedad y gratificación y tiene la posibilidad de meterla en adobo, esos me ponen a mil,  especialmente cuando se de sobra que no va a tener el privilegio de meter su trozo de carne entre mis piernas, cada gruñidito es un pequeño orgasmo para mi.

Fuera del mundo de la dominación, también me encantan los tios que sueltan pequeños gruñidos mientras me follan, me gusta ese momento animal primitivo de sonidos guturales y movimientos bruscos, vamos, que no soy de follar apaciblemente con caricias, besos, mimitos y peluches, esa fase la pasé en la adolescencia. Puedo ser cariñosa, de hecho lo soy y mucho aunque no lo parezca, pero no follar en una nube de algodón a no ser que haya uerubines alrededor meneándosela mientras observan.

Supongo que me gusta porque yo también gruño cuando estoy muy excitada y mi cerebro debe de buscar esa conexión animal con el otro ser que emite los mismos sonidos, y lo busca para el apareamiento. Normalmente mis gruñidos preceden a un mordisco en la yugular, asi que zumbando sufro una mezcla de mujer loba con vampira, aunque nunca me ha producido rechazo que mis amantes lleven cruces colgadas al cuello. Y no es por tirarme flores, pero siempre me han dicho que muerdo muy bien; debe de ser que haber leído tanto sobre estos seres al final te hace aprender algo más que donde está Nueva Orleans.

 

Rammstein en Madrid

 

Hoy permitidme que el post lo dedique al subidón post concierto que aún mantengo desde anoche. Después de cinco años desde la última vez que se prodigaron por España, y desde hace cuatro meses con la entrada en la estantería, por fin anoche pude volver a disfrutar de mis amados teutones por cuarta vez desde que los conocí.

Como toda espera, en los últimos momentos se vuelve casi agónica y más si los teloneros son Combichrist, unos insoportables estadounidenses a los que les sobra el cantante y su voz para ser un poquito soportables.

Gracias a Dios solo tocaron cinco canciones, y es que el público tampoco estaba muy dispuesto a sentirse en Ibiza cuando casi ninguno de los asistentes me atrevo a decir que elegiríamos ese sitio de vacaciones. Mis acompañantes ( mi habitual colega de conciertos y mi chico) también desearon hacia la tercera canción un rifle con mira telescópica o alguna pirula, a ver si aquello se hacia más soportable. En fin, llamadme sibarita, pero después de haber visto en el 2002 en San Sebastián a Clawfinger como teloneros de Rammstein y marcarse como número final entre ambos grupos Pet Sematary de Los Ramones, deja el listón demasiado alto.

Y ya por fin, se callaron y aparecieron en el escenario ellos, por quienes estábamos allí. Oh Dios mío, como me arrepiento de no haberme comprado entradas también para Bilbao y Barcelona. 20 canciones en la que no faltaron las canciones del nuevo lp mezcladas con los clásicos del grupo y con todas aquellas canciones que han ido publicando en estos años y que solo hemos podido oir en formato estudio, y los fans de Rammstein somos carne de directo, de su directo. Y es que aunque han tardado un lustro en salir de gira desde su última vez, no nos han desatendido en este tiempo publicando tres discos, el último recién salido del horno el 16 de Octubre, y había varias canciones ahí que necesitábamos oir en directo además de los clásicos de siempre., teniendo en cuenta el presente y su pasado en la lista de canciones.

Rammstein se caracteriza por usar el fuego y “eyacular” en todas sus actuaciones. Y anoche no fue menos, no faltaron artificios, explosiones y llamaradas salvajes además de eyaculaciones de espuma desde un cañón rosa en el que se subió mientras cantaba Pussy, aunque yo me esperaba que fuera algo mas hardcore en la escenografía de esta canción, después de verlos interpretar tantas veces Buck dich ( “arrodillate”, jeje)  :

 

Aunque siempre tienen un par de números que llaman la atención, en esta gira con una bañera y unos muñecos ahorcados que hacen las delicias del lado más sádico de una, y de muchos de los congregados, lo se.  Ya se que está quedando un post un tanto raro, demasiado sutil, pero no quiero hacer “spoilers” a los bilbainos y barceloneses que van a disfrutar de ellos. Llamadme solidaria, a mi me gustó encontrarme de sorpresa lo que vi, pues además hemos sido los privilegiados de ser el segundo concierto de esta nueva gira.

De lo cachonda que me pone el cantante con esa pedazo de espalda, con sus pantalones de cuero sin camisa y las mismas botas que llevaba yo, moviendo el cuello como una fiera y dedicandonos a las féminas esos lascivos movimientos de lengua que viniendo de otra persona me resultan repugnantes pero que en este caso te hacen fantasear acerca de lo cerdo, bruto y salvaje que tiene que ser el señor Till en la cama y de lo salvajemente cerda y salida que me pone Olli, el bajista, tan alto, con una espalda también de muerte, sin camisa, con sus pantalones de cuero, tan blanquito él, con el collar de perro … de eso no diré nada, que el post va de música.

 

 

 

 

 

Un post cultural : Aparatos de Tortura de la Historia

Que no se diga que solo hablo de sexo explícitamente, que se vea que también puedo hacerlo indirectamente a través de cualquier tema que se me preste. Y como lo prometido es deuda y aún no tengo el video, de momento os entretendré con un bonito muestrario de aparatos de tortura. Obviaré algunos por ser conocidos y casi familiares a poco que hayas visto cine, videos porno por internet o te guste Forges ( si, si, no me he equivocado de letra, me refiero al humorista gráfico) para conocer las jaulas, el garrote vil, cadenas para colgar presos y la rueda, que me llamó especialmente la atención pues dentro de su sencillez, se consideraba una de las torturas más terribles y no se realizaba en público; además este método solo se empleaba para hombres; existía un dicho alemán ” El hombre a la rueda y la mujer a la arena” donde dejaban para nosotras el privilegio de ser enterradas vivas. Después les pareció demasiado agónico ese tipo de castigo para nosotras y prefirieron emparedarnos, eso si, en la casa familiar para no perdernos ningún cotilleo.

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A este par les tengo especial cariño ya que he leido miles de historias bdsm en las que se utilizan para castigar a los sumisos/as en sus versiones más hardcore, como en los relatos de d’OFantasy, por ejemplo. Aunque en su época no se utilizaban con fines sexuales y si de extracción demoníaca, en especial el del centro, llamado “El caballete de Judas” que simbolizaba la acusación suprema alrededor de la cual giraban todos los juicios por hechicería, el comercio sexual con el diablo, ya fuera homo o hetero. Según las creencias de la época y su teoría demonológica, la fuente secreta del poder brujeril, las fiestas de sexo con el diablo o lo que nosotros conocemos por akelarres. Asi que con esas pesas colgadas de los tobillos, se te tenian que pasar las ganas de follar con el diablo y con cualquiera porque me da que vaselina no les proporcionaban.

Obviamente, junto a todos los aparatos, la figura más importante es la del verdugo, al que se le llamaba ” Señor de las Obras Supremas” , y se suponía que desde las alturas del patíbulo debía convencer al público de que la sentencia que se disponía a ejecutar era justa. Un golpe de gracia rápido y bien dirigido era recompensado con aplausos, eso ya lo hemos visto en las peliculas sobre todo en las que sale una guillotina. Aunque estos pobres hombres no eran más que unos funcionarios, tanto ellos como sus familias era el deshecho más despreciado de la sociedad. Esta claro que verdugas no había. Porque no viví yo en aquella época, podría suplir que no me hablara ni dios con la lubricidad constante que me produciría mi trabajo. Ays.

tres Pero no os penseis que sólo se castigaba a la gente endemoniada y embrujada, en la Edad Media el sado estaba a la orden del dia y tenian métodos de tortura para todos los oficios. “La flauta de oprobio” , que es como se llama el de la foto, era un castigo reservado a los “malos músicos” , y aunque a todos nos ha venido a la cabeza a algún cantante al que torturar con él, más que nada estaba destinado a los cómicos y otros sujetos incómodos que perturbaban la moralidad pública. Se enganchaba al cuello del  torturado por la zona en forma de collar y los tornillos de los dedos se ajustaban proporcionalmente a la gravedad de la violación cometida contra las normas de la decencia. Yo, cada vez que lo veo, solo puedo pensar en Amaia Montero.

cuatrocincoseisOriginales eran, no me digáis que no, y lo que más me gustaba era el que usaban cualquier excusa para utilizarlos. Ahora lo veo como torturadora excitada, claro, pero fijo que en aquella época me habían quemado en la hoguera en cuanto me crecieran las tetas. El gancho en forma de tridente, se llama la ” Horca Hierática” y se trataba básicamente de que el torturado no bajara la cabeza y atendiera bien a la especie de exorcismoq ue se le realizaba antes de pasar a torturas mayores. Debía de producir un dolor de cervicales bestial, pero cualquiera cabeceaba del aburrimiento si no quería una traqueotomia en vivo. La verdad es que para la primera hora de clase de los lunes, me hubiera venido muy bien para disimular el sopor. El otro, llamado “Empulgueras” , era uno de los métodos más comunes y económicos para obtener una rápida información. La expresión “apretarle las tuercas a alguien” proviene de este extractor de confesiones, que se utilizó en toda Europa hasta el siglo XVIII.

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Para esta gente le estar hechizado constituia un pecado total del cuerpo, no solo la cabeza sólo estaba poseida por el diablo, si no el suejeto o sujeta entera. Esta silla, que se denominaba Inquisitorial, se utilizaba para interrogar a la par que torturar, ya que el verdugo lo único que tenía que hacer era apretar las abrazaderas y el peso de la victima haría el resto. En el curso del interrogatorio, muchas victimas llegaban a convencerse de sus culpas y confesaban los detalles más extravagantes de su relación con el diablo, asi el doctor Inquisidor como la mujer (generalmente) que era interrogada, entraban en una vorágine de preguntas retorcidas y confesiones ilícitas que tenian que poner cachondo a cualquiera. O solo a mi, da igual.

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Este desde luego me iban a hacer probarlo a mi unas cuantas veces si se utilizara en la actualidad.  En aquella época, el lenguaje blasfemo era un serio indicio de herejía. Cuanto más grave fuese la sospecha, más se podia apretar este instrumento en forma de pera, que se introducia por la boca y le afinaba las cuerdas vocales al malhablado. Gustó tanto el método que no solo se llegó a utilizar para los casos de herejía, si no que algunos tribunales laicos lo emplearon para castigar algunos delitos.  Que no se diga que no aprovechaban recursos.

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Según la leyenda, la Virgen de Nuremberg se trataba de una horripilante máquina de ejecución oculta en lo más recóndito de las mazmorras del castillo medieval. Aún asi, no se tiene constancia de que se usara este aparato para la ejecición de alguien. Según cuenta la historia, es más probable que al principio fuera tan sólo una especie de manto de la vergüenza hasta que a principios del siglo XIX se le añadieron los punzones internos, convietiéndolo en la Iron Maiden o Dama de Hierro que ya conocemos.

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Y para terminar, el origen de otra frase hecha; una de las peculiaridades del derecho penal inglés era que un juicio no podia comenzar hasta que el acusado se declarase culpable o inocente. Asi que para que la justicia fuera fluidita y no se les acumularan expedientes en las mesas, encontraron un método poco ortodoxo pero seguro que extremadamente útil para “someter a presión” a los acusados para que se celebrara el juicio con premura. En si no estaba considerado un método de tortura, ya que su intención no era arrancar una confesión, si no provocar una decisión. Eso si, ya te podía tocar un abogado paciente, porque si ejercía demasiada presión sobre el cráneo del acusado podía matarlo y entonces sus posesiones no pasarian a formar parte del Estado y si como herencia a la familia, no os penséis que era por ética.

 

Cosechadoras, Dom Perignon, Lamborghinis y Orgasmos

 

Ya se que lo primero que os habéis preguntado es que coño pinta la cosechadora en un título tan glamuroso, pero tranquilos, que todo tiene una explicación que encontrareis a lo largo del post, como siempre.

El jueves por la mañana decidí quedar con Patata Asada para no currar y contarnos lo acontecido en esos cinco días sin noticias, además de darle el típico recuerdo que se trae a los amigos cuando uno se va de viaje de placer, que en este caso fue un discreto salero de color rojo con forma de polla, 20 cm para que le quepa bastante sal. Le agradecí, eso si, que destinara su uso a tan solo un menester, el que el eligiera, frente al amplio abanico de posibilidades que le abría el utensilio, pero solo uno pues no los veo combinables entre si, siempre y cuando quiera que la gente siga yendo a su casa a comer, y todo hay que decirlo, cocina de muerte. Además, grabaríamos el video  unboxing del Icome que debería ocupar este post, pero entre otras cosas, el medio video que conseguimos grabar, se quedó en su casa, asi que hasta la semana que viene no podré recuperarlo. Es una gilipollez como la copa de un pino porque somos tan malos delante de una cámara como la Pataky, pero nos hemos reido tanto haciéndolo, y carecemos de cualquier tipo de vergüenza ajena que encima os lo vamos a enseñar. La semana que viene prometo que lo tenéis.

Y en mitad de la grabación sonó el teléfono, que nos obligó a parar y comenzar las 48 horas de vorágine más extraña, desconcertante y con un punto de aventura gráfica a lo Monkey Island que he vivido hasta el momento;  acabó ayer viernes a las siete de la tarde, con nosotros sentados en la plaza de Embajadores comiéndonos una bolsa de patatas fritas, nuestra primera comida del día. Todo esto por culpa de la estulticia e inutilidad de un ser humano que tocó donde no tenía que tocar, y parafraseando a la piscinera más famosa que conocemos “la lió parda”.  Como una ha trabajado en informática durante algunos años, he llegado a desarrollar la teoría asertiva que indica que no todo el mundo es capaz de utilizar un ordenador, al igual que no todo el mundo puede utilizar una sierra mecánica o una hormigonera. La definición principal podría resumirse en ” ¿Me dedico a la agricultura? No, porque no se manejar una cosechadora, ni pretendo aprender a hacerlo. Tú tampoco deberias tocar un ordenador”, que es la frase que de verdad me hubiera gustado soltarle a más de uno alguna vez; asi que para ser politicamente correcta cuando pierdo la paciencia y no ser ni sarcástica ni cagarme en su puta madre a ver si asi soy capaz de que su cerebro haga alguna conexión y responda ante el estímulo, suelto un discreto “Si yo no manejo una cosechadora, es por algo” y me quedo como Dios, además de ahorrarme malas caras. En estos dos días, como Patata Asada conoce esa frase , se partía de risa cada vez que me oía evocar a John Deere en voz alta después de hablar con algunos.

Hoy es el cumpleaños de mi chico. Desde que nos conocemos, nos ha encantado “putearnos” a la hora de hacernos regalos, en el sentido de que siempre vamos a superarnos en la originalidad de este, o dar en el clavo justo de nuestros respectivos deseos ( bueno, vale, como cualquier pareja bien avenida) , pero lo que más nos gusta es el tiempo que pasa desde el ” Buah, vas a flipar con lo que te he comprado” hasta que nos lo damos, con pistas de lo que es muy sutiles, enrevesadas, juego que a veces nos sale mal porque descubrimos que es ante la rabia del otro. Hay tres pistas que son inamovibles y que nos damos siempre, y es si vuela o no, si cabe en el maletero del coche y si es de color rojo. En este caso, mis respuestas fueron “no literalmente”, “no cabe” y “no”.

Lamborghini

Si algún día somos millonarios, este es el coche que habrá aparcado en el garaje al lado de mi Goldwing, claro, pues es el carro por el que mi chico se haría sicario. Demostrado queda que tonto no es, y que yo  me he ganado el título de novia maravillosa del milenio, pues le he regalado el gustazo de que pueda conducirlo en un circuito. A las 12 en punto de la noche tuve que dárselo bajo amenaza, claro, llevaba ya un mes torturándole con lo que le iba a gustar su regalo, que iba a ser la envidia de todos los hombre que conoce, y que con ese regalo me habia ganado automaticamente la superdrive **. Me encantó la cara que puso y como le brillaron los ojos cuando descubrió lo que era.

** Tenemos a la vez otro contencioso abierto, y es que estoy encaprichada con un macbook pro de 17 ” ( ya tengo un macbook de 13 y un Mac Pro de 8 nucleos, por eso no es mas que un puto capricho de la categoría de Paris Hilton) , que por supuesto me ha dicho que me regalará pero me lo tengo que ganar. El precio son polvos, obviamente, y de momento las 72 teclas que lo componen me las tengo que ganar una a una, jajaja. Desde que empezamos me he ganado ya desde el escape hasta el F9, y ayer exigí la grabadora, que también tengo que ir pensando en el resto del hardware.

El, por su cuenta y riesgo, y con la intuición de que el regalo iba a ser especial, estaba enfriando en la nevera una botella de Dom Perignon, de la que disfrutamos en la cama durante las cuatro horas que duró el polvo de celebración/agradecimiento ( vale, el champán se acabó antes pero no era condicionante para no seguir) y me pasó una cosa que no me habia ocurrido nunca : después de una centena de orgasmos provocados por una combinación entre la lengua y la polla de mi chico que parecía que la homenajeada era yo, tuve un último orgasmo tan bestial provocado por su boca que cuando dejé de gritar, jadear y recuperé mis pulsaciones, automáticamente me eché a llorar. Que fuerte. No sabia porque coño estaba llorando, ni yo ni él, claro, fue una reacción totalmente física y nada sentimental,  estaba como viéndome desde fuera, no se, la sensación era muy extraña, ciego aparte, claro, que algo bebida he follado más veces y no se si tendrá que ver los dos euros que costaba cada centilitro de la botella, pero esa sensación no la había tenido en mi vida. Cuando volví a medio recuperarme, empecé a reirme de mi propia reacción, pero mi cuerpo no quería reirse aún y volvió a llorar, todo esto con mi chico alucinado entre mis piernas. Cuando conseguí hablar dije un ” estoy bien, tranquilo” , y me volvió a dar la risa. Después de  volver a ser yo y no la niña del exorcista, comentamos la jugada y hoy lleva recordándomelo todo el dia entre risas.

Habia oido que a algunos hombres les pasaba después de eyacular, e incluso esa reacción ha sido ridiculizada en algunas series de televisión; no se si a las tias les suele pasar, o no es ridiculizable que nosotras lo hagamos, pero queridos todos, si esos hombres sienten lo mismo que sentí yo con semejante orgasmo y sufren esa reacción, benditas lágrimas.

 

He vuelto…

Hay que leer el título en plan medio cantarín como Jack Nicholson en El Resplandor. Me habéis echado de menos ? Espero que si, que a mi ego le gustan esas cosas. Pues yo os puedo contar que he vuelto enamorada hasta las trancas de Amsterdam. Desde que me bajé del avión me pareció una ciudad preciosa, y sigo pensando lo mismo. Me ha costado volverme, me hubiera quedado a vivir allí, si no fuera por el sol que tan poco ven, y que yo tanto necesito. Soy una lagartija en todos los sentidos, tengo la temperatura corporal de un reptil,  y sus mismas necesidades de que el sol entre en contacto con mi piel. Necesito su luz directa, aún cuando vistiendo de negro y con una fotofobia salvaje me haga la puñeta, es una relación amor odio de la que no me puedo deshacer.

Me ha encantado su gente, altísima y muy amable a la hora de ayudarte para cualquier cosa; aunque el idioma principal es el holandés, todo dios habla inglés y muchos de ellos español, por lo que la comunicación siempre es muy fluida. Creo que merecen una especial mención los conductores de tranvia, las personas más amables y con más paciencia que me he podido encontrar hasta ahora con las hordas de turistas despistados que llenamos sus vehículos. También es bastante fácil moverse por allí en transporte público, aparte de que andando se llega a todos lados si te gusta caminar, cosa que además se hace bastante fácil porque no hay ni una sola cuesta en sus calles. Lo único que he llevado mal ha sido transitar por sus calles; uno de mis motes es ” La Diva ” porque siempre camino con la cabeza alta y nunca miro al suelo ( divismo que ya me ha provocado alguna que otra escayola, para que nos vamos a engañar, pero es innato, no miro al suelo cuando ando, siempre al frente) y en una ciudad en la que dependiendo del color del suelo es acera para peatones, carril bici o las vias del tranvia, he estado un poco estresada a la hora de saber donde pararme para no morir atropellada. Y desde luego que los más peligrosos son los ciclistas, es decir, el 90% de la población, pues van a toda leche y además no llevan el freno de bici en la mano que conocemos todos, si no en formato contrapedal, con lo que suelen pasar de hacer ese gesto asi que ya puedes dar un brinco si no quieres que te pase por encima. Al final he tenido que acabar mirando al suelo, y si oigo un timbre de bici pego un respingo. Supongo que en unos dias se me pasará.

No he visto ni un autóctono  ”la virgen”, son todos demasiado blanquitos y espigados para mi gusto. Un detalle de las puertas, es que las mirillas están colocadas a 1,80 m de distancia del suelo como medida estandar, para que nos hagamos a la idea de la media de altura de los más bajitos de allí. En las holandesas sinceramente no me he fijado mucho,  las rubias no me van y allí las hay a patadas; claro, estaba más preocupada por las marcas del suelo.

Creo que ya me he declarado alguna vez amante empedernida de la marihuana, y si no lo hago ahora; me ha encantado pasear por una ciudad en la que de repente llegaba el delicioso aroma que desprenden sus flores al ser quemada, y el darme el gustazo de hacer lo mismo mientras caminaba por sus calles, de la manera tan natural como deberia de ser. El mundo de los coffee shops que hasta ahora tenía mitificado, me parece una idea maravillosa; poder tomarte tu café ante una selección de marias de diferentes texturas, sabores y efectos, tranquilamente, sin tener que sentirte un criminal por ellos, me parece de lo más avanzado y reconfortante. Me hizo gracia además que en los coffeeshop no se puede fumar tabaco solo, tiene que ser mezclado con maria, por lo que te hacen guardar el paquete de tabaco para que no se vea sobre la mesa, pero si puedes tener tu cogollo y el papel sobre ella tranquilamente. Joder, suena tan utópico, pero es tan palpable, real y posible que … legalización ya, cojones. Si hay algún entendido en la materia leyendo esto comentaré que fui directa a probar Jack Herer y ak-47 a las que voy a rendir pleitesía durante el resto de mi vida. Mi chico que no fuma nunca ha querido compartir conmigo esta experiencia, y me he reído con él y sus desvaríos una barbaridad. Además ha echado su primer polvo fumado, y lleva dos días recordando y flipando con las sensaciones que tuvo.

El barrio rojo está bien, es bonito, muy bien organizado, las putas no son nada que no hayamos visto ya aquí pues la mayoría son chicas del este y latinas, pero muy limpitas y aseadas y escaparaterizadas, que junto a  los sex shops con todo su muestrario a la calle y  las tiendas de novia que hay por la zona hacen de la zona bastante pintoresca. Tios en los ventanales no hay, una pena.

Dejando a un lado las parafilias, también es una ciudad que derrocha cultura por todos lados. Tienen museos de todo, gatos y tulipanes incluidos, pero para mi su joya principal y motivo del viaje era conocer el museo Van Gogh. El edificio es un petardo modernista que queda completamente anacrónico en la zona y en las obras de arte que encierra, pero lo perdono por el haber podido estar a centímetros de cuadros del pintor auténticos y no de las láminas de reproducción ( no veáis lo que cambia el original de Los Girasoles a lo que nosotros conocemos) e incluso de obras de Monet o el lienzo que más historia del arte encierra en si mismo y que no conocia, un retrato de Van Gogh pintando Los Girasoles por Gauguin :

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Además de los museos típicos, también visitamos el del Sexo y el de la Tortura. El primero, bastante original, con reproducciones de consoladores tallados en hueso, muchisimas fotos vintage de proncipios del siglo XX, estatuas, máscaras y representaciones diversas del pene a lo largo de la historia, estatuillas de enormes atributos sexuales que se han ido encontrando a lo largo de la historia, explicaciones de las diferentes perversiones y parafilias existentes… no estaba mal, para inexpertos en el tema, jaja, pues la denominada zona del Marques de Sade que te ponía en alerta a la entrada por lo que pudieras encontrarte allí, dejaba mucho que desear, o yo estoy curada de espantos.

El museo de la tortura me gustó mucho más. pequeñito, lúgubre como se tercian estos sitios, tenia representaciones de los aparatos que se utilizaban para liberar endemoniadas (siempre éramos las tias, ya sabéis) y hacer cantar a los asesinos y rufianes.  Para mi fue como entrar en Disneylandia, y le iba explicando a mi chico el uso de cada aparato antes de que pudiera comprobar lo que le decía mirando la leyenda que acompañaba a cada uno, y acabó llamándome enferma cuando en plena sospecha de mi estado, metió la mano entre mis piernas y descubrió que andaba cachonda como una perra entre tanto método de tortura. Así que me llevó al Mercado de las Flores para que me relajara y pensara en otra cosa. Aúna si a sus aparatitos de tortura le dedicaré un post, que hice bastantes fotos, jeje.

Y en una ciudad donde todo es museos, marihuana y sexo, tenia que traerme de recuerdo algo relacionado con este último tema,  y aunque no vi ningún consolador que no hubiera visto ya,encontré algo de lo que había oído hablar  , y me lo traje conmigo :

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Mañana he quedado con Patata Asada para realizar el unboxing correspondiente a cualquier producto relacionado con mac ( jaja), y grabarlo en video para reirnos un rato, así que en breves podréis ver su funcionamiento si la peli queda lo suficientemente presentable.

Y ahora permitanme que me dedique a desfacer los entuertos generados antes de mi partida, que por desgracia y designios del devenir, no se han solucionado solos.

El polvo de los muertos

 

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Intento hacer memoria de porque acabé allí y con quién, un habitual no era, aunque si fue en los comienzos de empezar a salir por aquellos garitos de oscuridad y perversión, de hecho no se porque hablo en plural pues solo existía uno, cerca de los cementerios de San Justo y San Isidro, y a plena luz del dia y pasados los años soy incapaz de distinguir a cual de los dos nos fuimos, aunque intuyo por la situación del garito que fue al primero porque queda más cerca.

Me hace gracia que no recuerde a quien me follé aquella noche, solo recuerdo que tenía el pelo largo liso y negro y llevaba una gabardina, supongo que con un aspecto vampírico que me atrajo lo suficiente como para dejarle disfrutar de mi yugular y mi femoral; pero si me acuerdo perfectamente de lo que llevaba puesto  aquel día, botas de militar, medias de red sujetas por  un liguero ( era la primera vez y descubrí lo práctico que es para follar sin tener que liarte con los pantys), una falda de tubo con raja enorme enseñando media pierna, mis martens inseparables en aquella época, y debajo de la recién estrenada gabardina negra con el forro rojo que era la envidia de mis queridas amigas, una camiseta de red y el sujetador negro debajo. Vamos, un pedazo de zorrita siniestra de diecieis años, de las que ahora se hacen llamar gothic lolitas, jaja.

Podría inventarme una bonita historia romántica a lo Crepúsculo ( saga que tampoco soporto) de como nos cortejamos en la discoteca, como se cruzaron nuestras miradas en la pista de baile mientras el resto bailaba como cuerpos retorciéndose en el purgatorio, pero seguro que no fue así  y en algún momento se acercaría a mi con un mini de cerveza que era lo que se estilaba alli.

Supongo que nos meteríamos mano allí dentro el tiempo suficiente como para calentarnos y querer salir fuera, momento genial en el que avisaba a mis envidiosas amigas adolescentes que aún no habían comprendido que se ligaba más haciendo reír que de pose, “ahora vuelvo” era la consigna eufemística para refrotarle a las demás que tu modelito desde luego habia surtido más efecto que los suyos.

Fuimos al guardarropa a por nuestras respectivas gabardinas, atrezzo indispensable por aquel entonces, asi que igual fue por esta época del año; al lado del garito había una pequeña bodega, donde compramos un litro de cerveza, me cogió de la mano y me dejé llevar entre callejuelas hasta llegar a una zona más abierta, rodeada por un muro y una valla de alambre, donde habían hecho un agujero por el que pasaba una persona sin problema. Obviamente, allí que fuimos, y al traspasar la valla una columna de nichos me dejó claro hasta donde habíamos llegado. Dios, que momento tan gótico, siniestro, romántico y sensual para una adolescente pirrada por ese tipo de fetiches mortuorios, y lo que hace el alcohol, porque igual es la edad o que estoy serena mientras escribo esto, pero hoy en dia o me estás echando el polvo de mi vida y tengo el cerebro desconectado, o me da que algo de yuyu por los ruidos percibidos en los alrededores. Pero no recuerdo ruidos, más bien el frío de una lápida bastante grande sobre la que nos sentamos a bebernos la cerveza que como no, abrió con el mechero, y lo que vino después, los besos y caricias que precedieron al polvo con la falda por la cintura, el descubrimiento de la comodidad de no tener que quitarse las medias antes mencionado, me hace gracia acordarme que no nos quitamos las gabardinas para nada, tengo flashes de cambio de postura porque recuerdo su pelo largo cayendo sobre mi más el frio de la piedra que traspasaba la ropa  y también el ver la cruz de la tumba sobre la que estábamos, así que hubo un claro encima y debajo por mi parte, y aunque no pueda catalogarlo de polvazo, si que se lleva la etiqueta de morboso cien por cien.

Y ahora acabo de recordar que, o perdí las bragas en el cementerio, o el “machito” se las quedó de recuerdo.

 

 

Voy a empezar a engancharme a los realities

 

No soy mucho de ver la tele, prefiero estar escuchando música normalmente, aunque suelo encenderla puntualmente por las noches para ver a Buenafuente y las series que emite la cadena después, pero a veces me canso de la música y decido poner la tele para tener algún ruido de fondo que no sea el bucólico cantar de los pajaritos.

Y la semana pasada fue una de esas semanas en las que necesitaba mucho ruido de fondo, y o soy yo que ando muy salida ( what a surprise) o últimamente hay unos tiarracos “anónimos” en la tele que están que crujen.

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Aqui el primero. Concursante, que es lo que me ha dejado más sorprendida, de “Granjero busca esposa”, el dueño de esa preciosa sonrisa tiene 27 añitos, hectáreas para aburrir y encima fue stripper en otra época ( me da igual si en la discoteca de su pueblo o en Pachá Ibiza), y o en el pueblo del granadino este son todas auténticos rodaballos sin conversación y él está huyendo, o por dios, queridas, con semejante partido en el pueblo, le iba a dejar tan seco que no le quedarian fuerzas para marcar el número de teléfono del casting. Lo descubrí de casualidad la semana pasada de zapping, subido a un caballo con una camiseta de tirantes y una espalda de las que me ponen los pezones como piedras nada más verlas riéndose de dos veinteañeras que le pretenden. No diré nada de lo que iba a montar este muchacho en vez del caballo, que veo que tengo el tono albañil mode on.

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Estos me ponen burrísima, directamente. Reconozco que a Pekin Express, si me he enganchado, aparte de divertirme por las broncas de la niñata por un lado y los maricas discutiendo el día entero por otro, este par de munipas de Coslada me parecen de lo más morboso. Imaginármelos vestidos de pitufo me pone, claro, pero asi en plan cerdete sufriendo y corriendo de un lado para otro, también. Además son simpáticos a rabiar, por lo que un polvo con ellos tiene que ser bastante divertido. El de la barba es monísimo, tiene un porte elegante que me pone, y el otro por el contrario, más cerdete, con cierto aire a Nacho Vidal, tiene un morbo increible, asi que por aquello de que los he conocido juntos, se les ve muy compenetrados y tienen pinta de ser pareja de patrulla, con estos no cabe otra fantasía más que la de trio, trio y trio. Y más con tantos días de viaje de un lado para otro sin descargar, tienen que ser pillar dos Hilti de alto rendimiento.  Patata Asada piensa lo mismo que yo ( hoy mientras comíamos hemos hablado de ellos) y por fin le he hecho rabiar porque se les ve heterazos cien por cien.

Slip rosa. Uff. Pierde mucho aceite, vale, como me ha dicho en venganza Patata Asada que si sigue el programa, pero oye, me da igual, si quiere que se lo folle él y yo miro, pero está tremendo, pero le echo en falta más bulto a ese paquete rosa chicle, aunque luego igual eso es como el boomer, que estira y estira .. y me llama la atención la fuerza que tiene en los brazos, ese es de los que no se cansan bombeando, y con 22 añitos que tiene, eso tiene que ser puro vicio carnal, lástima que sea italiano y gay.

Un agricultor, dos policias y un bailarin gay. Gran disparidad de fantasias sexuales, vive dios. La de pajas que me va a dar esto, jaja.

 

Mitos sobre pajas que para las tias no sirven

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El otro día hablando con Patata Asada de pajas en la adolescencia, empezamos a recordar los típicos mitos ( o no ) acerca de la masturbación, ya no solo las diferentes tonterías sobre  la ceguera, los granos y demás excusas que se inventaban curas y monjas para que pudieran ser ellos los que nos tocaban y no nosotros mismos, si no las míticas pajas en grupo, la galleta y truquitos para hacer una paja más placentera con los medios que tienes a esa edad.

Siempre me ha maravillado ese momento tan natural que suelen sufrir todos los adolescentes machos ( al menos el cien por cien de mis amistades masculinas siempre me han confesado el haber pasado por ese momento) de haceros una paja en grupo. Dios, que divertido, eso no se nos pasaba a nosotras por la cabeza ni de coña. Visto desde fuera me parece un momento muy gay, pero lo he oído contar con tanta naturalidad sobre todo a heteros, que al final me resulta más un acto tradicional adolescente de comunidad, un poco rollo los caballeros de la mesa redonda pero con la verga en la mano, eyaculando uno para todos y todos para uno. Con Dartagnan y el rey Arturo  o no de por medio, imaginarme la escena me pone mazo.

Una de las variantes de estas pajas en grupo, y a la vez mi favorita, es la de la galleta. Al parecer se pone una galleta en el centro sobre la que se tienen que correr los muchachos, y el último en correrse le toca comerse la galleta. Guau. Me encanta ese momento bukkake a la campurriana. Este acto no me ha reconocido nadie que lo viviera, y mucho menos ser el perdedor, pero me imagino ese momento humillante y estresante de estar pelándotela pensando en que o te corres, o te vas a comer la mascada de tus colegas, con la repercusión de cachondeo que puede conllevar , como arrastrar toda tu vida el mote de Triki ( el monstruo de las galletas para los que no han crecido con Barrio Sésamo), por poner un ejemplo. De esta variedad me enteré ya mayorcita, si lo llego a saber antes me llevo una caja de cookies y no el scatergories para entretenernos las aburridas tardes de domingo adolescente. Ahora pienso en encontrar cinco abyectos voluntarios para recrear el momento y me pongo mala.

La conversación siguió con las otras dos acciones típicas, la de pintarse las uñas de la mano izquierda y ponerse una pulsera para pensar que es otra persona quien te la menea, y el sentarte sobre la mano para que se duerma, que produce el mismo efecto que la anterior.

Soy ambidiestra para masturbarme ( con el vicio que tengo o equiparaba las dos manos o iba a parecer una jugadora de pelota vasca) asi que no le encontraba nada especial a hacerlo con la mano izquierda y pintarme las uñas para el efecto, pero si habia decidido probar, después de tantos años escuchando la leyenda, a masturbarme con la mano dormida.

Y basta que quieras que se te duerma una parte del cuerpo, para que no pase. No se si a vosotras os pasa, pero siempre que me siento en un taburete en un bar, se me acaban durmiendo los labios vaginales. Y cuando me pongo de pie, que la circulación vuelve a su ser, con el hormigueo que produce, si me echo a andar enseguida, antes de salir del garito me he tenido que parar un momento porque suele ser inevitable que me corra. No lo voy a negar, mola. Asi que normalmente no suelo sentarme en los bares si la silla no me permite tener los pies en el suelo, o lo hago si la conversación es aburrida … se que cuando acabe obtendré una recompensa.

Hoy, que visto el dia malisimo que ha hecho habia decidido no salir, he pensado que era un buen día para poner en práctica  lo que he bautizado como la” paja nekromantik” en una extraña asociación de ideas enfermizas que no vais a entender si no habéis visto la peli, y tampoco recomiendo que la visioneis si no os va el gore.

Once de la mañana, decido que mientras veo el capitulo de Dexter que emitieron anoche en EE UU, me siento sobre mi mano para que se duerma y al finalizar el capítulo pajilla al canto. Atrapo la mano con mi muslo, empieza el capitulo, cinco minutos mas tarde suena el teléfono, instintivamente lo cojo con la mano derecha, por lo que la circulación vuelve a su ser. mierda. Vuelta a empezar. Pasa el tiempo suficiente como para que la siguiente vez que suena el móvil, vuelva a ser tan gilipollas de hacer lo mismo. Me empiezo a cansar de la postura antinatural, y del pesado del teléfono ni os cuento, así que mejor me ponía la mano a la espalda y me atrapaba a mi misma con el respaldo de la silla,  además de colocarme el manos libres y el teléfono a la izquierda para no volver a tener que empezar por impulsiva. Acaba el capítulo y no se me habia dormido la mano, pero me dolia la muñeca de la postura.

Sigo haciendo otras cosas visto que recien levantada no podia dormirme partes del cuerpo, y antes de comer vulevo a intentarlo, sin conseguir más que un ligero cosquilleo.  Como, y después me pongo a ver una peli en el sofá, con manta y gato incluido,  y se mascaba en el ambiente que lo que era yo, me iba a quedar frita en cualquier momento. Y el gato también. Sobre mi brazo. Muy tiernos y abrazados, al rato me he despertado con la mano derecha completamente dormida, no podia ni estirar los dedos. Biiiieeennn¡¡ meto la mano entre mis piernas a duras penas porque no la sentía casi e intento mover los dedos, que eran como tacos de madera, por lo que la coordinación se ha hecho casi imposible. Al ir recuperando movilidad y tacto, he ido sintiendo más, pero claro, en ese momento ya ha empezado el inevitable hormigueo, por lo que la paja se ha tornado un poco dolorosa e incómoda, pero no seré yo quien se deje a medias a si misma y menos me voy a perder un orgasmo.

Después se lo he contado a Patata Caliente, que ha deducido que probablemente en tíos si funcione porque es más un movimiento de muñeca que dactilar, teoría con la que creo que estoy de acuerdo. Así que nada, después de la decepción, me he hecho la manicura, me he colocado mis mejores joyas y he vuelto a masturbarme.

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