Llegados a estas alturas de relación bloguera, ya puedo contaros como perdí mi virginidad, capítulo supongo que esperado por aquellos que estén siguiendo el blog, si es que hay alguien.
En cualquier caso yo me estoy divirtiendo con esta especie de diario con carácter retroactivo que me está saliendo. Igual se lo puedo enseñar a mis nietos, o a los nietos de alguien…. Quien sabe.
El precursor de mi pérdida de virginidad fue el del aguarrás, por aquello de que mis primeros toqueteos, mamadas y dedos, perdón, mis primeras experiencias pettingnianas, las practiqué con el muchacho, asi que no íbamos a dejarle a medias ya que se lo estaba currando muy mucho para tenerme como una teen en celo el día entero. En realidad no éramos novios, nunca me dijo la famosa frase que se decía entonces, éramos amigos y estábamos siempre que podíamos juntos para meternos mano, perdón, practicar petting, era algo implícito en nuestra amistad, no se como explicarlo., y como con quince años no tenias muchas posibilidades de hacer eso con mucha gente, nos teníamos en exclusividad, por lo que por otro lado, se pude decir que si estábamos saliendo.
Era el mes de diciembre, lo recuerdo porque estaba en mi casa con el par de hijas de puta que tenia como mejores amigas en ese momento, solas las tres, bebiéndonos unos martinis con limón y pasas con aguardiente que hacia mi abuela., mientras hablábamos de lo bueno que estaban fulanito y menganito, como siempre, vamos.
Sonó el teléfono. Era él. Hola… que haces ?… nada, aquí en casa, con un par de amigas… ah, es que me apetecía verte… vale, vente para acá. Hala guapas, a vuestra puta casa, que viene xxxx. Intentaron hacerse las grandes amigas y joderme el rollo con historias como que no me convenía y que estaba jugando conmigo… si, si, nenas, pero a vuestra puta casa.
Llegó desvirgueitor , ellas ya se habían ido, y pasamos directamente a mi habitación. No soy mujer de sutilezas a la hora del sexo, para que engañaros., asi que lo tumbé en mi cama, le desabroché el pantalón, me puse encima suyo, me quité la camisa que llevaba, la lancé ( detalle importante ahora sabréis porqué), le saqué la polla del pantalón, me la metí en la boca y … oí como la llave se metía en la cerradura de la puerta de la entrada.
Diossss…. De la puerta a mi habitación había unos 10 pasos, por lo que la pillada iba a ser de órdago. En menos de lo que una madre tarda en dar esos diez pasos, tenia que levantarme de un bote, buscar la puta camisa que a la stripper de los cojones le había dado por lanzar, abrochármela y adoptar una posición de disimulo lo más alejada a un acto sexual … y casi me da tiempo, si no llega a ser porque me lié con los botones de la camisa y cuando llegó mi madre a mi cuarto estaba medio escondida detrás de la puerta intentando abrocharla bien, por lo que intuyó que segundos antes no lo estaba. Saludó a mi amigo, que estaba sentado en mi cama con mi carpeta abierta en sus piernas dibujando un dragón ( aún lo guardo), postura que le quedó genial a ojos de mi madre pero que desde mi punto de vista perdía toda su castidad ya que le veía el nardo duro chocando con la carpeta. Nos saludó, me miró con ojos de meestoyimaginandoloqueestabashaciendoytevoyamatar y se fue.
El calentón pudo más que el susto, por lo que decidimos irnos a su casa. Total, si intuía que me iban a castigar, que fuera por algo. Vivía a escasos metros de la mía, por lo que no nos dio tiempo a bajarse el calentón ni aun con el frío invierno.
Llegamos a su casa, un duplex, en la parte de arriba estaba su habitación, asi que entramos alli directamente por la escalera exterior de la casa. Nos tumbamos en su cama, empezamos a acariciarnos y desnudarnos, todo muy tierno, de eso que sabes que ese dia vas a echar tu primer polvo, se mascaba en el ambiente . Ya estábamos los dos en pelotas en la cama, él sobre mi, a punto de meterla en adobo …cuando se abre la puerta y aparece su hermano.Joderrr … dimos un bote para taparnos de la leche, se rió, pidió perdón y cerró la puerta. Dos minutos más tarde volvió a llamar, es que necesitaba entrar por cojones a por una cosa. La madre que lo parió.
Echamos al hermano y el pestillo de la puerta, cosa que si, deberíamos haber hecho desde el principio pero estábamos concentrados en otra cosa, y nos pusimos al lío, que con el calentón y los nervios, duró cero coma. Y como marca la tradición me dolió, pero yo creo que fue más por el agarrotamiento que llevaba ya del estrés, solo faltaban ya los geos entrando por la ventana, no me jodas.
Fue muy majo y me acompañó hasta el portal de mi casa. En el ascensor me miré en el espejo, por si se notaba algo en la cara, como cuando vas pedo. Pero no.
Y quedaba la otra parte chunga, enfrentarme a mi madre.
Por suerte para mi, siempre ha sido muy comprensiva, no me castigó, solo me dijo que cuando tuviera mi casa follaría en ella pero que en la suya ni se me ocurriera, y que usara siempre condón.




