Que no se diga que solo hablo de sexo explícitamente, que se vea que también puedo hacerlo indirectamente a través de cualquier tema que se me preste. Y como lo prometido es deuda y aún no tengo el video, de momento os entretendré con un bonito muestrario de aparatos de tortura. Obviaré algunos por ser conocidos y casi familiares a poco que hayas visto cine, videos porno por internet o te guste Forges ( si, si, no me he equivocado de letra, me refiero al humorista gráfico) para conocer las jaulas, el garrote vil, cadenas para colgar presos y la rueda, que me llamó especialmente la atención pues dentro de su sencillez, se consideraba una de las torturas más terribles y no se realizaba en público; además este método solo se empleaba para hombres; existía un dicho alemán ” El hombre a la rueda y la mujer a la arena” donde dejaban para nosotras el privilegio de ser enterradas vivas. Después les pareció demasiado agónico ese tipo de castigo para nosotras y prefirieron emparedarnos, eso si, en la casa familiar para no perdernos ningún cotilleo.
A este par les tengo especial cariño ya que he leido miles de historias bdsm en las que se utilizan para castigar a los sumisos/as en sus versiones más hardcore, como en los relatos de d’OFantasy, por ejemplo. Aunque en su época no se utilizaban con fines sexuales y si de extracción demoníaca, en especial el del centro, llamado “El caballete de Judas” que simbolizaba la acusación suprema alrededor de la cual giraban todos los juicios por hechicería, el comercio sexual con el diablo, ya fuera homo o hetero. Según las creencias de la época y su teoría demonológica, la fuente secreta del poder brujeril, las fiestas de sexo con el diablo o lo que nosotros conocemos por akelarres. Asi que con esas pesas colgadas de los tobillos, se te tenian que pasar las ganas de follar con el diablo y con cualquiera porque me da que vaselina no les proporcionaban.
Obviamente, junto a todos los aparatos, la figura más importante es la del verdugo, al que se le llamaba ” Señor de las Obras Supremas” , y se suponía que desde las alturas del patíbulo debía convencer al público de que la sentencia que se disponía a ejecutar era justa. Un golpe de gracia rápido y bien dirigido era recompensado con aplausos, eso ya lo hemos visto en las peliculas sobre todo en las que sale una guillotina. Aunque estos pobres hombres no eran más que unos funcionarios, tanto ellos como sus familias era el deshecho más despreciado de la sociedad. Esta claro que verdugas no había. Porque no viví yo en aquella época, podría suplir que no me hablara ni dios con la lubricidad constante que me produciría mi trabajo. Ays.
Pero no os penseis que sólo se castigaba a la gente endemoniada y embrujada, en la Edad Media el sado estaba a la orden del dia y tenian métodos de tortura para todos los oficios. “La flauta de oprobio” , que es como se llama el de la foto, era un castigo reservado a los “malos músicos” , y aunque a todos nos ha venido a la cabeza a algún cantante al que torturar con él, más que nada estaba destinado a los cómicos y otros sujetos incómodos que perturbaban la moralidad pública. Se enganchaba al cuello del torturado por la zona en forma de collar y los tornillos de los dedos se ajustaban proporcionalmente a la gravedad de la violación cometida contra las normas de la decencia. Yo, cada vez que lo veo, solo puedo pensar en Amaia Montero.


Originales eran, no me digáis que no, y lo que más me gustaba era el que usaban cualquier excusa para utilizarlos. Ahora lo veo como torturadora excitada, claro, pero fijo que en aquella época me habían quemado en la hoguera en cuanto me crecieran las tetas. El gancho en forma de tridente, se llama la ” Horca Hierática” y se trataba básicamente de que el torturado no bajara la cabeza y atendiera bien a la especie de exorcismoq ue se le realizaba antes de pasar a torturas mayores. Debía de producir un dolor de cervicales bestial, pero cualquiera cabeceaba del aburrimiento si no quería una traqueotomia en vivo. La verdad es que para la primera hora de clase de los lunes, me hubiera venido muy bien para disimular el sopor. El otro, llamado “Empulgueras” , era uno de los métodos más comunes y económicos para obtener una rápida información. La expresión “apretarle las tuercas a alguien” proviene de este extractor de confesiones, que se utilizó en toda Europa hasta el siglo XVIII.
Para esta gente le estar hechizado constituia un pecado total del cuerpo, no solo la cabeza sólo estaba poseida por el diablo, si no el suejeto o sujeta entera. Esta silla, que se denominaba Inquisitorial, se utilizaba para interrogar a la par que torturar, ya que el verdugo lo único que tenía que hacer era apretar las abrazaderas y el peso de la victima haría el resto. En el curso del interrogatorio, muchas victimas llegaban a convencerse de sus culpas y confesaban los detalles más extravagantes de su relación con el diablo, asi el doctor Inquisidor como la mujer (generalmente) que era interrogada, entraban en una vorágine de preguntas retorcidas y confesiones ilícitas que tenian que poner cachondo a cualquiera. O solo a mi, da igual.
Este desde luego me iban a hacer probarlo a mi unas cuantas veces si se utilizara en la actualidad. En aquella época, el lenguaje blasfemo era un serio indicio de herejía. Cuanto más grave fuese la sospecha, más se podia apretar este instrumento en forma de pera, que se introducia por la boca y le afinaba las cuerdas vocales al malhablado. Gustó tanto el método que no solo se llegó a utilizar para los casos de herejía, si no que algunos tribunales laicos lo emplearon para castigar algunos delitos. Que no se diga que no aprovechaban recursos.
Según la leyenda, la Virgen de Nuremberg se trataba de una horripilante máquina de ejecución oculta en lo más recóndito de las mazmorras del castillo medieval. Aún asi, no se tiene constancia de que se usara este aparato para la ejecición de alguien. Según cuenta la historia, es más probable que al principio fuera tan sólo una especie de manto de la vergüenza hasta que a principios del siglo XIX se le añadieron los punzones internos, convietiéndolo en la Iron Maiden o Dama de Hierro que ya conocemos.
Y para terminar, el origen de otra frase hecha; una de las peculiaridades del derecho penal inglés era que un juicio no podia comenzar hasta que el acusado se declarase culpable o inocente. Asi que para que la justicia fuera fluidita y no se les acumularan expedientes en las mesas, encontraron un método poco ortodoxo pero seguro que extremadamente útil para “someter a presión” a los acusados para que se celebrara el juicio con premura. En si no estaba considerado un método de tortura, ya que su intención no era arrancar una confesión, si no provocar una decisión. Eso si, ya te podía tocar un abogado paciente, porque si ejercía demasiada presión sobre el cráneo del acusado podía matarlo y entonces sus posesiones no pasarian a formar parte del Estado y si como herencia a la familia, no os penséis que era por ética.















Por el formato lo vi como un entretenimiento de sustitución de las bolas chinas a la hora de tener que hacer cosas que me joden o me aburren, como limpiar la casa. Y también se puede jugar a los pistoleros porno con el, ya que al cogerlo tiene el formato de una especie de pistola con el cañón poco erecto, pero con la curvatura efectiva para la búsqueda del punto G. Dándole vueltas y echándole imaginación se pueden encontrar combinaciones placenteras, hecho en silicona que de momento, aparte del gelatinoso, es el material que más me gusta para estos juguetes, pues es duro pero suave a la vez y muy fácil de limpiar.





Y es que siempre me ha puesto muchisimo ver una cabeza entre mis piernas, y si está usando la lengua la imagen se torna algo borrosa, pero mucho más delirante. Por eso veo especialmente perverso el clic del colegial japo, por lo que creo que acabaré comprándolo también, no me gustaria perderme que se le ocurre a mi calenturienta cabeza cuando se vea con el uniformado adolescente.



