Para ponernos en antecedentes, hay que recordar De Playstation, pajas y Need for Speed o lo que es lo mismo, la afición que me entró hace unos años por masturbarme con el mando de la play.
Lo malo de que tu pareja lea tu blog es que hay veces que te regaña por las cosas que dices y como las dices, pero otras mola porque te sorprende con detalles muy agradables que no te esperas.
El viernes por la noche, yo tenia ganas de guerra para no variar, asi que me desnudé completamente, me puse las botas hasta medio muslo y esperé a que mi chico subiera a acostarse tumbada en la cama. Hace pocos dias que hemos puesto una de las consolas en el dormitorio para usarla como dvd, asi que la encendí y me puse a jugar al Need for Speed ( ya en su versión para la play 3) a la vez que disfrutaba de un porro de marihuana, mi segundo vicio después del sexo.
Eché un par de carreras y las gané, y eso empezó a gustarme, sin duda este juego se me da muy bien. Estaba concentrada en mi carrera, cuando subió mi chico y se encontró con la estampa en la cama : recostada sobre las almohadas, desnuda, con las botas que parece que le gustan bastante, y mi porro. Me faltaba una cerveza en la mano, vamos. Sus primeras palabras fueron :
“Ese mando no vibra, viciosilla”
Que gracioso, como se acuerda de las cosas. Se tumba a mi lado, mira a la tele, me mira, vuelve a fijarse en mi maestria en la pantalla, y empieza a pellizcarme el pezón de la teta que le queda más a mano. Eso me desconcentra un poco y me doy un ligero golpe contra una valla, pero no pasa nada porque voy la primera. Cambia de pecho la mano y ahora el más cercano lo ocupa con su lengua, mientras mira a la tele. Estoy ya en la recta final de la carrera, su mano se desliza entre mis piernas y empieza a acariciarme. No paro de moverme buscando sus dedos, así que entro en la meta haciendo un extraño trompo, pero en un digno primer puesto.
Suelto el mando y le beso mientras dejo que siga acariciándome entre las piernas. Al ir a hacer lo mismo con su polla, me da el mando nuevamente y con cara de niño malo, me dice : “Sigue jugando”.

No se que se le ha ocurrido, pero me gusta, y eso me enciende más. Paso a la siguiente carrera, mientras su mano sigue jugando despistada con mi coño. Eso me pone nerviosa, pues ya estoy más concentrada en lo que pasa entre mis piernas y lo que quiero que pase, que en ganar una carrera en un videojuego, pero continuo intentando no desconcentrarme, que llevo todas las carreras del circuito ganadas.
Rugen los motores en la linea de salida. Se desplaza sigilosamente y se mete entre mis piernas. “Go¡” grita la consola “Ahh¡¡” gimo yo al sentir su lengua húmeda en donde la sentí. Su mano me indica que siga jugando, la boca está muy ocupada besando y lamiendo alli donde hasta hace un momento estaba su mano. Dios, creo que esto es trampa, pero paso de quejarme a los jueces. Se me olvida que botón es el acelerador, creo que voy marcha atrás y en sentido contrario, voy a provocar un accidente con heridos si este hombre no para de comerme, bueno, para eso está el Samur, Ahhhhhh… he llegado en última posición, pero he ganado un orgasmo.
Levanta la cabeza, me mira : “¿No eras tan buena jugando ? Repite la carrera”
Y en cuanto la muñeca del juego dió el pistoletazo de salida, su lengua también. La locura, el delirio, un orgasmo tras otro, el coche en mitad de la pista, el mando en el suelo, mis gemidos inundando la habitación, su cara brillante, mis muslos atrapando su cabeza … otra vez última posición.
A estas alturas ya, y haciendo uso del simil un tanto manido, pero en este caso permitido, preferia su joystick al de los botones, pero mi chico que estaba juguetón decidió que era más divertido follarme a la vez que , por tercera vez, intentaba quedar en un puesto algo más honorable en esta carrera, asi que sentada sobre él, me taladraba salvajemente mientras intentaba quedar en una digna posición, aunque realmente ya estaba disimulando y más que concentrada en los pollazos que recibia, cosa que quedó demostrada nuevamente en la pantalla cuando del primer puesto en el que había estado orgullosamente al principio de la noche, se convirtió en una última y muy placentera posición.
No me importa nada que en esta consola, el mando no vibre.
Me gustó la sensación. En cuanto acabó el pesado de mi interlocutor, me dispuse a probar todas las prestaciones que imaginaba que podria darme el mando. Vease en la foto, que por el formato, la verdad es que invita a inspirarse con él, no me digais.
