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Muerte por vibración

 

Esta semana me está resultando más extraña de lo normal. No se si será por el gripazo que arrastro que hace que me duela todo el cuerpo de esa manera demencial que hace la gripe que tu cuerpo sea una carga para tí, con sus estornudos y toses, pero sin fiebre, por lo que es una sensación extraña de me estoy medio muriendo pero el termómetro está intentando ocultarlo para no asustarme; soy un pelín hipocondríaca.

Pues aún con todos mis dolores y mis kleenex, ando más salida que el pico de una mesa. Es como si mi coño no entrara en el resto de mi cuerpo y fuera independiente como las pollas de los hombres. Si además le añadimos que mi chico está fuera de la ciudad hasta mañana, basta que no pueda follar para que me entren más ganas. Quien me ha visto y quien me ve, hace diez años mismo si mi marido se iba una semana fuera, significaba que su mujer se pasaba encamada con su mejor amigo el mismo tiempo. Pero que puta y que mala que he sido. Y soy.

Como mi salidez es completamente bisexual, esta Masturbation Week se la he dedicado por completo a una estupenda veinticincoañera  que ha creado mi imaginación, con mucho vicio y un tanto sumisa, de la que aún no se el nombre porque en mi cabeza solo la llamo zorra y puta, con la que he compartido una cantidad exagerada de orgasmos estos días, hasta límites insospechados, pues el miércoles acabé follándome hasta a su padre, un cincuentón interesante y morboso que de repente apareció en la historia y que no me ha importado dejar como personaje secundario, folla bastante bien y suele vestir traje y corbata. Mi chica imaginaria también tiene un hermano de mi edad, pero no se que me pasa que no acaba de darme morbo el muchacho para zumbármelo, asi que en cualquier momento lo sustituyo por una hermana gemela que vive en América y viene de visita para que acabe esto en trio de reinas.

Me gusta más ser la guionista de mis pajas que una mera expectadora de un video porno, aunque también consumo porno hasta la saciedad, pero hay épocas en las que no me gusta que me lo den hecho, si no más bien soy de crear mi propia aventura, como los libros que leíamos de pequeños. He pensado varias veces en escribir estas historias que me monto, pero me cuesta una barbaridad;  mi excitación es inversamente proporcional a mi elocuencia gramatical, por lo que al tercer párrafo  se me olvida cualquier sinónimo de follar, polla y coño; por otro lado, a mi me pone meterme una polla dura y chorreante y no una verga enhiesta y palpitante; ciertas palabras políticamente correctas y engoladas que se deben usar en este tipo de historias si no quiere parecer uno repetitivo, me resultan antilibidinosas y me cambian la imagen que tengo de un rabo duro a una lanza del amor que convierte a mi amante en un galán de telenovela y se me baja la erección y las ganas de escribir.

Ayer que me encontraba un poco mejor y lucia el sol como si de un primaveral dia se tratara, decidí salir a dar una pequeña vuelta por mis bucólicos y pastoriles alrededores, tomar el sol y estirar un poco las piernas. Antes de tomar esta decisión ya había fantaseado nada más despertarme con mi compañera de aventuras de esta semana, por lo que aunque andaba  algo relajadita, decidí que podría hacer del paseo algo tremendamente excitante con una utilización masiva de objetos vibradores.  Para esta ocasión utilicé mis tres ultimas adquisiciones : tanga vibrador, consolador topo moradito con 8 marchas y el Icome.

Así que allí fue la batidora humana con ideas de bombero jubilado a prepararse para el evento, que casi me tenía más cachonda en si la idea que la ejecución. Primero me inserté el topito, de 14 cm, una buena medida para andar y que no moleste; en la base de este hay un botón pulsador que es el que va cambiando el ritmo de la vibración, y con un ligero toque salta de un programa a otro. Coloqué la funda de silicona a la bala del Icome y me la puse de tal manera que hacia tope con la base del topo a la vez que se acomodaba plácidamente entre mis labios apuntando al clitoris. Para asegurar que todo se mantuviera más o menos quieto en cuanto empezara el roce, la lubricación y el movimiento y asi evitar pellizcos dolorosos entre máquinas, me puse unas bragas y sobre estas, el tanga con si propia bala vibradora, no regulable y que es un taladro,que a la vez hacia una deliciosa presión sobre los otros dos aparatos ya colocados. La bala del tanga va metido dentro de un forro para evitar el contacto directo con la piel y lleva un mando a distancia con un solo botón, de apagado y encendido. Estuve un buen rato riéndome sola al enchufar el Icome al Ipod (si, soy Itonta)  e intentar disimular el “pulmón de acero” que hay que llevar a cuestas como ya habeis visto en el video. No es que viva en una zona muy transitada por humanos, pero de vez en cuando si te encuentras con alguien y una será una salida, pero dignidad tengo a raudales, y yo antes muerta que sencilla.

La idea era una especie de efecto mariposa; en cuanto la música empezara a sonar activaria la bala vibradora que a su vez encendería el topo al chocar con la base y el mando a distancia del tanga se activaria y apagaria aleatoriamente según fuera andando ya que lo había puesto junto al receptor del Icome que llevaba sujeto al pantalón del chandal, que a la vez hacia de sujeción extra para toda la parafernalia. Vamos, que era imposible no correrse aunque ninguno de los cachivaches se activara del roce que había ahí. En mi vida me ha parecido tan placentero subir y bajar escaleras, que de la emoción me iba sin las llaves y tuve que retroceder.

 

Nada más salir por la puerta le di al play del reproductor  y me eché a andar, apenas había llegado a la esquina cuando los primeros compases de la canción activaron la bala, que como yo queria encendió al topo en una suave vibración, que fue cambiando según avancé más y que ya me tenia los pezones como piedras sin que hubiera salido siquiera aún de mi calle. Tenía dos opciones, caminar cuesta arriba o más descansadamente en dirección contraria; pero como me va la marcha y me parecia más hardcore el roce que iba a producir aquello en su ascenso, tiré camino hacia arriba lo que descolocó de manera inmejorable la bala, dejándola exactamente encima de mi clitoris,( una de las reglas de este juego, si que pasa, también me pongo reglas, era que no podía tocar nada de lo que se descolocara hasta que volviera a casa pasara lo que pasara), no sin antes darle el toque que aumentó un punto la vibración del consolador, que empezaba a molarme más. El movimiento natural de la cintura hizo que el mando del Icome activara el del tanga que empezó a zumbar como una bestia, cambiaba las frecuencias del topo a toda leche y empujaba la bala que a la vez seguia su propio ritmo de vibración al ritmo de la música sobre mi clitoris.

Si hubiera llevado zapatos de tacón, podian haberme usado como martillo neumático.  La Virgen. Intenté acabar de subir la cuesta pero a dios pongo por testigo que me corrí como una perra en mitad de la cuesta con el Mayumaná que tenía montado entre las piernas. Como me tenia prohibido pararlo, imaginaos en lo que se convirtió aquel no parar de vibrar en diferentes intensidades, los pezones habian perforado ya el sujetador e iban camino de rasgarme la camiseta, además de pensar en que con tanta pila y humedad generada iba a acabar aquello como si hubiera metido un secador en una bañera,y después de semejante orgasmo sincronizado me veía incapaz de acabar de subir la cuesta siquiera sin deshidratarme antes, asi que lentamente, pues dentro de mi propia derrota me estaba gustando aquello una barbaridad, volví hacia mi casa sintiendo a Pavarotti entre mis piernas.

Mola. Mucho. Eso si, no recomiendo hacerlo en zonas concurridas por si acaban llamando a una ambulancia por un supuesto ataque epiléptico.

Cosechadoras, Dom Perignon, Lamborghinis y Orgasmos

 

Ya se que lo primero que os habéis preguntado es que coño pinta la cosechadora en un título tan glamuroso, pero tranquilos, que todo tiene una explicación que encontrareis a lo largo del post, como siempre.

El jueves por la mañana decidí quedar con Patata Asada para no currar y contarnos lo acontecido en esos cinco días sin noticias, además de darle el típico recuerdo que se trae a los amigos cuando uno se va de viaje de placer, que en este caso fue un discreto salero de color rojo con forma de polla, 20 cm para que le quepa bastante sal. Le agradecí, eso si, que destinara su uso a tan solo un menester, el que el eligiera, frente al amplio abanico de posibilidades que le abría el utensilio, pero solo uno pues no los veo combinables entre si, siempre y cuando quiera que la gente siga yendo a su casa a comer, y todo hay que decirlo, cocina de muerte. Además, grabaríamos el video  unboxing del Icome que debería ocupar este post, pero entre otras cosas, el medio video que conseguimos grabar, se quedó en su casa, asi que hasta la semana que viene no podré recuperarlo. Es una gilipollez como la copa de un pino porque somos tan malos delante de una cámara como la Pataky, pero nos hemos reido tanto haciéndolo, y carecemos de cualquier tipo de vergüenza ajena que encima os lo vamos a enseñar. La semana que viene prometo que lo tenéis.

Y en mitad de la grabación sonó el teléfono, que nos obligó a parar y comenzar las 48 horas de vorágine más extraña, desconcertante y con un punto de aventura gráfica a lo Monkey Island que he vivido hasta el momento;  acabó ayer viernes a las siete de la tarde, con nosotros sentados en la plaza de Embajadores comiéndonos una bolsa de patatas fritas, nuestra primera comida del día. Todo esto por culpa de la estulticia e inutilidad de un ser humano que tocó donde no tenía que tocar, y parafraseando a la piscinera más famosa que conocemos “la lió parda”.  Como una ha trabajado en informática durante algunos años, he llegado a desarrollar la teoría asertiva que indica que no todo el mundo es capaz de utilizar un ordenador, al igual que no todo el mundo puede utilizar una sierra mecánica o una hormigonera. La definición principal podría resumirse en ” ¿Me dedico a la agricultura? No, porque no se manejar una cosechadora, ni pretendo aprender a hacerlo. Tú tampoco deberias tocar un ordenador”, que es la frase que de verdad me hubiera gustado soltarle a más de uno alguna vez; asi que para ser politicamente correcta cuando pierdo la paciencia y no ser ni sarcástica ni cagarme en su puta madre a ver si asi soy capaz de que su cerebro haga alguna conexión y responda ante el estímulo, suelto un discreto “Si yo no manejo una cosechadora, es por algo” y me quedo como Dios, además de ahorrarme malas caras. En estos dos días, como Patata Asada conoce esa frase , se partía de risa cada vez que me oía evocar a John Deere en voz alta después de hablar con algunos.

Hoy es el cumpleaños de mi chico. Desde que nos conocemos, nos ha encantado “putearnos” a la hora de hacernos regalos, en el sentido de que siempre vamos a superarnos en la originalidad de este, o dar en el clavo justo de nuestros respectivos deseos ( bueno, vale, como cualquier pareja bien avenida) , pero lo que más nos gusta es el tiempo que pasa desde el ” Buah, vas a flipar con lo que te he comprado” hasta que nos lo damos, con pistas de lo que es muy sutiles, enrevesadas, juego que a veces nos sale mal porque descubrimos que es ante la rabia del otro. Hay tres pistas que son inamovibles y que nos damos siempre, y es si vuela o no, si cabe en el maletero del coche y si es de color rojo. En este caso, mis respuestas fueron “no literalmente”, “no cabe” y “no”.

Lamborghini

Si algún día somos millonarios, este es el coche que habrá aparcado en el garaje al lado de mi Goldwing, claro, pues es el carro por el que mi chico se haría sicario. Demostrado queda que tonto no es, y que yo  me he ganado el título de novia maravillosa del milenio, pues le he regalado el gustazo de que pueda conducirlo en un circuito. A las 12 en punto de la noche tuve que dárselo bajo amenaza, claro, llevaba ya un mes torturándole con lo que le iba a gustar su regalo, que iba a ser la envidia de todos los hombre que conoce, y que con ese regalo me habia ganado automaticamente la superdrive **. Me encantó la cara que puso y como le brillaron los ojos cuando descubrió lo que era.

** Tenemos a la vez otro contencioso abierto, y es que estoy encaprichada con un macbook pro de 17 ” ( ya tengo un macbook de 13 y un Mac Pro de 8 nucleos, por eso no es mas que un puto capricho de la categoría de Paris Hilton) , que por supuesto me ha dicho que me regalará pero me lo tengo que ganar. El precio son polvos, obviamente, y de momento las 72 teclas que lo componen me las tengo que ganar una a una, jajaja. Desde que empezamos me he ganado ya desde el escape hasta el F9, y ayer exigí la grabadora, que también tengo que ir pensando en el resto del hardware.

El, por su cuenta y riesgo, y con la intuición de que el regalo iba a ser especial, estaba enfriando en la nevera una botella de Dom Perignon, de la que disfrutamos en la cama durante las cuatro horas que duró el polvo de celebración/agradecimiento ( vale, el champán se acabó antes pero no era condicionante para no seguir) y me pasó una cosa que no me habia ocurrido nunca : después de una centena de orgasmos provocados por una combinación entre la lengua y la polla de mi chico que parecía que la homenajeada era yo, tuve un último orgasmo tan bestial provocado por su boca que cuando dejé de gritar, jadear y recuperé mis pulsaciones, automáticamente me eché a llorar. Que fuerte. No sabia porque coño estaba llorando, ni yo ni él, claro, fue una reacción totalmente física y nada sentimental,  estaba como viéndome desde fuera, no se, la sensación era muy extraña, ciego aparte, claro, que algo bebida he follado más veces y no se si tendrá que ver los dos euros que costaba cada centilitro de la botella, pero esa sensación no la había tenido en mi vida. Cuando volví a medio recuperarme, empecé a reirme de mi propia reacción, pero mi cuerpo no quería reirse aún y volvió a llorar, todo esto con mi chico alucinado entre mis piernas. Cuando conseguí hablar dije un ” estoy bien, tranquilo” , y me volvió a dar la risa. Después de  volver a ser yo y no la niña del exorcista, comentamos la jugada y hoy lleva recordándomelo todo el dia entre risas.

Habia oido que a algunos hombres les pasaba después de eyacular, e incluso esa reacción ha sido ridiculizada en algunas series de televisión; no se si a las tias les suele pasar, o no es ridiculizable que nosotras lo hagamos, pero queridos todos, si esos hombres sienten lo mismo que sentí yo con semejante orgasmo y sufren esa reacción, benditas lágrimas.

 

Voy a empezar a engancharme a los realities

 

No soy mucho de ver la tele, prefiero estar escuchando música normalmente, aunque suelo encenderla puntualmente por las noches para ver a Buenafuente y las series que emite la cadena después, pero a veces me canso de la música y decido poner la tele para tener algún ruido de fondo que no sea el bucólico cantar de los pajaritos.

Y la semana pasada fue una de esas semanas en las que necesitaba mucho ruido de fondo, y o soy yo que ando muy salida ( what a surprise) o últimamente hay unos tiarracos “anónimos” en la tele que están que crujen.

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Aqui el primero. Concursante, que es lo que me ha dejado más sorprendida, de “Granjero busca esposa”, el dueño de esa preciosa sonrisa tiene 27 añitos, hectáreas para aburrir y encima fue stripper en otra época ( me da igual si en la discoteca de su pueblo o en Pachá Ibiza), y o en el pueblo del granadino este son todas auténticos rodaballos sin conversación y él está huyendo, o por dios, queridas, con semejante partido en el pueblo, le iba a dejar tan seco que no le quedarian fuerzas para marcar el número de teléfono del casting. Lo descubrí de casualidad la semana pasada de zapping, subido a un caballo con una camiseta de tirantes y una espalda de las que me ponen los pezones como piedras nada más verlas riéndose de dos veinteañeras que le pretenden. No diré nada de lo que iba a montar este muchacho en vez del caballo, que veo que tengo el tono albañil mode on.

merino

Estos me ponen burrísima, directamente. Reconozco que a Pekin Express, si me he enganchado, aparte de divertirme por las broncas de la niñata por un lado y los maricas discutiendo el día entero por otro, este par de munipas de Coslada me parecen de lo más morboso. Imaginármelos vestidos de pitufo me pone, claro, pero asi en plan cerdete sufriendo y corriendo de un lado para otro, también. Además son simpáticos a rabiar, por lo que un polvo con ellos tiene que ser bastante divertido. El de la barba es monísimo, tiene un porte elegante que me pone, y el otro por el contrario, más cerdete, con cierto aire a Nacho Vidal, tiene un morbo increible, asi que por aquello de que los he conocido juntos, se les ve muy compenetrados y tienen pinta de ser pareja de patrulla, con estos no cabe otra fantasía más que la de trio, trio y trio. Y más con tantos días de viaje de un lado para otro sin descargar, tienen que ser pillar dos Hilti de alto rendimiento.  Patata Asada piensa lo mismo que yo ( hoy mientras comíamos hemos hablado de ellos) y por fin le he hecho rabiar porque se les ve heterazos cien por cien.

Slip rosa. Uff. Pierde mucho aceite, vale, como me ha dicho en venganza Patata Asada que si sigue el programa, pero oye, me da igual, si quiere que se lo folle él y yo miro, pero está tremendo, pero le echo en falta más bulto a ese paquete rosa chicle, aunque luego igual eso es como el boomer, que estira y estira .. y me llama la atención la fuerza que tiene en los brazos, ese es de los que no se cansan bombeando, y con 22 añitos que tiene, eso tiene que ser puro vicio carnal, lástima que sea italiano y gay.

Un agricultor, dos policias y un bailarin gay. Gran disparidad de fantasias sexuales, vive dios. La de pajas que me va a dar esto, jaja.

 

Mitos sobre pajas que para las tias no sirven

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El otro día hablando con Patata Asada de pajas en la adolescencia, empezamos a recordar los típicos mitos ( o no ) acerca de la masturbación, ya no solo las diferentes tonterías sobre  la ceguera, los granos y demás excusas que se inventaban curas y monjas para que pudieran ser ellos los que nos tocaban y no nosotros mismos, si no las míticas pajas en grupo, la galleta y truquitos para hacer una paja más placentera con los medios que tienes a esa edad.

Siempre me ha maravillado ese momento tan natural que suelen sufrir todos los adolescentes machos ( al menos el cien por cien de mis amistades masculinas siempre me han confesado el haber pasado por ese momento) de haceros una paja en grupo. Dios, que divertido, eso no se nos pasaba a nosotras por la cabeza ni de coña. Visto desde fuera me parece un momento muy gay, pero lo he oído contar con tanta naturalidad sobre todo a heteros, que al final me resulta más un acto tradicional adolescente de comunidad, un poco rollo los caballeros de la mesa redonda pero con la verga en la mano, eyaculando uno para todos y todos para uno. Con Dartagnan y el rey Arturo  o no de por medio, imaginarme la escena me pone mazo.

Una de las variantes de estas pajas en grupo, y a la vez mi favorita, es la de la galleta. Al parecer se pone una galleta en el centro sobre la que se tienen que correr los muchachos, y el último en correrse le toca comerse la galleta. Guau. Me encanta ese momento bukkake a la campurriana. Este acto no me ha reconocido nadie que lo viviera, y mucho menos ser el perdedor, pero me imagino ese momento humillante y estresante de estar pelándotela pensando en que o te corres, o te vas a comer la mascada de tus colegas, con la repercusión de cachondeo que puede conllevar , como arrastrar toda tu vida el mote de Triki ( el monstruo de las galletas para los que no han crecido con Barrio Sésamo), por poner un ejemplo. De esta variedad me enteré ya mayorcita, si lo llego a saber antes me llevo una caja de cookies y no el scatergories para entretenernos las aburridas tardes de domingo adolescente. Ahora pienso en encontrar cinco abyectos voluntarios para recrear el momento y me pongo mala.

La conversación siguió con las otras dos acciones típicas, la de pintarse las uñas de la mano izquierda y ponerse una pulsera para pensar que es otra persona quien te la menea, y el sentarte sobre la mano para que se duerma, que produce el mismo efecto que la anterior.

Soy ambidiestra para masturbarme ( con el vicio que tengo o equiparaba las dos manos o iba a parecer una jugadora de pelota vasca) asi que no le encontraba nada especial a hacerlo con la mano izquierda y pintarme las uñas para el efecto, pero si habia decidido probar, después de tantos años escuchando la leyenda, a masturbarme con la mano dormida.

Y basta que quieras que se te duerma una parte del cuerpo, para que no pase. No se si a vosotras os pasa, pero siempre que me siento en un taburete en un bar, se me acaban durmiendo los labios vaginales. Y cuando me pongo de pie, que la circulación vuelve a su ser, con el hormigueo que produce, si me echo a andar enseguida, antes de salir del garito me he tenido que parar un momento porque suele ser inevitable que me corra. No lo voy a negar, mola. Asi que normalmente no suelo sentarme en los bares si la silla no me permite tener los pies en el suelo, o lo hago si la conversación es aburrida … se que cuando acabe obtendré una recompensa.

Hoy, que visto el dia malisimo que ha hecho habia decidido no salir, he pensado que era un buen día para poner en práctica  lo que he bautizado como la” paja nekromantik” en una extraña asociación de ideas enfermizas que no vais a entender si no habéis visto la peli, y tampoco recomiendo que la visioneis si no os va el gore.

Once de la mañana, decido que mientras veo el capitulo de Dexter que emitieron anoche en EE UU, me siento sobre mi mano para que se duerma y al finalizar el capítulo pajilla al canto. Atrapo la mano con mi muslo, empieza el capitulo, cinco minutos mas tarde suena el teléfono, instintivamente lo cojo con la mano derecha, por lo que la circulación vuelve a su ser. mierda. Vuelta a empezar. Pasa el tiempo suficiente como para que la siguiente vez que suena el móvil, vuelva a ser tan gilipollas de hacer lo mismo. Me empiezo a cansar de la postura antinatural, y del pesado del teléfono ni os cuento, así que mejor me ponía la mano a la espalda y me atrapaba a mi misma con el respaldo de la silla,  además de colocarme el manos libres y el teléfono a la izquierda para no volver a tener que empezar por impulsiva. Acaba el capítulo y no se me habia dormido la mano, pero me dolia la muñeca de la postura.

Sigo haciendo otras cosas visto que recien levantada no podia dormirme partes del cuerpo, y antes de comer vulevo a intentarlo, sin conseguir más que un ligero cosquilleo.  Como, y después me pongo a ver una peli en el sofá, con manta y gato incluido,  y se mascaba en el ambiente que lo que era yo, me iba a quedar frita en cualquier momento. Y el gato también. Sobre mi brazo. Muy tiernos y abrazados, al rato me he despertado con la mano derecha completamente dormida, no podia ni estirar los dedos. Biiiieeennn¡¡ meto la mano entre mis piernas a duras penas porque no la sentía casi e intento mover los dedos, que eran como tacos de madera, por lo que la coordinación se ha hecho casi imposible. Al ir recuperando movilidad y tacto, he ido sintiendo más, pero claro, en ese momento ya ha empezado el inevitable hormigueo, por lo que la paja se ha tornado un poco dolorosa e incómoda, pero no seré yo quien se deje a medias a si misma y menos me voy a perder un orgasmo.

Después se lo he contado a Patata Caliente, que ha deducido que probablemente en tíos si funcione porque es más un movimiento de muñeca que dactilar, teoría con la que creo que estoy de acuerdo. Así que nada, después de la decepción, me he hecho la manicura, me he colocado mis mejores joyas y he vuelto a masturbarme.

Una noche de otoño

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La primera vez que paseamos por allí me encantó, ya te lo dije. Esa paz, el silencio, la historia escrita en cada una de las piedras, el sol cayendo, paseábamos de la mano, siempre buscabas entrelazar tus dedos con los mios cuando caminábamos; cuando estábamos juntos, ahora me doy cuenta, te resultaba casi imposible no tocarme, aunque fuera un mínimo roce, conseguías que nuestra piel siempre estuviera en contacto.

Justo aquí, donde muestra la imagen, de repente, tu cara se transformó. El niño bueno que paseaba tranquilo de repente desapareció y dejó salir, a través de tu sonrisa picarona y el brillo de tus ojos, al pequeño perverso que llevabas dentro y que era capaz de emerger en cualquier momento. Creo que eso es lo que más me gustaba de tí, con sólo una mirada sabíamos donde volvía a empezar el juego, aunque en realidad lo nuestro fue una partida constante.

Me cogiste de la mano y riéndote, empezamos a meternos entre matorrales y caminos extraños, “te va a encantar, Amita” ; así me llamabas cuando no jugábamos, jamás pronunciamos nuestros nombres, aunque los sabíamos de sobra; cuando estábamos solos no permitía ningún diminutivo, pero tú pasabas de gusano, perro y cachorrito según me apeteciera. Aunque se que “peque” era como más te gustaba que te llamara, según me oías pronunciarlo tu pantalón se abultaba sin remedio. Conociéndote como te conocí, puedo imaginarme el porqué.

Llegamos a una especie de zona amurallada con pequeños recovecos, no muy accesibles a primera vista, donde había una serie de cuevas pequeñas y oscuras, con verjas que prohibían el paso. No hizo falta que me dijeras más, aquella noche mientras el resto de la ciudad celebraba la víspera de la virgen, nosotros aprovecharíamos para hacer lo que aún ni siquiera habíamos nombrado, pero que los dos sabíamos.

Volvímos a tu casa excitadisimos, a la espera de que se hiciera de noche y prepararnos para el evento. Bueno, yo, pues tu te pasaste el resto de la tarde castigado de cara a la pared con la polla como un palo escuchando el sonido de mis preparativos :  el agua de la ducha, la puerta del armario, los tacones de las botas, el característico olor de mi perfume cuyo olor una vez que me conoces ya es imposible no asociarlo a mi, mis risas mientras pensaba en silencio que iba a hacer contigo alli…

Y la noche se cerró. Era la hora de sacar a pasear a mi perro, después de más de tres horas de rodillas necesitaba estirar las piernas. No sabias que vestía debajo del abrigo de cuero, pero si que tú tan sólo llevarías los boxer negros y tu collar de perro debajo del tuyo, además de las botas de militar.

El camino hasta el lugar lo hicimos andando, aunque estaba un poco lejos de tu casa, era una preciosa noche de luna llena y siempre me gustó putearte con el tema de que tu cabeza quedara por debajo de la mia. Y además paseabas bajo la amenaza de ser atado con la correa en cualquier momento que no me pareciera bien tu comportamiento, a mi me daba igual, no me conocía nadie en esa ciudad, y aquello te ponía tan nervioso que casi preferías el atropello de un coche por no ir subido al bordillo que el no cumplir esta imposición.

Llegamos nuevamente al sitio, alumbrados por la luz de la luna que aquella noche se convirtió en nuestra cómplice; y el demonio nos abrió las puertas del delirio al darnos cuenta de que el candado no cerraba la cadena de la verja y que se podía retirar sin necesidad de forzarla, cosa que estábamos dispuestos a hacer aunque no hubiéramos dicho nada.

Era una pequeña cueva, con el techo no muy alto, en este  había una especie de claraboya protegida por una reja,por la que se colaban los rayos de la luna, que le daba un aspecto especialmente acogedor a nuestros ojos.

Aunque intentaba que no notaras mi excitación, mi respiración agitada me traicionaba. Yo gruñía ligeramente, tú soltabas tú “uy,uy,uy” , señales que nos indicaban mutuamente que el juego de verdad acababa de comenzar. Disfrutábamos de la complicidad suficiente como para no  necesitar la palabra mágica que acaba con el juego, y es que nunca dejamos de hacerlo; así que a mi orden te quitaste rápidamente el abrigo sin mediar palabra, te clavaste de rodillas en el suelo y bajaste la mirada hacia el suelo. Gemias asustado. Me ponía cachondísima oirte. Te ordené que te despojaras del resto de la ropa, botas y boxer, te puse las esposas con las manos a la espalda, recogí la ropa y me fui de allí cerrando la verja. Aunque tu no me veías, estaba lo suficientemente cerca como para oír tus gemidos y quejas, que empecé a concebirlas algo más reales cuando diez minutos más tarde, seguía sin aparecer. Y es que realmente hacía muy buena noche, y la zona estaba especialmente tranquila.

Cuando oiste mis pasos de vuelta, corriste a mis pies a lamer mis botas pidiendo perdón, e incluso derramaste alguna lágrima que recogiste con tu lengua antes de que dejara marca en las botas; te acaricié la cabeza para tranquilizarte, tu Ama había vuelto, y como premio te dejé meter la nariz en mi entrepierna.

Pero la noche no había acabado, mientras estaba fuera me había dado tiempo a pensar algo nuevo. Te dejé que me quitaras el abrigo con los dientes como tan bien sabías hacerlo para que descubrieras que llevaba bajo él : nada exceptuando unas bragas negras y un pañuelo al cuello, además de las botas de militar hasta la rodilla. Como premio al gemido de placer involuntario que se escapó de tu garganta y que interpreté como un piropo, te permití que me quitaras las bragas con la boca, y como recompensa te dejé que te las pusieras y sintieras lo más cerca que te estaba permitido de tu polla lo cachonda que estaba ya tu Ama en ese momento; y para que disfrutaras del momento con todos tus sentidos, te vendé los ojos con mi pañuelo, esposé tus manos unidas a la cadena de la puerta que colgué de la claraboya, dejándote ligeramente suspendido; te quejaste pero tus súplicas con la polla dura no me convencían lo más mínimo. Te besé ligeramente en los labios, estabas tan tierno; aunque te hice saber que había tenido que ponerme ligeramente de puntillas para hacerlo, y te puse nervioso al decirte que te castigaría por aquella osadía; tanto, que te quejaste hasta que te crucé la cara de una bofetada. Entonces empezaste a llorar, asustado y aturdido, no te había pegado nunca, y tus lágrimas rodaron por debajo de la venda. No pude evitar lamerlas, y salí de la cueva sin decir una palabra. Como no podías distinguir las sombras, te confieso que me quedé observando tu nerviosismo desde la puerta, durante treinta minutos exactos, en los que mi excitación aumentaba por momentos al oirte llamarme, suplicarme, pedirme perdón, gemir, quejarte, sollozar … y todo, sin intentar soltarte ni un sólo momento, apenas te movías, no buscabas liberarte de la cadena, solo mi benevolencia.

Oiste nuevamente mis pasos entrando en la cueva, me acerqué a ti y sin mediar palabra te liberé de tus ataduras. Te arrodillaste inmediatamente y comenzaste a lamer mi coño como un perro que bebe agua después de haber estado corriendo por el campo, ávido, deseoso, completamente agradecido. Cuando me encontré lo suficientemente satisfecha, salimos de allí, te devolví las botas y caminamos hasta casa, tú con mis bragas bajo tu abrigo y yo completamente desnuda bajo el mio, con el pañuelo nuevamente al cuello.

Y como regalo por tu buen comportamiento, te permití lamer mi coño durante horas y dormir entre mis piernas después de que te corrieras al mínimo roce con mi mano, una vez satisfechas mis necesidades orgásmicas.

Y es que hoy, hace nueve  años de aquella noche.

Videclips, sexo y dolor de cabeza

Me duele la cabeza a rabiar, estoy embotadísima, está claro que anoche cogí frío. Empiezo a tener bastante tos, por suerte para mi no hay nadie cerca encima de una escalera, y así me evito la lluvia de destornilladores. Tengo escalofríos, aún no tengo fiebre, así que vamos bien, por lo que de momento no pienso emparanoiarme con la gripe de moda. Esto te pasa por llevar escote con diez grados menos de temperatura de la que tú creías que iba a hacer, chata.

Antes de que a alguien le de el ataque papá/mamá … no voy a meterme en la cama.

Debido a este mal cuerpo, antes de tirar de química me he propuesto mejorar mi estado escuchando a todo volumen mis canciones fetiche para levantar mi ánimo, pero no he notado mejoría y si unas tremendas ganas de estornudar en alguna de ellas. Cachis, algo falla. Plan b, si la música no funciona, tiraremos de sexo, aún sabiendo de sobra, y caigo una y otra vez, que después de correrme el dolor de cabeza se multiplica por dos. Cuando me duele la cabeza por sinusitis no me atrevo porque después me dan ganas de arrancarme la cabeza y azotarme por ser una salida descerebrada que no es capaz de dejar de pensar en sexo ni aún cuando le va a estallar el cerebro, pero si es de los normales, allá que voy, que para eso existe el hemicraneal.

Cuando era pequeña, muy pequeña, leí un cuento , creo que era de El Barco de Vapor, en el que contaba como se producian los dolores de cabeza : en nuestro cerebro, tenemos trece monos y doce sillas. Los monos están felizmente sentados, excepto uno, al que le toca estar en el suelo. Y es cuando este mono se cansa de estar  sentado en la alfombra, cuando monta el pollo porque quiere una silla, intenta arrebatársela al mono más cercano, y empiezan a pelearse, provocando el dolor de cabeza. Es muy probable que algún neurólogo/a se atreva a discutir mi teoría, estoy abierta a cualquier tipo de nuevos descubrimientos. De lo que si estoy segura es que mis trece monos están matándose a pajas el dia entero cuando no están encabronados entre ellos.

Mientras buscaba con que peli iba a incentivar mi dolor de cabeza, en el reproductor de música sonaba esta canción :

Uhmmm … Toy boy … me he quedado escuchando la letra, y o está muy clarito, o ya está la pervertidilla que llevo dentro, pero a Sinitta le gusta un sumiso tanto como a la que os escribe.

Y me he acordado de videoclips que me han puesto como una moto, por la letra de la canción o por la estética de este. Alguno ya lo he puesto por aquí, como Vulture de Patrick Wolf ( está claro porqué me pone),  Sonne de Rammstein ( esa Blancanieves dominatrix me pone a mil, y el momento azotes al enanito sobre su regazo acaba de encenderme del todo), o el momento latigazo a través de la pantalla de Automatic (la virrrgen, yo también quiero ese periférico para mi Mac).

Pero mi selección continua :

Mientras gran parte de la humanidad escucha una canción disco, yo veo un delicioso juego de sumisión por parte de los porteadores que le van colocando los puntos para que ande sobre ellos. Me gusta el movimiento del tacón impaciente, y me deshago a los 46 segundos cuando uno de ellos se coloca en lugar del cilindro y pasa sobre él sin inmutarse.

Garbage siempre me han gustado como grupo, pero este videoclip me hipnotiza. Las botas. Minuto 1:20 , rotura de la bombilla con el tacón, delicioso; y el último minuto del video, solo las botas y los guantes, me resulta tremendamente fetichista.

A esta si que no la aguanto. Después de la tortura con el paraguas ( me encantaría que compusiera una canción con Pau Donés; me da que les saldría algo así como cuatro minutos de “paraguas bonito”), y de su voz sintetizada que me resulta grimosa, he de reconocer que si veo este video sin sonido me excito también, en especial en el minuto 00:46 ( que obsesión por este segundo), con el tirón de pelo que se lleva el tio. Toda la estética en si del videoclip es muy sugerente, pero especialmente me pone eso.

Y para finalizar, mi favorito desde hace varios años :

La primera vez que lo vi en la Viva, una cadena de música alemana, me quedé colapsada de lo cachonda que me puse. Después, conseguí meter una cinta en el video y estuve un par de días sin cambiar de canal a la espera de que lo volvieran a emitir.

Me gustan tanto el video como la letra, en especial la frase “Some people are born to shut up and sit behind the desk” me hace sonreir perversamente; en cuanto a las imágenes, creo que no hay nada que no me excite del video, y si mucho que lo haga especialmente; como el el par de escenas correa-corbata, uno de mis fetiches más fetiches fetichísimos que me encanta hacer, aunque llegar a una oficina, enganchar al perro de la corbata y llevármelo es algo que me vuelvo loca por realizar; la fusta, claro, que me parece que siempre queda elegantísima en manos de una mujer; minuto 2:16 con “shut up” incluido al tio que está en la camilla de masaje, y como no, momento grito doloroso de cera en la espalda, aunque yo prefiera la de las velas y después arrancarla a latigazos ( esto que acabo de decir me ha hecho pensar en bases de datos, no se porque), la opción de volverme una sádica esteticién tampoco me parece mala.

Pues se me ha pasado el dolor de cabeza. Lo que ahora tengo es un calentón salvaje. Ya están los monos a sus menesteres, intuyo. Igual no es del todo cierto eso de que la música amansa a las fieras.

De Chatarrera a Lady

Dios, parece el título de una producción de Disney protagonizada por Hannah Furciana o alguna de esas teens calientapollas con anillo de ópalo que existen ahora.

Pero no. Nada más lejos de lo que pretendo contaros. Si mientras escribo se me ocurre un título mejor, lo cambiaré y tendré que borrar todo esto que estoy escribiendo, si no, asi se queda, que estamos a lunes y mi cerebro no da para mucho.

000-bowwowEsta foto lleva conmigo cerca de diez años, va conmigo de disco en disco duro, de un ordenador a otro. Que cachondisima me ha puesto esta foto desde la primera vez que la vi. Y es que para mi, lo dice y lo tiene todo.

Y es que, en la parte remember de mi vida que tiene este blog, estoy llegando a la época de la veintena, cuando me me dio por casarme e irme fuera de Madrid a vivir, y mi vida sufrió un cambio radical en todos los sentidos, incluido el sexo, pues conocí al “sadiquito”, del que alguna vez os he hablado, que al ser mi primera experiencia y la más salvaje ( lo de la casqueria fue una nimiedad para las fantasías que nos llegábamos a montar), y que a la vez despertó del todo la sangre de Pandora, que andaba latente en su caja a lo largo de los años, con ese cosquilleo que sentía de pequeña cuando Caponata pisaba a Perejil, o cuando Diana con sus botas de taconazo ató y torturó a Donovan para que le confesara algo ; tengo esa escena grabada en la retina desde que tenía 8 años, la buscaré para enseñárosla ( supongo que en youtube estará); soy repetitiva con este tema, lo se, pero es que mi retina no deja de ver a ese Donovan con sus vaqueros petadisimos y el paquete en primer plano, atado por las muñecas a una especie de trono, y la otra lagarta con sus botazas a su lado…no se si es verdad o es mi mente calenturienta la que recuerda una bofetada incluso; y en cuanto pienso en esa escena, el corazón me va a mil y continuo en mi cabeza como le sacaria yo la información al sr Mike Donovan, que  las botas de ella y su posición, son una gran fuente de inspiración.

Pero hasta que no encuentre la escena y la veáis no voy a contar lo que me evoca, para no llevar a sustos innecesarios.

Y la caja de Pandora se abrió durante unos cuantos años, con historias que ya os iré narrando, si os apetece; después el amor hizo que se cerrara, pero ahí está latente siempre, aunque en mi caja debe de haber una pequeña fuga,jaja,  porque todo el mundo que me conoce me dice que se me nota a la legua que con un látigo en la mano me siento agusto; tanto por mi manera de ser como por mi manera de vestir, sería un complemento ideal  que no desentonaría nada con mi atuendo habitual. Y he de reconocer, que si, que me pone que me miren con miedo, como lo hacen muchas veces. De mala hostia me pone que lo haga una señora y que se agarre el bolso, mala persona no soy; me encanta como flipan los niños pequeños cuando me ven, y la cara de terror con la que me miran sus madres; a más de una, cuando se pasa mirando, le he soltado un ” no me mires tanto que de mayor te puede salir como yo ” que las suele dejar con ganas de internar al niño/a en una guarderia del opus por si acaso.

La mayoría de las tías suelen mirarme con cara de asco, igual que yo a ellas, y si van en grupo luego suelo oir la típica risita de  comentario de autómatas de Berskha o Zara, asi que suelo enseñarles lo bonito que es el anillo que adorna mi dedo corazón, cuando se dan la vuelta a mirarme por la espalda; hay que ver lo que se pican algunas.

Pero lo que más me divierte, claro,es la reacción de los tíos cuando me ven por la calle. Siempre llevo gafas de sol gracias a una fotofobia salvaje, por lo que suelo ir mirando donde me da la gana “escondida” tras los cristales ahumados, estudiando las reacciones del personal. Y es que sería fácil hacer una criba de a quienes podría poner a cuatro patas a lamer mis botas cuando me los cruzo y a cuales no. Reconozco a los candidatos a perro por el brillo de su mirada, tal y como un can miraría a su Ama; la siguiente prueba que los criba , es mirarlos a los ojos directamente, bajando un poco las gafas si hace falta; si miran hacia otro lado, simplemente estaban mirando y fantaseando con algo; si miran al suelo, se me encienden los motores y me dan ganas de soltarles un “arrodillate, cerdo”; pero a la tercera eliminatoria no suelo llegar, solo la pienso, ya no solo porque no es plan de ir haciendo esas cosas por la calle por mucho que los desodorantes nos inciten a ello, y por otro, porque no se si en realidad tengo bien calibrado el radar de sumisos e igual, alguno me calza una hostia por borde. Y aqui las hostias, las doy solo yo.

Después de esta descripción de Godzilla que he dado de mi misma, si alguien sigue leyendo y no ha salido ahuyentado ya, diré que aunque no lo parezca, nunca nadie salió herido ni con una sola marca, que una es una profesional, oiga, y el bdsm principalmente, es un juego de dos. Por eso siempre , ahora los puristas del tema se tirarán de los pelos, me ha gustado ser amiga de mis esclavos, fuera de los roles establecidos. Me gusta esa complicidad, hace mucho más que el supuesto distanciamiento y desprecio que tiene que haber, que en realidad no es tal, claro ; me gusta que detrás del esclavo haya alguien, quizás porque en mi caso, aunque cambie la manera de hablar o de expresarme (“querido” es la palabra clave que demuestra que ya tengo los tacones afilados, jaja) sigo siendo yo misma la que va a disfrutar de esos lametazos en las botas, en el coño o azotando una espalda… no hay un papel de Ama y otro de Chatarrera, son una latente en la otra.

Como adoro todo lo  medieval, mi nombre de guerra está compuesto por el titulo de Lady ( título  que además ostento de verdad, con mi nombre real .. no es que me casara con un Lord, si no que en Escocia, el título de Laird o Lady se otorga automáticamente a quien es poseedor de un pedazo de sus tierras … así que aquí teneis a la flamante terrateniente de dos pies cuadrados de la zona del bosque de Glencairn..jaja..que ilusión me hizo este regalo) , y mi nombre real traducido al alemán. Suena bien.

En el tiempo que ejercí de Ama, me encontré con unos cuantos anormales que eran capaces de hacer cualquier cosa por echar un polvo; eso no es un sumiso, es un tio salido, simplemente; pero disfruté de cinco especímenes, de los que empezaré a contar historias, cada uno en su estilo, y con los que aprendí y disfruté muchísimo; para hacer boca os los presentaré : mi sadiquito, un juez, un estudiante de turismo virgen, un policia nacional y un informático que me servia de sparring; pero todo a su tiempo.

¿ Y porque os cuento todo esto ? Pues porque ayer me puse a limpiarle el polvo al kit de la señorita Pepis, y al pasar la gamuza por cada una de las colas del látigo me empecé a excitar recordando los “gracias mi Ama” que he oido tras cada uno de sus usos; con las esposas en la mano recordé lo excitante que es tener un cuerpo inmovilizado y suplicante a tu merced, sin poder defenderse; la porra, de cuero, de policia de verdad, que acabó dentro del culo de más de uno por no comportarse debidamente, o por puro vicio; la correa y el collar con los que los sacaba a pasear al parque, en mitad de la noche, humillados, y no podian volver a casa hasta que no hubieran hecho pis como mis perritos que eran …  total, que llevo 24 horas cachonda como una perra sin poder parar de pensar en el tema … Así que hasta que no se me baje el calentón, es posible que este sea el tema prioritario de mis posts, porque a base de pajas de momento no he notado ninguna mejoría y hasta que se me pase, puedo estar un poco monotemática con los recuerdos :P

Y paso, no le cambio el título al post.

Choques

perrito

No era un chico guapo, ni alto, más bien era bastante bajito, apenas superaba el metro sesenta; tenía un cuerpo bien definido, conseguido en esas horas de gimnasio que le prometían que iba a aumentar su tallaje; apenas había cumplido los veinte años, e iba loco por dejar de ser virgen.

Las chicas de su edad no querían nada con él; en realidad, él tampoco quería nada con ellas, les parecía demasiado insuficientes como mujeres;aún no estaban hechas. Prefería mujeres que le sacaran un lustro como poco, con más experiencia y con menos tontería encima. 

Y se chocó con ella, literalmente. Iba sumido en sus pensamientos cuando al doblar una esquina de repente encontró su cara incrustada entre dos magnificos pechos. Le costó reaccionar, se separó, completamente rojo y un poco aturdido.

-¿Estás bien ?-escuchó una dulce voz que le preguntaba 

En la gloria – contestó, a la vez que notaba una pequeña erección.

 

Ella se rió, y le acarició la cabeza. Él volvió a excitarse. Quería que aquella mujer fuera su primera experiencia, lo habia decidido en el momento. 

 

La verdad es que me encontraría mejor si me dieras tu teléfono- se envalentonó a decir. Ella le miró de arriba a abajo, se acercó a él, le metió la mano en el bolsillo del pantalón, donde llevaba él móvil y le apuntó su teléfono en la agenda.

 

Y allí se quedó paralizado, con el móvil en la mano y una fantástica erección. Buscó rápidamente su nombre en la agenda, y se sorprendió cuando leyó una nueva entrada que, junto al número de teléfono, habia clasificado como “Tu Ama”.

Estuvo a punto de eyacular en mitad de la calle. Entró en la primera cafetería que encontró directo al baño para masturbarse.

 

Al llegar a su casa, volvió a mirar el teléfono. El siguiente paso tendría que darlo él, pues ella no había mostrado ningún interés en coger su número. Y realmente quería ser utilizado hasta la saciedad por esa mujer. 

 

Basado en una historia real. 


De compras : Cojín Orgásmico

El otro dia dando una vuelta por mi sex shop online favorito, me encontré con esto :

cojin

Aunque la foto es bastante explícita, se trata de un cojín rollo flotador para la playa, en cuya cara superior se encuentra un pene de goma de 16 cm de largo x 4cm de ancho, que a su vez lleva un regulador para que vibre.

Como enamorada del Sybian, Fuckingmachines y cualquier aparato masturbatorio, me lo compré, junto a unas bolas chinas nuevas y lubricante anal, cosas que no habia pensado usar juntas pero veo que hacen buena combinación.

Ayer llegó el paquete, afortunado autoregalo de cumpleaños. Asi que lo primero, a probar el cojín.

Como ya he dicho, es formato flotador, asi que hay que hincharlo. Depende de lo excitada/o que esté una/o, recomiendo el uso de la bomba para la bici o cualquier cosa parecida en vez de los propios pulmones. En mi caso, lo hice a pecho, y cada vez me excitaba más viendo como se hinchaba y lo bien que me lo iba a pasar en unos minutos, pero cada uno es cada uno. Eso si, me da que este año voy a ver los flotadores en la playa con otros ojos.

Una vez hinchado el cojín, alcanza un tamaño de unos 45 cm, asi que dependiendo de la altura del usuario, es más cómodo usarlo en el suelo o sobre una cama, para no desollarse mucho las rodillas en la cabalgada. Yo empecé por probarlo en el suelo,  aunque por mi altura me obligaba a estar de cuclillas sobre el cojín, así que además de masturbarme hice gimnasia, jaja.  En cuanto al ancho del cojín, el del tio perfecto para tener entre las piernas , no fuerza la postura ni se queda estrecho.   

Anexo a través de un cable, viene el regulador de vibración del consolador. Estaría mejor que fuera inalámbrico, pero quizás perdería demasiadas veces el mando a distancia y acabaría dándome rabia. El cable es bastante largo. Primero probé la vibración en la mano y no me pareció excesivamente fuerte para las taladradoras que tengo por consoladores, pero una vez dentro cambié de opinión, cumple su función de manera estupenda. 

No se si era por la novedad, por las ganas que tenia de usarlo, o porque de verdad funciona, pero tardé poquísimo en correrme. Así que para tener una segunda opinión de mi misma, esta mañana he vuelto a probarlo, esta vez sobre la cama que me resultaba más cómodo hoy, y el resultado ha sido el mismo : orgasmo salvaje. 

El cojín funciona y es divertido. Me alegro de la compra.

De compras : Sybian

Creo que con el nombre sólo sabrás lo que es  si estás puesta/o en el mundo del porno y los juguetitos sexuales , y si no, no te preocupes que yo te cuento que es.

Esto: 

blacksybianattachments

Viendo el aparato, no creo que necesite mucha explicación su uso. Escoja usted el tipo de vibrador deseado, colóquelo encima del asiento, penétreselo por el orificio que más le convenga y dele cañaaaa al aparato. 

Las primeras chicas en usarlo fueron las cd girls, de las primeras páginas porno que visité en mi vida, y me quedé enamorada del aparato, o más bien, de lo que producía en si.  Al parecer debe de llevar el motor de una cosechadora para producir las vibraciones que se oyen en los videos. 

Esta es la maquinita sin su traje de cuero :

motorinside

Es tan rústica, tan industrial, que me pone cachonda también. Permitidme la licencia, pero asi, desnuda, sólo le falta el logotipo de Dharma Inc. 

Creo que este aparato es la Goldwing de los consoladores. Sólo hay que ver las caras y los gemidos de las tias que lo montan.

Tiene su propia página oficial, está a la venta. Ahora mismo, en oferta, cuesta 1315 dólares, 989 euros al cambio, e incluye además del aparato, un dvd demostrativo, 3 accesorios polliles de diferentes tamaños para su inserción, uno para no insertarse nada, solo de masaje labial ( uff este me da que tiene que dar mucho gustirrinin) y un gran bote de lubricante. Ah¡ Además venden al mundo entero, ya que el modelo existe para 120V y 240V. 

El dia que me sobren mil euros, la nena se lo compra, gana a unas botas de Gaultier de las que también estoy enamorada y cuestan lo mismo. Mientras tanto, le diré a mi pareja que ya que es un aficionado al Leroy Merlin, que vaya echándole imaginación para construirme uno. 

Si quereis videos de chicas usándolo, podeis buscar en vuestro sitio de videos porno favorito, o ver unos ejemplos aqui

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