Feliz Año.
Como buena siniestrilla que se ha creido vampira, bruja y demás polladas, he repasado todos los métodos de adivinación existentes y he practicado todas las magias blancas posibles, y si me tengo que quedar con un método de adivinación, oracular, guía o como lo querais llamar, me quedo con el I ching, o como yo le llamo cariñosamente, “los chinos”.
Descubrí el libro con dieciseis años, y otros tantos lleva conmigo haciéndome flipar con las cosas que me dice. No voy a dedicar el post a enseñaros como funciona, para eso está Google y las librerias, pero si os gusta el tema lo recomiendo activamente. Me gusta porque a diferencia de otros métodos de adivinación siempre contesta a la pregunta que le has hecho. Al principio la interpretación puede ser liosa ya que las “soluciones” son muy metafóricas, pero en cuanto le coges el tranquillo puedes llegar a alucinar con los resultados. En todas las preguntas que le he hecho en este tiempo, ya fueran referentes a mi o a algún conocido, siempre ha acertado. Sin desviarse ni un milímetro. Incluso en cosas en las que la respuesta que te da te parece imposible, va y se cumple, y lleva demostrándomelo como ya digo más de quince años. Además, creo que es esencialmente mágico por un motivo que igual os parece tonto, pero a mi me sorprende : las tres monedas que vienen con el libro que me compré en su momento ( y que son la herramienta principal para consultar el oráculo) estaban guardadas en un sobre de papel adherido a la contraportada del libro. Desde que me compré el libro, las monedas han estado siempre guardadas ahí; en todo este tiempo he vivido siete mudanzas, y jamás se han perdido las monedas. El sobre está ya medio deshecho del uso y del paso de los años,pero ahí sigue, como refugio inamovible de las tres. Os parecerá una tontería pero es algo que siempre me ha sorprendido.
Después de esta pequeña introducción, a lo que vamos, que a veces pareces Susanita la de Mafalda, querida.
Hace cosa de un mes, Patata Asada hizo una entrevista de trabajo para una empresa muy buena de software que le iba a sacar del bache económico en el que anda sumergido como la gran mayoría de los parados. Ya en esa primera entrevista le avisaron de que el proceso de selección sería lento y que aún tendría que pasar tres entrevistas más. Una semana más tarde, recibe una llamada de esa empresa para que se presente a esa segunda entrevista, en la que le dicen nuevamente que son muy pesaditos eligiendo al personal y que le llamarán para la siguiente, pero que contando con las fiestas el proceso sería algo lento. Lo que ya hemos pensado es que si no le aceptan en el puesto candidato, echaremos el curriculum para entrar en recursos humanos porque se tienen que tocar los huevos a pulso.
Ante la desidia y la espera, hace una semana se me ocurrió consultarle al I ching si el pobre va a conseguir el trabajo en esa empresa o si desiste en la espera, que es un poco agonizante. Mis amigos los chinos contestaron que va a entrar a trabajar en esa empresa, pero en una de sus interpretaciones daba a entender que a lo mejor no era a través de esa entrevista de trabajo, pero que acabaría dentro de la plantilla. Se lo comuniqué y nos quedamos los dos más consolados, aunque yo tenia la mosca detrás de la oreja por la contestación y los hechos que fueron aconteciendo, es decir, que allí no llamaba ni dios.
Por otro lado, Patata Asada y su novio han empezado a probar, de vez en cuando y espaciado en el tiempo para no cogerle vicio, el incluir un tercero en sus polvos para darse un homenaje y como dice él, hacerse doscientas pajas después recordando el momento. Ambos decidieron que antes de que acabara el año, volverian a hacerlo. El martes estuve viendo a los candidatos ( un dia hablaré de lo bien organizados que están los gays para conseguir un polvo, coño, deberíamos de aprender nosotros) que estaban como quesos, y al primero que respondiera para quedar aquella noche, pues ese sería el elegido. Me encanta. Que organización, que manera de no perder el tiempo. Aqui se viene a follar y punto.
Al dia siguiente, recibo llamada marujona de Patata Asada para contarme la experiencia y decirle como siempre que me muero de la envidia y que algún dia me deje mirar aunque sea, pero sobre todo para contarme, entre risas, que el tio elegido para el polvo trilero trabaja en la empresa para la que hizo la entrevista, y ambos hablaron antes y después del polvo del envio de curriculum por email. Para alucinar. Me da que los chinos es lo que querían decir con su manera sutil de expresar las cosas, pues era algo complicado explicarme evitando caer en lo soez que la otra puerta de entrada de mi amigo al puesto de trabajo se hallaba poniendo cuatro patas a uno de sus empleados. La empresa es lo suficientemente grande como para no tener ni que ni verse, pero nos reiamos con el concepto de que ha metido la polla para poder entrar en la olla. En cualquier caso, espero que tenga muchísima suerte, ya sea por los cojonazos de recursos humanos o por sus artes amatorias, pero joder con los chinos, como se las gastan.





