Las monjas y el sexo

No se los demás estudiantes de colegios religiosos, pero si hubiera seguido las recomendaciones de las monjas de mi colegio a la hora de tener sexo, seguro que me hubiera quedado embarazada a los quince años. 

Y es que estas eran nulas. No recuerdo jamás a ninguna monja que comentara nada sobre sexo en los 13 años que estudié con ellas. Ni a favor ni en contra, no digo que nos tuvieran que enseñar como poner un condón con la boca, pero tampoco nos dijeron en ningún momento que solo hay que follar con tu marido y después de haber pasado por el altar, nada de nada, ni unas puñeteras abejas que vayan de flor en flor, nunca nos explicaron ni como practicar sexo, ni siquiera lo que era la polinización para no provocar. 

Pero analizando sus gestos y comportamientos años más tarde, me di cuenta que las monjas de mi colegio hubieran podido protagonizar cualquier relato porno de internados de los que se leen por ahí. A ver, no nos escandalicemos que no nos iban follando con los crucifijos por las aulas, pero sus comportamientos  hacia nosotras han dejado de ser recuerdos inocentes con el paso de los años, su manera de tocarnos ocultaba un tono lésbico morboso : nuestro uniforme era un peto con falda de tablas y camisa; la obsesion de llevar la camisa bien colocada por parte de las monjas resultaba casi enfermiza; si los cuellos de esta sobresalian demasiado porque por el movimiento natural de los brazos la habia descolcado, te metian la mano por debajo de la falda, una mano por delante y la otra por detrás,  para dar un tirón a la camisa y estirarla a la vez de ambos sitios para que quedara correctamente colocada. A partir de Bup ya nos lo haciamos nosotras solas.  La directora del colegio tenia la manía de hablarte mientras te tocaba los tres únicos botones visibles de la camisa que quedaban, justo los que formaban el canalillo, sobre todo a las que estábamos en Bup. 

En octavo de E.G.B. teníamos una monja, la profe de matemáticas, que se dedicaba a masturbarse estratégicamente con los picos de los pupitres con la excusa de estar mirando como alguna corregiamos un ejercicio en la pizarra; después tomamos la costumbre de marcar con tiza tooodos los picos de los pupitres de la clase, incluido el del profesor, por lo que siempre salia marcada de la clase por delante y por detrás, que le iba el vicio. 

Supongo que hoy en dia se cortaran más en el sobeteo porque los adolescentes están más espabilados y saben lo que es una denuncia por acoso sexual, jeje.

4 thoughts on “Las monjas y el sexo

  1. las monjas son mujeres como la del “paraiso terrenal” y los hombres somos “hombres” como adan, recuerdo lo que vivi por los años 50 del pasado siglo, mi novia se marcho del confesionario sin terminar la confesión, al preguntarle por que lo habia hecho me respondio… por que me daba mucha vergüenza todo lo que me preguntaba,esto melo confeso llorando. soy hombre de fe pero… los sacerdotes “capados” solo en raros casos hay sacerdotes que se sacrifican y dedican su vida a dios pero esto es tan raro como encontrar una aguja en un pajar.

  2. Anda gracias ¡ … Me voy a sentir importante, traducida ya a otros idiomas y todo … jaja ¡

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s