Pollas y champán

champan Si hay una bebida que me fascina, es el champán o cava, en su versión española. Aparte de tener unos padres entendidos y buenos consumidores de este líquido elemento, tuve el gusto de trabajar dentro  de Moët & Chandon, por lo que , para que nos vamos a engañar, gasto “morro fino” para esta bebida.  

El champán siempre ha estado asociado al sexo; el descorche de una botella siempre se ha usado como eufemismo a una eyaculación; en la gran mayoria de las escenas románticas de película, aparece el dorado elemento compartido por los amantes, y todos descubrimos en Pretty Woman que la mezcla del champán y las fresas es una combinación exquisita. (Aqui difiero, odio las fresas)

En lo que si estoy de acuerdo, es en el uso de “recipientes humanos” para su degustación. Y me vuelve loca hacer “mamadas al cava” jajaja.

Ingredientes : 

-Una polla ( a ser posible con humano incorporado, sus gemidos son uno de los toques especiales del plato)

– Una copa de champán

– Una botella de champán/cava : de la mejor calidad posible, de verdad, no es lo mismo usar Freixenet… es mucho mejor que la burbuja sea lo más finita posible, característica de los mejores caldos de este tipo. 

– Una boca viciosa y deseosa de sexo y champán. 

La boca, llena la copa de champán. Le da un pequeño traguito, que mantiene en la boca unos segundos antes de meterse en la boca, sin que salga nada de líquido, el glande del humano con polla que teníamos reservado. Cuanto más gruesa sea la polla, mejor (en este ámbito, también, jaja) pues es más dificil asi que se salga el líquido de la boca. Además, usaremos la lengua para juguetear con el glande de nuestro alucinado recipiente humano. Cuando notemos que el líquido empieza a calentarse, antes de que lo haga, nos sacaremos el huésped de la boca y nos tragaremos el champán, acto que la mente perversa del recipiente recibe con especial estímulo.

Nota informativa a l@s mamador@s : Ojo, que beberse el champán asi produce en mismo efecto que el bebérselo con pajita, yo al cuarto o quinto trago llevo ya un simpático puntillo. Con una botella entera bebida asi, la borrachera es de órdago, también lo advierto, jaja. 

Volvemos a realizar el mismo acto, bebemos, nos metemos la polla en la boca, pero ya empezamos a recorrerla sellándola con los labios y hundiéndola en nuestra boca junto al líquido y la lengua. En cuanto se caliente, traguito para el cuerpo y vuelta a empezar. Asi se puede estar, experimentando con el cava, la polla y la lengua, hasta que se acabe el cava, se corra el dueño de la polla o simplemente os canseis. Que te follen con una polla fresquita a la par que muy dura, es una gozada. 

Desde el punto de vista del dueño de la polla,según me han contado,  la sensación es extraña y placentera a la vez, el notar el fresquito del champán junto al calor de la boca y las cosquillas de las burbujas finitas, sin dejar que se caliente, es una experiencia muy satisfactoria. 

Lo decían entre jadeos, así que debía ser verdad ;P 


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