Tomar un café

Adoro este eufemismo, como ya comenté una vez, para quedar a echar un polvo con alguien. ¿Por qué utilizamos el café como sustituto del sexo ?  por lógica, por aquello del polvo y ser el chocolate un sustitutivo de sexo ( o eso dicen) ..no sería más normal quedar a tomar un cola cao o un nesquick ?

Pero estas bebidas chocolateadas le quitan un poco de morbo al asunto en si. Creo que el café es la bebida eufemística por excelencia. Descartadas las bebidas de desayuno que no son café, ( “quedar a tomar un té” te emplaza directamente a quedar a las 5 de la tarde, como si fueras un torero) tampoco puedes usar la cerveza para quedar con alguien para follar. Que si te pasas bebiendo cervezas, y más en mi caso, es probable que te acabes follando al que te llamó para tomarlas y a siete más; pero si a mi me dicen ” vamos a tomar una cerveza”, pienso antes en Mahou que en una polla. Lo mismo ocurre con los cubatas, o cualquier bebida alcohólica, exceptuando el cava o champán. En ese caso para mi si lleva explícito el sexo, y si no, ya hago yo que lo sea. Con una  polla y una botella de cava bueno, ( por 13 cm aun pasaría… por Freixenet, no) ya me tienes que dejar muy claro que estamos celebrando tu ascenso, que el Madrid ha ganado algo o tu nueva paternidad (jaja) que o me dejas claro que sólo vamos  a celebrarlo, o ya me empiezo a imaginar lo bien que sabrá tu polla entre burbujas.

De bastantes “no cafés” tomados, recuerdo tres de ellos con especial cariño, por lo enrevesado de la situación, o como acabó esta con lo inocente que parece Juan Valdés en los anuncios.

Una de ellas, fue con mi amiga la del Edding; viviamos en ciudades separadas, y en una de las visitas que yo hacia a menudo a la capital, quedamos para tomar un café y ponernos al dia de marujeos y polvos echados; quedamos en el Museo del Jamón, sitio conocido por sus cafés, como su nombre indica; así que decidimos que mejor, empezábamos con una cervecita que hacia demasiado calor para el café; empezamos a hablar de nuestras conquistas, polvos echados, comparación de pollas, posturas y rarezas, cerveza va, cerveza viene, la conversación ya caliente en si, llegó a su punto de ebullición y alli acabamos, metiéndonos mano hasta las entrañas, semidespelotadas, borrachas, para que vamos a engañarnos, y le dimos un bonito espectáculo a los parroquianos alli reunidos, un martes de agosto a las 7 de la tarde, tanto, que nos invitaron a un par de rondas más. Asi que antes de irnos de alli, ya de pie, les regalamos otro momento lascivo bollero.

El siguiente fue al poco tiempo, un mes más tarde , en otro viaje de vuelta a Madrid. Ella y yo habíamos quedado para comer, y después, a tomar café con un amigo común de internet que no conociamos; el sitio de encuentro era la puerta de Madrid Rock ( algún año hace ya de esto, ejem) , ya que tenía que ir a buscar unos discos, y después tomarnos el café. En el rato que estuvimos en la tienda comprobamos que entre los tres existía el feeling suficiente como para que pasara algo, o al menos eso teníamos nosotras en mente. Nos propuso ir a su casa a tomar el café, vivia en un piso de estudiantes ( no llegaba a la veintena el petit suisse) y ese fin de semana estaba solo. Nosotras, que éramos algo más mayores que él, entendimos la invitación por la parte lógica, es decir, que nos íbamos a follar al muchacho.

Llegamos a su casa, nada más entrar nos encontramos un enorme salón con dos sofás colocados en L. Seguimos hablando, mi amiga y yo calentando el ambiente porque veíamos que el muchacho no se decidía, primero con palabras, sutilmente, le dijimos que nos gustaba bastante y que nos apetecía montarnos un trio con él ; y debimos de ser demasiado sutiles, porque no se enteró y en un momento de la conversación se levantó a preparar café; ella y yo nos miramos, ya estábamos demasiado calientes de mente y cuerpo como para detenernos; así que empezamos a desnudarnos y besarnos en el sofá, esperando que a su vuelta el niño del café nos encontrara en faena y como en las pornos, se apuntara al momento.

Y ahí llegó él, con su bandeja del café, sus tres tazas, nos miró, se puso colorado como un tomate, se sirvió un café, se sentó en el sofá de al lado, se tapó la entrepierna con un cojín, y se quedó mirándonos sin mover un músculo y cortado como el café que llevaba en las manos. Las tias, y más si somos amigas, tenemos esa complicidad que hace que con una mirada nos lo digamos todo, por lo que seguimos a lo nuestro, riéndonos para dentro, porque coño, estábamos demasiado cachondas para parar ya. El niño del café en algún momento de nuestro apasionado encuentro sobre su sofá se encerró en el baño, del que no debió de salir hasta que se la desolló o nos fuimos, lo que sucediera antes …porque después de habernos corrido a gusto ambas  y su desaparición del salón, optamos por salir de allí sin hacer mucho ruido.. no volvimos a verle. Igual sigue encerrado en el baño.

Nuestro ego de fémina, eso si, nos ha hecho pensar a lo largo de estos años que aún se estará dando cabezazos contra la pared cuando se diera cuenta de lo que tuvo delante y no vio o no se atrevió a ver.  Joder, decidme que alguno si se hubiera tomado como invitación encontrarse a dos féminas en su sofá montándoselo entre ellas, jaja.

El tercer “no café”  que os voy a contar es al que más cariño le tengo ; era 31 de diciembre, después de comer, habia venido a Madrid a pasar la nochevieja con mis padres y de paso a conocer a un tio de internet con el que llevaba chateando unos meses, y con el que como no, habia quedado para tomar un café. Pero esta vez iba tan segura de que me lo iba a follar, que ni siquiera quedamos dentro de un bar. Y no me equivoqué, porque según llegué a su altura, sin poder subirme a la acera siquiera, su lengua ya estaba dentro de mi boca. Después nos saludamos, y de camino a su coche, pasamos por la puerta de mil bares, sin hacer ademán alguno por nuestra parte de entrar. Una vez a la altura del coche, con una destreza inusitada en un hombre, me desabrochó el sujetador con un dedo, me apoyó en el coche y se convietió en un pulpo. Nos montamos en el coche, yo ya ni pensaba en café ni en hostias y estaba claro que él tampoco … estaba excitada como una perra ya, pero de repente al verme en una zona que no conocia y que íbamos directamente a un descampado, empezó a darme un poco de miedo, pensé en que le iba a dar la nochevieja a mi familia, y juro, que también pensé ” espero que al menos no sea necrofílico y me folle antes de descuartizarme” ; es que en el fondo, el muchacho me gustaba, y me da por pensar  esas cosas si estoy cachonda y encima tengo miedo.

Pero nada más lejos de aquello, follamos como fieras en el poco tiempo que teníamos realmente antes de irnos a nuestras respectivas casas a cenar en familia y comernos las uvas; y este fin de año, como todos desde hace siete años, celebraremos que no bebo café, por lo que asociareis que mi necrófilo descuartizador descafeinado, es el mismo que me está construyendo la fuckingmachine, jaja.

4 thoughts on “Tomar un café

  1. Hola, Chati…

    A mí el café me sienta como un tiro: lo mismo me duerme como un tronco, que me vuelve hiperactivo las próximas 8 horas, que me provoca un bajón de azúcar en la sangre (una pájara, en el argot deportivo de los ciclistas) y me quedo con las fuerzas de un gatito…

    Y el descafeinado… tampoco. Con lo que me gustan los sabores fuertes, voy a tomar descafeinados, habiendo cervezas con pimienta, limonadas sin azúcar, aguas carbonatadas con sal y otras delicias por el estilo…

    Así que… ¿qué eufemismo podría usar yo para mis supuestas “citas”? Como tú has sugerido, un té, una cerveza (por cierto, Ámbar de toda la vida), un bocata… le quita toda la gracia al asunto…

    Lástima que no acierte ahora, con el calor que hace… (“¿vamos a sudar juntos?”… no, demasiado directo) y también porque no tenga anécdotas que contar acerca de encuentros “cafeteros”.

  2. Prefiero la Export, más fuerte .
    Si bebes Ambar … es que vives en la ciudad desde donde yo venía a tomar café a Madrid, intuyo 🙂
    Haz entonces como yo, cuando quedo a tomar café con gente a la que no me follo, que también me ha pasado alguna vez : pídete una coca cola, que suele ser mi alternativa.
    Besicos

  3. Café, cava … parece el menú de un banquete .. ¿el puro lo pones tú ? jaja
    (perdón, pero es que se me terciaba la tonteria)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s