De noches en blanco, travestis y patatas solteras

Bueno, parece ser que empiezo a volver a recobrar la coherencia y mi ritmo de vida habitual (creo) , que ha sufrido una variación desde el miércoles, además de por motivos de trabajo, por haber tenido visita en casa, esta vez muy consentida, y es que mi “patata asada” se ha quedado de rodriguez esta semana en Madrid, y teníamos que aprovecharlo, siendo buenos chicos porque somos dos patatas estupendas, pero para evitar tentaciones y aburrimientos, se ha venido a pasar unos días conmigo a casa.  El viernes se nos unió el de la costura en los huevos por lo que anoche decidimos celebrar la Noche de las Patatas Solteras, que a mi chico le pareció estupendo porque así le dejábamos en paz  hasta que vio como metía las  gafas de sol en el bolso “por si acaso”.

Salimos de casa a las doce, arregladísimas y estupendísimas y yo contentísima porque como hacia fresquito, pude volver a calzarme mis New Rock compensadas con un tremendo escote, por aquello de distribuir el calor que hiciera dentro de los garitos. La afonía de hoy demuestra que igual me excedí. No voy a mentir diciendo que salimos a visitar museos, pues nuestra intención era ver otro tipo de monumentos, además de no acordarnos de la noche que era más que cuando nos metimos en un atasco de más de hora y media incluido en intento desesperado de aparcar, aunque aprovechamos el tiempo para decidir a que tíos nos follaríamos o no de los que andaban por la calle, e incluso un policía municipal que estaba tremendo nos regaló un momento  lascivo sin él saberlo al pegarle un buen trago a una botella de agua para enjuagarse la boca y escupirlo de la manera más sexy que he visto en mi vida, lo que nos hizo ponernos muy cerdas y decirle unos cuantos piropos con las ventanillas subidas, que la noche siquiera había empezado, y a mi me gusta poner las esposas, no que me las pongan.

Una vez aparcados, nos dirigimos a su centro de operaciones, véase Chueca. Me encanta pasear por el centro de Madrid, y más si todos los madrileños estamos en la calle… Ver la Gran Via tomada por humanos en vez de por coches, me enloquece. Eso si, por suerte, Chueca estaba tomada por los autóctonos y autóctonas, que los heterazos se ponen muy pesaditos, y yo allí salgo a ver carne, no a que me la intenten meter desesperadamente.

Primera parada, En Misa de Doce ( c/ Augusto Figeroa 12) , sitio donde solemos ir habitualmente a tomar la primera copa mientras decidimos a que tipo de sitio queremos ir. Y es que he ido descubriendo que dentro de cada bar, se reúne un tipo de fauna diferente, los hay de osos ( los típicos tios con mucho pelo,grandes y gordotes, barba y camisa de leñador),de  jovencitos, de musculados, de gente mayor, con chaperos, con y sin cuarto oscuro … vamos, que ya podríamos estar los heteros tan organizados, follaríamos mucho más y gastaríamos menos en copas.

Como la misa estaba hasta las trancas de personal, nos colocamos al lado de la máquina de tabaco, con la que llegó un momento que decidimos ponernos a ligar, pues si conseguíamos humedecerla igual abría las piernas y dejaba escapar algún paquete de tabaco. Yo froté mis tetas por sus botones mientras la acariciaba lascivamente y la otra patata decidió ponerla más caliente haciendo que lamia  la ranura de las monedas, cosa que le hizo gracia a uno de los camareros y me permitió inmortalizar el momento :

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Si hubiéramos llevado guantes, también queriamos haber hecho la foto rollo fist fucking metiéndole el puño por la zona expendedora de tabaco. Visto que el duo de patatas se lo iba a pasar bien en cualquier lado, decidimos darle el gusto al chico costura, y conductor de la noche, de elegir los sitios a los que iríamos, aún a sabiendas que sus gustos difieren en treinta y cuarenta años con los nuestros. Asi que Chico Costura decidió que iríamos al Griffin, ya que decía que allí siempre pillaba cacho, y Patata Asada le comentó que no es que ligara, es que cumplía últimas voluntades.

Después de un largo paseo y un rato de babeo de la que os escribe en el escaparate de SR Leather, y la promesa de mi Patata de que volveríamos a ir y se probaría arneses para mí, llegamos al sitio, que estaba cerrado. El camino de vuelta sobre nuestros pasos lo hice llorando de la risa ante el comentario sarcástico de mi tubércula gemela de que estaría cerrado por defunción de la clientela. Como el chico costura empezaba a mosquearse con nosotros, decidió intentar castigarnos con pasar la noche en el Black & White, de los sitios más míticos de la zona, sórdido, lleno de chaperos y señores mayores.

Eso si, los cubatas eran como tazones de Cola Cao de los que me ponía mi madre, sustituyendo la leche por Bacardi en mi caso. La Virgen. Apenas cogía el color de la Coca-Cola. Asi que aquella ingente cantidad de alcohol se convirtió en risas y más risas, intentando ligar con un monísimo jovencito brackets incluidos que nos dio muchisimo morbo tubercular, pero que obviamente resultó ser gay y sin interés por ninguno de los dos. Cachis. Eso si, un amable viejecito que se estaba enrollando con alguien que podría ser su nieto, dejó un momento a su pareja para venir a decirme que estaba guapísima y volver a sus menesteres.

Después de otro descomunal cubata más, las vejigas de las patatas estaban a reventar. En estos sitios me gusta ir siempre ir acompañada al baño por uno de ellos, más que nada porque desconozco la situación de los cuartos oscuros en este tipo de locales y aunque les comenté una vez que me daba mucho morbo ver uno, me desmitificaron el sitio de tal manera que prefiero no equivocarme de puerta.

Llegamos al baño, por suerte vacio, y nos metemos cada uno en un cubil, y según pillo la típica postura de tia meando en baño público y sórdido, noto como se me desabrocha el sujetador. Joder. A la vez oigo como el baño se va llenando de gente, por lo que decido que mejor me lo abrocho fuera mientras mi acompañante me sujeta el bolso. Según salgo del cubil, me encuentro frente a mis ojos dos enormes tetas que pertenecian a un travesti de cerca de dos metros que con sus enormes manos coge mis dos tetas mientras le dice a su acompañante, un mariquita muy pequeño y delgadito : ” ¿Ves? Estas son reales, tócalas y notas la diferencia” y el minimarica comparó y yo de paso también, que nunca le he tocado las tetas a un travesti. Estaban como dos piedras, me gusta más el tacto real. Me dió las gracias por la demostración, eso si, muy educado,le contesté con un “de nada, tus tetas son mis tetas”  y salí del baño con medio sujetador completamente descolocado después de tanto sobeteo. Mi acompañante salió del baño descojonado por la escena, y le conté que llevaba el sujetador desabrochado, y él muy amablemente se prestó a abrochármelo. Lo que podía haber sido segundos, se convirtió en minutos y medio despelote en mitad de la escalera porque entre su estado, el mio, y que no había abrochado un sujetador en su vida, acabé con la camiseta subida completamente en mitad de las escaleras del baño,ante el trasiego de hombres que hacían caso omiso de la situación. Hay que ver lo maricas que pueden llegar a ser, jaja. Eso en un bar hetero no me lo hacen.

El resto de la noche prosiguió entre alcohol y risas, momentos lascivos de frotes bailando y lengüetazos obscenos desde el aire  a mi escote, coreografías estúpidas que avergonzaban al Chico Costura que igual de verdad pretendía ligar teniendo a este par de payasas a su lado, hasta que ya no nos ha soportado más y nos ha obligado a volver a casa.

Menos mal que metí las gafas de sol en el bolso.

7 thoughts on “De noches en blanco, travestis y patatas solteras

  1. Vaya nombrecitos: Chico costura, patata asada 1, patata asada 2, patata sin mas, de rodríguez… Ha habido un momento en que no sabía quién era quién, pero no quería romper el hilo de la alegría y la vida impaciente que transmitías.

    Lo que más me ha gustado es el encuentro con el travesti… Entre otras conclusiones, un travesti te pone las manos encima nada más verte y te soba con descaro, y tú a él, y un hetero te hace eso, y poco menos que le vuelves la cabeza del revés del tortazo… Lo dicho: Dios da pan a quien no tiene dientes…

    En fin, por lo menos las risas que has provocado en mí al leerte han sido tan auténticas como tus tetas…

    Un beso.

  2. A partir de ahora presentaré a los personajes como en las obras de teatro.

    Patata Asada 1 : Yo misma.

    Patata Asada 2 : Mi alma gemela en hombre. Si yo fuera tio seria él, y si él fuera tia sería yo. Y si fuera hetero, hubiéramos zumbado fijo, jaja. Esta semana ha estado de soltero ( rodriguez) en Madrid pues su marido se ha ido de vacaciones con sus padres, de ahi lo de patatas solteras.

    Chico Costura : El amigo común que nos presentó a las dos patatas. Ambos, en nuestro género, somos sus mejores amigos, aunque se encela mucho con nosotros porque nos llevamos excesivamente bien. Y como se entere que le llamo chico costura, me va a matar, jaja.

    El travesti … si semejante morlaco llega a ser un tio al uso y me intenta tocar las tetas, ten por seguro que me hubiera resultado inevitable no dejarle, aquello no eran manos, eran puertas de saloon. Ambos nos dejamos tocar, fue muy “quid pro quo, Clarise”, y respetuoso. Dudo mucho muchísimo, que un hetero se acercara con las mismas intenciones, pero si me da la misma excusa.. que toque, que igual me da a mi por comparar si me gustan más los paquetes con slip o boxer.

  3. “aquello no eran manos, eran puertas de saloon”… Chatarrera… mmmmpfffttjijiji ja ja ja JA JA JA JUA JUA JUA… ¡¡¡¡madre de Dios, qué panzada de reír, en serio…!!! Me duelen las tripas…

    ¡¡Tienes unas metáforas que rompen moldes, niña…!! ¡Y como sigas así, reventarás hasta el horno y la panadería…!

    ¡Entre la metáfora, tu desparpajo y la situación que describes, harías reír hasta a un muerto…!

    Dios, qué chispa que tienes… Si te diera un abrazo por cada carcajada que me provocas, te aseguro que no podrías respirar…

    Un besote muy cariñoso… ¡Chatarrera, viva la bendita Virgen que te parió, niña!

  4. yo tengo una duda de orden práctico. Dices que como hace frio te pusiste las botas New Rock (tuve que buscar en google que eran), entonces, ¿que tipo de zapatos te pones en verano?
    Pura curiosidad,ah y coincido con Arturo en que el relato es desternillante.
    Un beso

  5. Amada , los veranos se vuelven una tortura para mi, pues asi de primeras, odio llevar sandalias por la calle, no soporto que se me ensucien los pies; además de vivir en la paranoia de que no me pise nadie, por lo que siempre zapato cerrado. Asi que para el verano suelo elegir zapatos de Demonia o Tuk. Yo, antes muerta que con unas alpargatas, como verás por los modelos de zapatos de sus webs , jaja. Un beso ¡¡

  6. Hola, el chico costura ya se ha enterado de su nuevo sobrenombre, un beso Chatarrera que sabes que te quiero:
    P.D. no son celos, que os quiero demasiado a los dos

  7. jajaja mi niño ¡¡ No me acordaba que te dije que leyeras esto :S . Y ya aprovecho y te insisto públicamente: Quiero ver la costura ¡¡ . Te quiero chiquitín.

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