Código de honor cornamental

Hablaba con Patata Asada el otro dia de cuernos por teléfono, nada en particular, si no en general, pues ambos tenemos un amplio bagage de infidelidades ( ya reformados) y a la vez, los dos tenemos una pareja de esas en las que no cabe en la cabeza una infidelidad por su parte. Como el padre de mi ex marido era un cura canadiense protestante, siempre he pensado que cualquiera puede beber de aguas renegadas, asi que habiéndolo sido, se que todos llevamos un infiel dentro.

Pero ese no es el tema del que quiero hablar, que cada uno haga lo que le salga de su conciencia y apetencia. Dentro de lo honorable que puede ser ponerle los cuernos a tu pareja, comentamos que hay algo que no haríamos ninguno de los dos, y por experiencia, creo que es algo no escrito explícito en el acto en si: jamás en tu cama de matrimonio. Pero no lo vemos desde el punto de vista de que es más fácil pillarte por olores o rastros en las sábanas como un pelo de color indebido, si no porque lo vemos una falta de respeto. Hala, si, todos los que no hayais puesto los cuernos nunca descojonaros porque nos parece menos grave hacerlo en el sofá o en el mismo suelo de la habitación. Pues si. Puede sonar ridículo, pero asi es. Aunque no lo parezca, sentimos respeto aunque nuestro acto en si demuestre todo lo contrario. Jamás me he follado a nadie en su cama sin la seguridad de su soltería. Pero como antes hacía mención al refrán, yo si lo he hecho una vez, follarme a alguien en mi cama de matrimonio. Y fue a mi actual pareja, asi que más que una deshonra lo considero una premonición. Que interesada eres cuando quieres, chata, jaja. En mi defensa diré que… que no tenía defensa, vale, mi marido estaba de viaje de trabajo y yo aproveché su ausencia de tres dias para decirle a mi amante bandido que se viniera a pasar los dias follando como leones, que siempre que venia a la ciudad nos tocaba irnos al Batallador o al parking de Grancasa ( centro comercial con parking subterraneo que quedaba muy cerquita de mi casa y donde gracias al parasol, los cristales tintados y nuestro calentón nos la soplaba mucho que fueran las 3 de la tarde y la gente cargara sus compras en el maletero al lado de un coche que botaba y emitía gemidos).

Asi que aquel fin de semana aprovechamos para follar por toda la casa ( lo bueno de ser una jodida antisocial es que tus vecinos luego no le van con el chismorreo a nadie) cocina, sofás, cuarto del ordenador y coño, no me iba a poner exquisita con un “no, en mi cama no” si ya no significaba nada para mí, así que la profanamos debidamente unas cuantas veces, que había que aprovechar la ocasión.

Pero en general, amiguitos, el niño Jesús lloraría si os viera hacer eso, y más en vuestra cama de matrimonio.

Otra cosa es follar en la cama de matrimonio de tus padres, lugar que también divide a la humanidad en dos, entre los que les parece un lugar inviolable o los que pensamos que es una experiencia que hay que probar como el que te den por el culo. Bueno vale, esto último si no quieres no, pero lo otro es una experiencia que hay que vivir. Yo he follado en muchas camas de padres, incluida la de los míos. En las ajenas da igual porque no es más que una cama grande, pero usar la de tus propios progenitores resulta como mucho más morboso e incluso bizarro. Estás follando en la misma cama en la que tus padres lo hicieron para generarte a tí. Enfermizo, lo se. Jamás he pensado en eso, se me acaba de ocurrir para cortaros el rollo. Mi única preocupación luego era que no se notara mi presencia ni la de mi acompañante porque mi madre me podia correr a hostias. Aún así  alguna vez he tenido que pisar el envoltorio de un condón que no era de la marca que usaba mi padre y que sobresalía subrepticiamente de debajo de su cama, asi, solo por delatarme.

A estas alturas de post considero que nadie debería follar en una cama de matrimonio que no se haya comprado para él/ella mismo/a con su pareja/a ( ah, no, este ya no era necesario) pues seguro que existe alguna especie de maldición no escrita que hace que en ese momento entre tu cónyuge por la puerta, como en los chistes. Y siguiendo esta tradición de los cuentos hilarantes, yo no me voy a poner a dejar un hueco en el armario con el mogollón de ropa que tengo para que me quepa un amante sin que me arrugue los modelitos. A follar a un hotel.

4 thoughts on “Código de honor cornamental

  1. Está escrita en su lenguaje original, francés. Vaya, igual si existe la palabra. De nada.

  2. Antes se hacia en Calatorao o algo asi no ? Que me descojonaba porque me parecia un sitio con poco glamour para ese tipo de eventos.

    Antes de Julio tengo que ir por mañolandia con un amigo que le debe una visita a la Pilarica y ya de paso le enseño como era mi vida allí 🙂

    (Por cierto, el otro dia descubrí los vídeos de “oregones para foranos” y creía ahogarme de la risa. Que bien me hubieran venido mi primer año allí. Que grande es Javier Coronas, me alegro de que haya vuelto a su tierra, que en las cadenas nacionales lo trataron muy mal.)

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