Terezin

Antes de continuar con el tono habitual del blog, me gustaría contaros una de las excursiones que hicimos en Praga, a Terezin, fortaleza construida en el siglo XVIII y que después fue utilizada durante la Segunda Guerra Mundial como campo de concentración nazi, que yo convertiría en visita obligatoria mundial porque todos sabemos que “el pueblo que olvida su historia, está condenado a repetirla”  y en especial llevaría a todos los judios actuales, en particular a los israelitas (por aquello de que en Israel es dónde hay más judios por metro cuadrado) porque aún no logro entender, después de haber visto lo mal que lo pasaron, como pueden ser tan hijos de puta actualmente.

 

Aunque se supone que Terezin era un campo de concentración, que no de exterminio como si lo fueron Auschwitz o Mauthausen, dentro de este murieron cerca de tres mil personas a causa de las pésimas condiciones de la prisión, enfermedades (hubo un brote salvaje de fiebres tifoideas) y como no, por torturas. Vamos, que de spa tenía bien poquito pese a lo que los nazis intentaron hacer ver. Dentro había hombres, unas cinco mil mujeres y niños.

 

La presencia de estos últimos, de los niños, fue de las cosas que más me impactaron: ya fuera de la fortaleza, en el Museo del Guetto, se pueden ver los dibujos que hicieron estos peques mientras vivían allí dentro; con poco de psicología que tengas, con ver lo que dibujaron, como lo hicieron y los colores que utilizaron te das cuenta de que su vida allí no fue un lecho de rosas; y un  escalofrío te recorre toda la espalda cuando lees debajo de cada dibujo expuesto, que la mayoría de ellos fueron asesinados en Auschwitz entre los 11 y 13 años. De los cientos de dibujos que puede haber allí, tan sólo media docena llevan debajo el letrero de “superviviente” lo que te hace estar en un escalofrío continuo, es demasiado impresionante. Por respeto a ellos no se pueden hacer fotos dentro del museo, pero por internet se pueden encontrar los dibujos y poemas que escribieron. Este es uno de los que más me impactaron :

No he visto mariposas por aquí

La última, precisamente, la última.
De un amarillo tan brillante.
Quizás si las lágrimas del sol
tocarán la piedra blanca…
tan, tan amarilla
volaba, se movía ligeramente hacia lo alto
se fue, seguramente quería dar al mundo
un beso de despedida.
Hace siete semanas que vivo aquí
encerrado en este ghetto
pero he encontrado a mi gente aquí
me llaman las florecillas
y la blanca rama del castaño del patio.
No he visto más mariposas.
Aquella fue la última.
Las mariposas no viven aquí,
En el ghetto.

Pavel Friedmann
Deportado al Ghetto de Terezín el 28/4/1942
Deportado de Terezín a Auschwitz el 29/9/1944

 

Me llamó especialmente la atención porque hace un par de meses, un domingo por la mañana de sofá y encefalograma plano, me vi en el canal 8 la película “Kapò” (1959), ambientada en un campo de concentración ( las Kapo eran reclusas del campo a las que por hacer favores sexuales a los soldados de las SS se les daban ciertos privilegios como convertirlas en vigilantes de sus propias compañeras, y la protagonista,pide a uno de los soldados que se zumba que le traiga una mariposa, este se la da dentro de un bote y ella la suelta en mitad del patio para verla volar) y el que precisamente sea ese insecto el que aparece en el dibujo, me hizo acordarme de la película y el significado especial que debe tener. La verdad es que pese a que ha pasado más de medio siglo desde que aquello ocurrió, se respira tristeza en la zona, no hay bichos ni pájaros, incluso los árboles son bastante tétricos, y el silencio que reina durante todo el recorrido resulta espeluznante. De hecho, entre nosotros hablamos bien poquito, no se como explicar la sensación que produce estar allí dentro, te sugestionas desde el primer momento. Una anécdota, de la que ahora me rio, es que entré en el baño ( perfectos, muy bien cuidados y alicatados en naranja para romper con la rutina sombría de todo el campo) y no conseguí que se abriera la puerta a la primera, lo que me produjo un agobio impresionante durante unos segundos porque no podía salir.

 

Te puedes mover por todo el campo de concentración, entrar en todas las salas y barracones, celdas de castigo e incluso recorrer el pasillo que les llevaba hasta el patíbulo , un túnel de 500 metros sombrío y angustioso que por suerte para mi claustrofobia estaba cerrado pues hacia unos dias se había inundado por las lluvias. Aún así, atravesar el que llamaban “tunel de la muerte” se convertía en angustioso, pues sabías que aunque tú luego hicieras el recorrido en el sentido contrario sin problemas, ellos sólo lo atravesaban una vez, no había camino de vuelta.

 

Con que hayas visto un par de películas sobre el tema, como “La Lista de Schindler” y la misma “La vida es bella” te ambientas rápidamente, pero con la diferencia de que lo que estás viendo es la pura realidad y no un decorado; al entrar a los barracones, donde podían estar hacinados hasta 600 personas y reconoces las camas tal y como las has visto en las películas, el escalofrío es constante. Ya se que estoy repitiendo la palabra “escalofrío” bastante, pero es que es lo que sentía en cada paso, eso y un tristeza impresionante, porque aunque está vacío puedes notar la presencia y el ambiente en cada paso.

 

Donde ya no pude contener las lágrimas, fue aqui :

Las famosas duchas. Me impresionaron más que el resto de las cosas, quizás porque sabía que no todas las veces salía agua para ducharse de ellas.

 

En si no se puede decir que sea una visita bonita, ni de coña, pero si que es necesaria para ver lo hijos de perra y desalmados que podemos ser entre nosotros, los supuesto seres racionales y humanos, entre nosotros mismos. Aunque la historia es la sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente, esta parte, al igual que las guerras civiles, es algo que nos podríamos haber saltado.

 

Os dejo unas cuantas fotos más del sitio :

"el trabajo os hará libres". Ya, los cojones.
Patio
barracón para 200 o 300 personas
Celdas de castigo
Horno dónde desinfectaban la ropa
Las únicas cuatro camas de las que disponía la enfermería
Los baños para "enseñar" , sólo se construyeron para mostrar lo majos que eran que les dejaban acicalarse. No se usaron nunca.
El túnel que llevaba al patíbulo
La mrgue, una pequeña sala al lado de la entrada al túnel, dónde hacinaban los cadáveres para arrancarles los dientes de oro y después quemarlos o enterrarlos en las fosas comunes
El espeluznante túnel de la muerte
Patíbulo
Pabellón de ampliación, aquí hubo españoles.
Barracón del pabellón de ampliación, dónde residian de 600 a 800 presos
Estatua bastante descriptiva por si sola
Trasera de la estatua

3 thoughts on “Terezin

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s