Visión cochinota de las clases preparto

Título explícito porque luego despistaré a todas las primíparas que buscan información en internet como yo .. y no es plan.

Buen, pues eso, que ya he empezado las clases estas, que oye, a lo tonto ayudan bastante porque lo peor que puedes hacer es meterte en foros a investigar, por lo menos en mi caso porque lo único que consigo es ponerme de los nervios con que hay que llevar al hospital y que no y como respirar y como no ( ya os aviso que no es como en las pelis, cachis) y todas esas polladas.

En la clase somos unas diecinueve tias con sus respectivas parejas, y casi todas estamos ya en un avanzado estado de gestación ( a mi sólo me quedan ya 8 semanas, glups), las clases duran dos horas, una de teoría por asi decirlo donde la matrona nos va contando cosas a través de unos powerpoint que se curra, y otra hora de gimnasia para ir preparándonos para expulsar nuestros respectivos melones, que hay que entrenar las caderas y el agujero por donde expulsar al bicho. Como nos ha pillado el verano y hace bastante calor, vamos ya algo despechugadas, que añadiéndole el tamaño de la barriga nos hace que tengamos las tetas en bandeja todas.

Toda la visión que os voy a dar es a través de los ojos de mi chico, porque como yo estoy centrada en lo que se cuenta y en respirar a la vez que hacemos los ejercicios (que no es nada fácil), no me fijo en estas cosas que luego el muy jodio me cuenta.

Bueno, lo primero de todo es una anécdota que nos pasó antes de empezar la última clase. Estábamos esperando a que llegara todo el mundo para comenzar, y haciendo el tonto con el iphone nos pusimos a ver videos porno. El teléfono estaba silenciado, pero no sabemos como, en mitad de la sala de espera del centro de salud empezaron a sonar gemidos a lo bestia. Ni que decir el ataque de risa que nos dio a los dos, aunque creemos que nadie más se dio cuenta del momentazo.

Cuando toca gimnasia, nos colocamos en el suelo sobre unos tatamis, cada una en la postura que le pilla, y los tios se quedan de pie al final de la clase, mirando hacia nosotras. Yo pensaba que era un rato aburrido para ellos ya que ver como una veintena de foquitas se mueven lentamente al ritmo que nos marca la matrona no era muy excitante, pero aqui el colega dice que se lo pasa de muerte viendo escotes y culos en pompa. Porque uno de los ejercicios es colocarnos a cuatro patas en el suelo posición perrito, perdón, gato que es como se llama en este caso y en pilates. Hay que ser gilipollas. Y es que yo, que tengo dos gatos ( y dos perros), pensé que me tenia que enroscar sobre mi misma o levantar una pierna sobre la cabeza y lamerme los genitales, que son muy postura de gato. Pero no, la postura del gato es la doggy , o “ponte a cuatro patas que te peto” de toda la vida. Asi que depende de como estemos colocadas, y donde esté colocado el, se recrea con la visión. Para compensar luego me dice que soy la más follable de todas las que estamos allí, pero ya se yo que miente. Que yo tb me he fijado en los maridos de las otras, y bueno, reconozco que el mio es el que más me gusta, asi que todos contentos. También nos hacen ponernos boca arriba con las piernas abiertas y hacer diferentes juegos de cadera, que vamos, a poco que le eches imaginación cerda  puede resultar excitante. Intuyo que el resto de los maromos piensan lo mismo pero no se lo deben de comentar a sus mujeres, porque entiendo que no todo el mundo tenga la mente tan abierta en este caso. En fin, que ahora nos imagino como en los videos porno esos de asiáticas que hay cien mil en un gimnasio todas follando con sus respectivos.

Pero lo más guay e ilusionante para todos (vamos, no se como van de mojigaterío el resto, pero muy tontas tienen que ser, que todas estamos ahí por haber follado, sin duda), ha sucedido esta semana. Para poder dilatar bien y ahorrarnos en la medida de lo posible el que nos metan el tajo para ampliar el agujero (episiotomia es el nombre científico) , tenemos que darnos unos masajes con aceite de rosa de mosqueta. Primero hay que lubricar un par de dedos con dicho aceite, introducirnoslos 3 o 4 cm y moverlos, hacia arriba o hacia abajo, tocando bien las paredes, para que eso vaya dando de si, 3 dias a la semana durante diez minutos. Vamos, que nos hagamos una pajilla lunes, miércoles y viernes, por ejemplo. Joe, esto de parir va a molar al final, si , si. Lo mejor de todo fue la recomendación de la matrona ante este ejercicio, ya que según ella para nosotras solas va a ser difícil hacerlo (ejem…si, si, muy complicado, yo hace meses que no lo hago, jiji) y que era mejor que nuestra pareja fuera quien nos diera el masaje. Oye, ni una risita, ni un comentario… se nota que ya somos mayores. Recomiendan empezar a hacerlo a partir de la semana 34, asi que mi chico ya está deseando que pasen estas dos semanas y empezar a sacrificarse, jaja. En cualquier momento le veo echándose aceite en el rabo para ver si escuece y cambiar los dedos por el instrumento base. Ya le he dicho que da igual, que si se pega 10 minutos tocándome el coño o me corro o acabamos follando cada vez, que me conozco, cosa que como supondréis no le sabe nada mal.

Resumiendo, que aunque parece una cosa seria, que lo es, y quizás un poco aburrida, si lo ves con otros ojos ( o con los de un hombre) puede resultar hasta divertido.

2 thoughts on “Visión cochinota de las clases preparto

  1. Y aquí uno que hizo voto de silencio en su día contigo, no se pué aguantá y se parte de risa con ese estilazo chispeante que te gastas… maña de dió…

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