Dentista sodomizador

Bien, el título suena a película hardcore alemana, pero no, os voy a contar una anécdota tonta que me ha pasado esta mañana. 

Hoy tenía que ir al dentista por un percance que sufrí el sábado (vaya, que se me partió una muela). A mi ir al dentista no me pone nerviosa, ni me da fobia ni nada por el estilo, incluso me ponen todos los aparatitos de “tortura” que tienen, y he de reconocer que me excita cuando me meten esa cosa que retumba bastante en la boca, creo que es el torno, no? Esta mañana ha habido un momento que se me han puesto los pezones como piedras, menos mal que llevaba un sujetador de estos que lo camuflan todo, que si no hubiese sido ya el despiporre. 

Pero esta no era la anécdota. Aparte de que ya de por si no me da ningún mal rollo ir al dentista, este tío en especial me encanta. Tiene unas manos  impresionantes, no hace nada de daño, hasta el punto de no usar anestesia excepto si es imprescindible. Es un señor de cincuenta y tantos, muy simpático y educado, con un humor bastante fino y un tio muy natural.

Hala, si pesada, deja de alabar al dentista y vete al lío.

Me tenía que reconstruir la muela, y andaba ahí el hombre atareado, que si un aparatito, otro, haz una masilla, mete el torno (biiiennn) y esas cosas, yo con la boca abierta y el absorbebabas secándome la garganta y  tan relajada que me estaba quedando hasta un poco sopa. De repente me dice:

-Ponte de lado como si te fueras a enjuagar que te voy a meter una cosa en el culo.

Yo me giro obedientemente a la vez que proceso la frase que me acaba de decir, como a cámara lenta, y cuando caigo en lo que me ha soltado, giro la cabeza con brusquedad para ver que cojones era tan imprescindible  meter en mi culo para la reconstrucción de una muela. Vale, yo confío en que mi dentista no me va a hacer daño, porque lo he comprobado, pero ya hasta el punto de creerle un experto sodomita así, ciegamente, pues no. 

Veo que pone en el asiento una cosa negra, una especie de plaquita cuadrada, que estaba unida a un cable, este a un aparato del cual salía otro cable que llevaba unido un bisturí eléctrico. En ese momento no sabía que elegir para meterme por el culo, si el bisturí que además de cortar, quema, o la cosa negra del tamaño de una tarjeta de crédito con sus esquinas y todo. 

– ¿Tú has oído lo que me has dicho? Le digo al dentista para ganar tiempo. 

Dentista que suelta una carcajada. 

– Si, ha sonado raro. 

– Bien. ¿Para que sirve esto (la tarjeta negra)?- pregunto, ya más relajada por su carcajada, pero por si acaso él ha pensado que en vez de decir “culo” tenía que haber dicho “pompis” y me lo va a meter igual, quería una respuesta…

-Es para que te sientes encima y haga masa con el bisturí. 

Respiro. 

3 thoughts on “Dentista sodomizador

  1. Jajajajajajajajajaja Menudo par tú y tu dentista!!!
    Yo tambien he llegado a quedarme medio traspuesta en la silla del dentista y no por la anestesia…

    Besos Guapa!

  2. vaya un dentista fino tirandote los tejos por si salta la liebre con una buena salida por la tangente

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