Dos décadas de porno

Este post viene por un comentario de la entrada anterior que me ha hecho meditar sobre el tema…

En este comentario se me “acusa”  de que he debido de ver tanto porno en mi vida que me fijo en pijadas (nunca mejor dicho) como si se le destiñe la polla al actor porno en vez de fijarme en la escena en si.

Pues 22 años le calculo yo que llevo viendo porno, ahí es nada. Empecé a eso de los 15 años, gracias a que mis padres tenían canal plus, como ya he comentado alguna vez. Y la verdad es que si m pongo a recordar, me hace gracia pensar como me las ingeniaba para ver las películas.

Primero estaba el receptor aquel al que  había que meterle una llavecita para descodificar la imagen. Hablo de la época en la que como mucho había dos televisores por domicilio, que no era mi caso precisamente. Como obviamente, era imposible que me quedara a ver una porno un viernes por la noche, pero por suerte era la única de la casa que sabía programar un video, hacía como que quería grabarle a un amigo (mi colega de conciertos, sin ir más lejos, del que varias veces he hablado por aquí…) una película que emitían casualmente antes (solía ser el estreno del viernes de la semana anterior) y dejaba un rato más de margen de grabación ( definamos “rato” como exactamente hora y media, lo que duraba la porno) y así podía verla en mi casa cuando mis padres y hermana no estuvieran, que tampoco era muchas veces, pero lo que disfruté de esos momentos.

Un par de años más tarde, por poner una fecha pero no me acuerdo, la tecnología entró a raudales en mi casa: nos cambiamos a la plataforma digital con nuestra parabólica y todo, mi madre nos compró a mi hermana y a mi un par de televisores de 8′ en blanco y negro que se sintonizaban dándole a una rueda canal por canal y al que había que chuparle la antena (estilo transistor)  para que recibiera la señal en una calidad de imagen más o menos aceptable , y el famoso “video sender”, aquel aparatito que conectado al video enviaba la señal del canal que hubiese en el video puesto al resto de televisores. Todo un derroche tecnológico, señora.

Además como para aquella época yo ya era más pendón y salía y bebía como cualquier chica de 17 años , pues me venía bien el volver a casa con mi puntillo (el justo para que mi madre no me pillara nunca, o al menos lo disimulara bien) , cenar y hacerme una pajilla adolescente (o dos, o tres, o las que me diera) antes de dormirme. Asi que para eso disimulaba y decía que estaba muy muy muy interesada en ver la película que empezaba a las 23:30, otra vez el estreno de la semana anterior, para que mi madre no me apagara el video sender y lo más importante, no me cambiara de canal. Había días que me quedaba sopa antes de que empezara la porno, claro, que era a la 1:30, y me despertaba con la tele encendida (sin sonido) y con medio ojo abierto veía si la escena merecía la pena antes de apagar o hacer medio esfuerzo y hacerme otra paja y/o acabar la que me estaba haciendo antes de quedarme sopa (va, que levante la mano a quien no le ha pasado alguna vez…) , o apagar directamente y seguir sobando (que también pasó alguna vez, no era una jodida obsesa).

anita blonde

La mujer que más me pone del mundo mundial.

Después, cuando cumplí los 18 años, mientras estudiaba decidí sacarme unas pelillas extras buscándome un curro. Como ya estaba harta de cuidar niños y dar clases particulares, me salió un curro  a través de la que era mi cuñada como comercial de videoclubes (ella lo era, para la Columbia, o Paramount o una de esas, era de las grandes y ganaba una pasta la hija de puta) y yo acepté con los ojos cerrados.  Y bueno, igual tenía que haberlos abierto un pelín porque me tocó ser comercial de Papillón Films, los de la mariposa (tenía tarjetas de visita con la mariposa y toda estampada, lástima que no guardo ninguna), y claro, me pasaba las mañanas estudiando y las tardes hablando de porno con dueños de videoclubes. Porque yo además, para saber bien el producto que vendía, me veía las películas que tenía que venderles para explicarles mejor, a ver con palabras más o menos recatadas dentro de lo comedido que se puede ser con este tema,  y se me daba bien, pero supongo (viéndolo desde la madurez, jaja), que si entra una chica de 18 años con escote (eso no fallaba nunca) y hablándote de porno con esa pasión, me da que o saltas el mostrador y te la follas o le acabas comprando la peliculita. Al final dejé el tema porque me quitaba horas de estudio y mi madre estaba ya un poco hasta los huevos de tener el porno desperdigado por casa.  Joe, lo pienso ahora y desde luego que la mujer ha tenido una paciencia infinita conmigo… jaja.

A los 21 años me fui a vivir fuera de mi casa y mi provincia, vamos, que fui tan gilipollas de casarme. Entonces ya no sólo tenía acceso al porno sin tener que esconderme de nada, y además tenía un tipo experimentado en casa ,el “finadiño” (expresión que oí una vez y me descojoné) me sacaba 16 años , por lo que no puso el grito en el cielo ni me llamó desviada ni nada. También tenía la suerte de disponer de canal satélite pirateado por la tarjeta famosa de la época, por lo que además del acceso a la porno del plus del viernes, podía ver todas las taquillas gratis a cualquier hora. Ahí descubrí el porno gay. Recuerdo esa primera película que me ví entera porque no me podía creer que aquel chaval de escasos 20 años, tan blanquito y desvalido él, era capaz de follarse a los 30 negrazos que le estaban esperando en aquel gimnasio. Conté los negros. 30 negros. Una barbaridad para ser mi primera peli gay, de negros y (lo que ahora se pero entonces no), gang bang. 30 negros. No me quedé con el título, pero es de esas películas que me gustaría volver a ver porque me impactó mucho.

30 negros. Al año siguiente, además de tener la maravillosa tarjeta, tuve mi primer módem de 56 k y una conexión a internet. En aquella época era imposible ver ni una foto cerda en una web sin que se cortara la descarga seis veces mínimo, pero, resumiéndolo,  era muy fácil conocer gente y follar.  Lo mismo que ahora, pero con unas cuantas conversaciones de chat de un montón de horas de por medio, esas pajas asistidas sólo con palabras e imaginación (no existían las webcam… joder, digo esto y me siento prehistórica) , así que tenía su doble encanto. Que igual en esa época no consumí mucho porno, pues seguramente, pero me harté de follar, conocer gente y nuevas perversiones y perversos que coincidían conmigo en la manera de pensar y de sentir la sensualidad y el sexo. Y aprendí un montón de cosas de escuchar a la gente y no juzgarla. Por muy raro o aberrante que me pudiese parecer algún comportamiento o fetiche, siempre preguntaba el porqué de ese gusto y siempre encontraba una respuesta sincera y apasionada a mi pregunta, tanto que podía convencerme o no, pero lograba entender su pasión. Y eso me ha enriquecido personalmente, o así lo creo yo.

Enter cuernos y cuernos, me metí también en un foto sobre porno, que ya se podía ver algo más que en algunas casas era posible tener una conexión rdsi y las más privilegiadas, empezaban a tener adsl de 128kb, que iba lento, pero al menos no se cortaba. Y ahí conocí a mi actual pareja, gracias a una película que él tenía y yo quería ( y no era porno, encima), empezamos a hablar y hasta hoy…. y además que si, que hasta hoy, porque le he regalado el GTA V y supongo que hasta dentro de un mes aproximadamente no volveré a saber de él.

Así que mi pareja ve normal que vea porno, que sepa más de actrices y actores que él (de nuestra época, de los actuales no estoy nada puesta, me he pasado al amateur hace tiempo), de posturas, tendencias, novedades, que tenga veintitantos consoladores, que en mi ordenador haya una carpeta remarcada en rojo que se titula “Porno por un tubo” y ocupe un montón de gigas, que escriba relatos eróticos, que tenga este blog (bueno, al principio no lo llevó muy bien pero ya se ha acostumbrado), que me haga pajas igual que yo veo normal que él se las haga y no por eso ni nos queremos ni follamos menos…

Puedo afirmar que si, que he visto mucho porno en mi  vida, pero yo creo que aún puedo ver más, jajaja. Vale que me he vuelto mucho más exigente y tiene que sorprenderme algo  para que le dedique más de una paja, pero creo que he desarrollado ese sentido en el que ves más allá de lo que te quiere mostrar la escena en si, y ese milisegundo te acaba poniendo más que la escena entera. Por poner un ejemplo: en una escena de pongamos, 30 negros enculando a un tío, aunque en su momento me fijé en cada una de las pollas y los negros que las portaban, hoy se que me pondría más esos momentos de cara de dolor que se le escaparía al muchacho, o la típica arcada que ahora se ve mucho, pero que entonces no me fijé. Este es otro motivo por el que quiero ver la peli esa otra vez, jaja.

Aparte de que me encantan, como ya he dicho antes, las perversiones y/o parafilias que tienen las personas, me gusta  como las llevan a cabo. Por ejemplo, si veo un tío follándose una aspiradora, demás de la escena en sí, me encanta pensar en la preparación para el momento: cuando decide que le va a mostrar al mundo lo que probablemente sea su más íntimo secreto, porque es casi seguro que en su entorno nadie entienda que le encanta meterla en el tubo de la aspiradora, o quizás no haya tenido el momento de incluirlo en una conversación… Me imagino el momento de excitación salvaje durante los preparativos, aquí pongo la cámara, no mejor aquí que hay más luz, pero no llega el cable de la aspiradora, mierda, bueno, con menos luz… y cuando empieza y se olvida de la cámara, o no, o se ve reflejado  en ella y lo da todo, como si fuera la última paja de su vida… eso es lo que veo a través de mucho videos, sobretodo los de gente que se hace pajas fuera de lo común, claro, que a mi me ha encantado hacérmelas siempre. Con la aspiradora no he probado, pero es que no me acaba de llamar, que engo un Dyson y eso aspira una barbaridad, y hasta que no me vea todos los capítulos de “1000 maneras de morir” no me fío. Eh, pero como filia, lo aplaudo.

Así que si pasa una estrella fugaz ahora por mi ventana, el deseo que pediré será que nunca me canse de ver porno, sea por innovación en el sector o porque siempre le encuentre algo interesante que me excite.

7 thoughts on “Dos décadas de porno

  1. Vaya vaya!!!! Bravo!!! Me parecio alucinante leer tu biografia erotica, en la que has puesto pasion, astucia, ingenio y manipulacion (no las pajas , me refiero al vinculo con otras personas) para sostener vivo ese deseo. Maravilloso!!!!! Y me senti mal! porque yo lustro el manubrio desde los 11 años con la sola ayuda de mi imaginacion. Y claro , en nuestro pais han estado prohibidas las Playboy y cualquier otro magazine. Y habiendo roto la cadena de la virginidad recien a los 22 años, eso me lleva a calcular 11 años de pura puñeta, todos los dias, los sabados 2 o mas, lo que me ha llevado al fetichismo. Las botas de mujer han sido entonces mi gran inspiracion. Y bueno, che: no hay tetas , no hay conchas…… algo hay que hacer!! Pero mi historia estuvo bien porque para mi pajearme es contactarme con mi cuerpo, y darle mimos a esta nutria maravillosa a la que nunca pude besar porque tendria que haber hecho acrobacia o contorsionismo. Y sabes que? gallega calentona? : termino de escribir esto y te dedico una pajota de aquellas releyendo tu pajobiografia.
    Telon

  2. Muerte 783: “Limpio y aspirado” o “Muerte por succión” 😀 Anda que no son peligrosas las Dyson. En fin….

    Cuando yo era jovencito también tiraba de otras perversiones, anda que no han dado de si el catalogo del Venca, el que diga que no miente como un bellaco, o en mi casa que se compraba el Interviu, que entonces los reportajes eran buenos, o eso decía mi madre que es la que la traía a casa. Con el mismo problema !cuando te quedas solo¡ en una casa de cuatro. Y si, la verdad es que con el tiempo te vuelves mas selectivo, sera que las hormonas se tranquilizan, y terminas fijandote en cosas que antes ni te enterabas.

    A mi la Anita ni fu ni fa, a ver no le diria que no que tampoco vamos a ponernos tontos, pero con el tiempo las tías tan perfectas casi como que me dan repelús, (vale a lo mejor lo digo por que no va a pasar nunca)

  3. Me alegro Daniel que te gustara, ya te habrás dado cuenta que fuiste tú quién me inspiró…jajaja. Espero que te queden muchos años más de pajas, que eso significa buena salud seguro¡

    Ves Ángel, ya me decía mi instinto que lo de la Dyson no era buena idea…Jo, lo de hacerse pajas con el catálogo del Venca y similares lo he oido muchas veces y me hace mucha gracia porque claro, yo miraba la ropa interior como prenda, y en la tía ni me fijaba… bueno, yo también me hacía pajas con los dibujitos de El Jueves, que también tiene su aquel… mola el haber tenido que buscarse los recursos pajeriles, y que ahora con la edad y el entrenamiento, tengamos a un click lo que nos gusta …estos jóvenes de ahora no van a saber que es eso…

  4. Jajaja, Chatarrera sos una genia!!!

    Bueno, yo pajas no me hice hasta ser terrible pelotuda-por culpa de mi niñera adorada, la policía de la paja- pero de chiquita era flor de porneta: con 5 o 6 o 7 años me escabullía en el cuarto de mi hermano mayor y me lanzaba a hojear las Playboys que estaban llenas de mujeres peludas abiertas de piernas, y se las mostraba a mis amiguitas. También tenía cartas de poker con mujeres desnudas pero eran más soft, solo se veían los pechos. Recuerdo que nos reíamos por la travesura con esa risita nerviosa que tienen las nenas y nada más, al rato seguíamos jugando a las muñecas o saltando muros.

    Y parafilias no tengo ninguna, supongo que soy un embole, jajaja. Lo más raro que he hecho, que no es raro pero que no a todos les gusta, es que me encanta oler y lamer las axilas sudorosas de mis amantes cuando estamos en plena acción, pero ojo que tienen que oler a sudor limpio, es decir, sudor nuevo, de recién bañados pero sin perfumar porque no me gusta tragar alcohol ni que compitan los olores.

    Me gustan muuuuuucho los antebrazos masculinos, más con la camisa de manga larga remangada que con manga corta.

    Lo otro “raro” que recuerdo es que hasta hace unos años me excitaban mucho las embarazadas, cuanto más grande la panza más me excitaban y creo saber por qué y es que de niña (por la época de las Playboy, jeje) miraba novelas-argentinas- a la hora de la siesta, los protagonistas, enamorados, se besaban y yo me excitaba y al capítulo siguiente ella se desmayaba y resulta que estaba embarazada, y al siguiente ya tenía una panza enorme y se la agarraba y suspiraba y sufría por amor y pasaban muchos capítulos sufriendo hasta que al final terminaba la familia unida. Recuerdo que después escenificaba todo con la almohada: jugaba a besarla, a abrazarla y después la usaba de barriga de embarazada hasta que daba a luz, todo en 15 minutos, jajaja.

    Chatarrera, te dije que me hubiera encantado que fueras mi prima mayor?

  5. Jajaja Juani, pues tu historia también mola… Jo, ahora que lo pienso, no he visto una Playboy en mi vida… ví en su momento la Private porque la tenía el hermano de una compañera del colegio y nos la enseñó un día que él no estaba… eso sí, he jugado al juego de PC en el que eres Hugh Hefner …jaja, el juego está bastante bien, y alguna paja me hice con el juego también (yo me hago pajas con cualquier cosa…)
    En lo del sudor limpio coincido, a mi también me gusta…lo de lamer axilas ya no, no soy mucho de lamer nada en general, los helados me aburren, jaja.
    Jo, pues yo te hibiese puesto a mil en mi embarazo, que tenía un barrigón…jajaja… Me parece interesante cómo has llegado a deducir el porqué te ponen las embarazadas, yo también lo hago con algunas cosas que me ponen y si pienso en ello siempre acabo retrocediendo hasta un momento de mi infancia, lo que nos pueden llegar a marcar las cosas…

    ¿Tu prima mayor? Jajaja… miedo me daría, seríamos las protagonistas de cualquier novela de primas pervertidas me da a mi..
    Un beso¡

  6. Jajaja, mirá que sos bravísima Chatarrera: A las vergas tampoco las lamo, las chupo, las succiono, les hago tirabuzones, en fin que ya tengo algo de experiencia y varias buenas técnicas, jajaja.
    Beso!
    pd: Y sí, me hubiera encantado que me pervirtieras, jaja.

  7. (Este post, con un increible esfuerzo de produccion, va en español puro)
    Jajaja.. pues vale Charretera que eres una puñetera de ley! Os comentare que como vosotros os imaginareis aqui en Argentina, hace 30 años y mas, estuvieron prohibidas, por lo que de chaval tenia que apelar (para pelarla luego) a mucha imaginacion disponiendo de mi vision de rayos X y sacarles las bikinis y los trajes de baño a las mujeres de las revistas como Gente, 7Dias y tal. Pero no conforme de eso llegue a dibujar mis propias tias (o sea mujeres, jamas me lustraria el manubrio mirando a uno de mis familiares, no por moral , sino porque han sido bastante feas) en pelotas. … Bueno basta de español. Asi es mi querida Charre, las dibujaba a mi antojo , con los pechos como a mi me gustarian. Tambien , a las fotos de esas revistas , algunas las recortaba y guardaba, les dibujaba botas de taco alto, asi que de a poco me hice mi propia Playboy.
    Pero no me quejo!!! Estas actividades me han enriquecido: han aumentado mi imaginacion y me han enseñado a dibujar!!!! Que mas puedo pedir???…. bueno si por pedir… en ese momento hubiese cambiado la mitad de mis discos (los de Led Zeppelin no!!!!) por una edicion Gold de Payboy.
    Y gracias Charre… aun le bastante cuerda al muñeco, al cual le sigo dando duro y pajero …. digo parejo.
    Abur!

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