Compras, películas y fetiches de la infancia

El sábado que fui al concierto de Suede, aproveché para ir a Madrid unas horas antes y disfrutar un ratito de la Fnac sin hija dando por el culo y tocándolo todo, como solía hacer cuando no tenía descendencia y Patata Asada y yo nos pegábamos las horas muertas viendo libros allí. Bueno, teníamos una tradición que consistía en  irnos directamente a la sección de cine erótico, mirar si tenían alguna novedad o rareza (y estaréis pensando…en la Fnac??? pues sí, tiene cine erótico raruno a veces, porno no, pero he ido encontrando maravillas a lo largo de los años allí, y a un precio muy módico) y luego continuar por el resto de plantas. Así que hice lo mismo sin pensar, me dirigí a la sección de cine erótico con el ipod puesto y a disfrutar del momento. Luego tuve un momento de sensación “me miran mucho” que me razoné con un “normal, son las once de la mañana y estás tu sola en la sección de cine cochino viendo entusiasmada las novedades, y encima, te llevas dos pelis”, acabé de mirar ( son dos estanterías, tampoco hay mucho para seleccionar) y me fui a comprar un par de libros que tenía en mente.

Las pelis son estas :

los frutos de la pasion el imperio de la pasion

Me dio por la pasión, si, que pasa. Aún no las he visto, así que ya os contaré si dan para paja o no. Bueno, que tampoco es un gran criterio el mío, que a mí me da para paja todo, jaja.

Y así enlazo con la segunda parte del post. Tengo poco tiempo últimamente para escribir pero muchas cosas amontonadas en la cabeza, así que aprovecho y suelto unas cuantas hoy y dejo sitio para más.

A lo que íbamos. Muchos de nosotros, hemos crecido con La Bola de Cristal. Los que no sepáis lo que es, aparte de daos mis condolencias porque no sabéis lo que os habéis perdido, tampoco os importa mucho para seguir el hilo del post, así que no me voy a poner a explicarlo. Bien, pues si os acordáis, (claro, también depende de la edad de cada uno, yo en esa época tenía 8-10 años), en mitad del programa ponían una película, que años más tarde he ido descubriendo, gracias a los vagos recuerdos, que eran “El increible hombre menguante”, “El ataque de la mujer de 50 pies”, “el hombre con rayos x en los ojos” (joder, esta fue un trauma, años y años estuve acordándome del final con el “arráncatelos, arráncatelos…”) …vamos, clasicazos del cine B.

Pues hay una película que aún no he encontrado y de la que sólo recuerdo una escena que lleva marcándome toda mi vida y que me hace creer fehacientemente en que los fetiches, filias y parafilias que tenemos de mayores no son adquiridas, si no casi genéticas.

No recuerdo nada de la peli más que era en color y una escena. En ella un chavalito va al despacho del director del internado, que creo que era un cura, le hace arrodillarse en un reclinatorio mientras le espeta el porqué está castigado, le hace que se ponga de pie, le echa hacia delante sobre el reclinatorio, le baja el pantalón, coge una pala de cuero y empieza a azotarle, el niño dice “noo nooo” y llora.

Eso es todo lo que puedo recordar. Pues esa escena me provocó una excitación sexual (ahora lo se, con el tiempo me dí cuenta de que eso fue lo que sentí) tal que ha continuado conmigo a lo largo de los años, es una de las imagenes, escenas o interpretaciones que más me han puesto en mi vida, no tanto el hecho de hacerlo en sí si no el conjunto, la visión, el quejido al recibir el golpe, el no, como se tensan los músculos…aunque sea yo quien esté dando los azotes, me veo comoo fuera de mi cuerpo, no se si me explico. Que me da igual que el culo azotado sea masculino o femenino y lo mismo con el azotador/a, me vale cualquiera de las combinaciones…es extremadamente erótico para mí.

Pues nunca pensé en mi vida que American Horror Story (Asylum) me llegara a excitar, pero tela…no voy a hacer spoilers por si no la habéis visto, pero la señora Lange ( actriz que siempre me ha puesto mucho por culpa de “El cartero siempre llama dos veces” ) tira de azotaina en la serie bastante.

Reconozco que esta serie en su primera temporada me puso los pelos como escarpias, por lo que siempre la veo con un ligero “me agarro al cojín para liberar tensiones”, pero esta segunda tiene una escena en su segundo o tercer capítulo (no recuerdo) que hizo que soltara el cojín y casi jadeara. Y es que aquí la Lange llama a su despacho a una monja/enfermera novicia/novata porque ha cometido un error, y ya sabe como tiene que enmendarlo. Y va la monjita, se reclina sobre la mesa mientras la Superiora se dirige a un armario lleno de fustas de distintos tamaños y grosores para elegir la conveniente para el castigo. A mí ahí ya sólo me llegaba la sangre justa al cerebro para decirme “porfa, porfa, que lo haga” “una monja azotando a otra y sus trajes no son de látex como en las pornos, porfa, porfa, que lo haga”. No se si mi mente calenturienta recuerda de verdad o se ha inventado que la monja castigada llega a bajarse las bragas (oigo mis propios latidos), la otra se acerca con la fusta y… le perdona el castigo. Mecagoenlaputamadrequeparióalamoralamericanaaprendeddelosinglesesyblackmirrorcoñoya.

Con uno sólo me hubiese bastado, hombre…un fustazo, esa cara de sádica de Jessica Lange, ese sonido de la fusta cortando el aire y luego el chasquido contra el culo, ese primer plano del gesto de dolor de la novicia con lagrimita incluida a ser posible…vamos, hombre, no hubiese costado tanto añadir esos segundos para mi deleite fetichista-parafílico-loquedemonios sea que me pone tanto. Que ya que me ponéis la miel en los labios, que nunca se me había ocurrido a mi mente calenturienta monjas que azotan a otras monjas (la verdad es que no tengo fantasías con el clero….bueno, cuando estaba en b.u.p. le dediqué unas cuantas a un monje del Monasterio de Silos, que nos llevaron allí de excursión, pero ese no cuenta, redios como estaba el monje con su tonsura y todo, no llegaba a los niveles de Sean Connery en “El nombre de la Rosa” pero casi…vaya, con esa peli también me he hecho pajas…vale, con lo que no me he masturbado ha sido pensando en monjas, por lo que autodeduzco), pues mostradme como la azota, que no necesito una escena porno en la que luego se agache a lamerle las heridas y ya que está que le coma el coño y de ahí a ponerse un arnés y darle por el culo a la novicia reclinada en el escritorio sólo hay un cambio de plano… pero entonces sería una porno y no. Me gusta encontrarme escenas que me ponen en películas que no están hechas con esa finalidad, aunque la escena dure dos segundos, a mi líbido y después a mi imaginación, les es suficiente.

Y a todo esto… no sabréis que película es de la que hablo (la del niño en el despacho del director), no?

 

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