¿Relato? : Oniria

 

De repente me desperté. Tenía ganas de hacer pis, pero no era eso lo que me había desvelado. Estaba excitada. Mientras me levantaba al baño medio zombi, recordé. Sonreí. Bueno, realmente me reí. 

Me metí en la cama de nuevo, pero no me podía dormir. Sentía como mi coño pedía guerra. Va, no,ahora no, que tengo sueño. Luego, cuando suene el despertador. Pero mi cuerpo no me hacía caso. Piensa, recuerda, me decía mi cerebro, acuérdate porqué te has despertado…

Y vuelvo a sonreír. Y es verdad, no te vas a dormir porque llevas mucho tiempo calentándote la cabeza con eso. Bueno, con él, no lo cosifiques. ¿Y por qué hoy precisamente? Pues no lo sabes, pero da lo mismo, ya está. No te resistas, hazlo, mete la mano entre las piernas y déjate llevar. 

Haz memoria. ¿Dónde estáis? Parece un bar. Sería el sitio lógico, sí. Hablando, tranquilamente. Tú como siempre, sin parar de gesticular con las manos, estás especialmente nerviosa. Ahora habla él. Y aunque no la oyes, tienes la sensación de que te gusta su voz. E intentas poner cara de póker mientras no paras de pensar en lo que no debes. Y se te van los ojos a las manos y deseas fervientemente que te toque. Y sigues mirando y te humedeces los labios instintivamente al pensar en qué es lo que habrá debajo del pantalón. No es que no le estés haciendo caso, es que puedes hacer todo a la vez. 

Que sí, que estás cachonda y no deberías. Déjate llevar, es un sueño, idiota. Y antes, cuando no lo controlabas, te lo has pasado bien, si no ni estarías tan húmeda ni te estarías masturbando pensado en él. No pienses. Vuelve a cerrar los ojos. Entra de nuevo en el sueño, sin dejar de tocarte.

Y bebe. Se le humedecen los labios por la cerveza, pasa la lengua, y tú haces lo mismo con la tuya por el colmillo izquierdo, signo inequívoco de que te está poniendo demasiado.  Sabes que es un sueño porque aún no se ha reído, y temes mucho ese momento. 

Y sonríe. Siento como mis piernas son de mantequilla y me arde la espalda. Me cuesta mucho contenerme, cruzo los brazos por detrás y me meto los pulgares en las trabillas del pantalón, porque me da miedo rozarle, o que me roce, y no poder contenerme. Porque eres una mujer de palabra y sólo tienes intenciones castas y puras, pero sabes que como haga un mínimo gesto de disposición, te acabas sacando las bragas junto a las convicciones. 

Algo pasó. Porque ya no llevas bragas, lo tienes encima y dentro. Y te sientes casi como una virgen, asustada. Pero puede más el placer y el deseo. Y pasa ya de ser políticamente correcta, que no hay marcha atrás, que te lo folles y lo disfrutes. 

Y siento su lengua en mi cuello y su polla dentro. Y me mira y le miro y sonrío y me sonríe antes de meterse mi pezón izquierdo en la boca. Me gusta ver como lo hace. Se pone durísimo, se ríe, sé porqué. Me enfurruño de broma y forcejeo para ponerme encima. Estamos en mi sueño. Le sujeto las manos con una mía sobre su cabeza, simbólicamente porque necesitaría dos de mis manos para sujetar una sola suya, pero se deja hacer y me gusta. Le huelo. Le aspiro. Le siento entre mis piernas. Ahora le muerdo yo. Costillar izquierdo, mi zona favorita, no sé porqué. Se retuerce un poco, no sé si porque tiene cosquillas o porque le he hecho daño. Le doy un beso donde he mordido y restriego la nariz. Se retuerce ligeramente otra vez. Son cosquillas. Me entran unas ganas terribles de fastidiarle. Pero no está atado, no me arriesgo. Yo tengo muchas más cosquillas que él y saldría perdiendo. Le sujeto las dos manos con mis manos, pego mi pecho a él y le beso lascivamente, pasando mi lengua por sus labios y obligándole a que me de la suya. Ya tengo tu olor, ahora quiero tu sabor. Pero estoy inquieta y no puedo dejar de mover las caderas, porque siento su polla envuelta por mis labios, que mientras recuerdo esto sustituyen mis dedos, y tengo un orgasmo frotándome contra su polla como una gata en celo. 

-Uno-le susurro al oído, aunque creo que ya se ha dado cuenta por mis gemidos en su oreja y por como se le ha mojado la polla de repente. Sonríe de compromiso. Le noto muy tenso. Sé porqué. 

-Te he puesto demasiado cachondo, verdad?- no dice nada, pero siento su polla golpeándome el clítoris dando la respuesta. Meto la mano entre mis piernas y agarro su polla. Adoro ese calor alrededor de mis dedos. Viscoso y caliente. Igual que mi coño mientras me masturbo recordándolo. Vista, gusto, tacto, olfato, falta oído. Me queda oírle gemir mientras se corre. De momento sólo le he hecho gruñir, y quiero más, me meto su polla dentro y la saboreo con mi coño, despacio, masajeándola, apretando, moviéndome, me gusta tenerle así. 

-Ahora cambiamos de postura, pero déjame que me corra así otra vez…Y sé que soy mala porque me incorporo y le utilizo como instrumento para correrme, sin pensar en si lo hará él o no, y cierro los ojos y me dejo llevar por las sensaciones, le pongo las manos en mis tetas, araña, pellizca, muerde, haz lo que quieras…pero permíteme que siga follándote. 

-Dos.. eliges tú. Podemos seguir tranqulitos y tal, peroesto es un sueño-paja y a estas alturas necesito un empotramiento salvaje, y mis dedos resbalando por mi coño, también. ¿Contra la pared, en la cama a cuatro patas? Cómo quieras, pero ya. Enganchame de las caderas con esas tremendas manos y fóllame hasta reventarme. Hazme gritar. Que no pueda sentarme en una semana, déjame el culo rojo de azotes, muérdeme la espalda, yo ya no pienso hace rato, sólo disfruto del tercero, cuarto, quinto…ya no puedo parar. Y casi no hay fricción y el lubricante natural acaba con tu polla en mi culo. Y me meto tres dedos en el coño y acaricio tus huevos. Y empujas, gruñez, gimes y te corres. Y te siento derrumbarte sobre mi espalda y sonrío perversamente aunque no me ves. 

(Basado en un sueño que no debería haber tenido con alguien con quien no debería tener esos sueños) 

3 thoughts on “¿Relato? : Oniria

  1. Ummm… como sé que no soy yo el afortunado objeto de tus deseos, me permito imaginarlo en mi cabeza conforme he ido leyendo, jajajajaja….

    No obstante, lo mejor del relato para mí es el título, el nombre: Oniria. Un buen nombre para mí es un broche de oro. Una gota de fuego atómico que cae despacio en un oscuro y denso océano de petróleo, prendiéndolo todo con una onda expansiva arrasadora…

    En fin, pese a que surgen imparables más y más metáforas conforme las voy pergeñando, no voy a continuar por ahí, sonaría a pedante. Pero sí quisiera que supieras esto, Chatarrera, que Oniria se ha sumado a la lista de nombres poderosos que evocan y remueven algo en mi interior.

    (Para muestra de esto último, permíteme añadir este enlace, donde doy fe: http://gritosdesierto.blogspot.com.es/2014/04/iconos-calidos-promethea-moore.html )

  2. Eso si que es un sueño , desde el principio ya sabes que acaba en orgasmo.
    Nada que ver con el mio donde un inspector zombie de hacienda me persigue con unas declaraciones y no se que mas polladas.Al final veo que el paquete que me cae a mi no es el mismo que disfrutas tu.
    Mal repartido esta el mundo chica……

  3. Yo quiero sueños como esoooos!!! Yo o bien sueño poco o bien nunca me acuerdo de lo que sueño 😦 enfin…creo que tendré que hacer como un amigo que está haciendo ejercicios de control de los sueños…a ver si me funcionan 😉
    Besos chata

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