Post SUPER CORTA ROLLOS (Aviso)

Creo que heredado por parte de mi abuela que era muy dado a ello, cada x tiempo me da por “sufrir” por una noticia. De esas que oyes y te quedas impactada, llegue a ser muy relevante o no, pero que te deja pillada. 

Y a mi me ha pasado con las niñas secuestradas por el animal de bellota ese que quiere vender como esclavas. Que mucho puto cartelito de que los hombres de verdad no compran mujeres y muchos hashtag para que las devuelvan pero joder y mucho hemos hablado y estamos negociando con el fulano (quién será para que estén aún “negociando” y no le hayan dado dos tiros ya). Y no puedo quitarme de la cabeza una de las  frases que más repiten, por el hecho de darle morbo al asunto más que fijándose realmente en lo que están diciendo, y es que son violadas quince veces al día. Quince. Ni una, vamos, pero quince. Y os prometo que no dejo de darle vueltas a eso desde hace días.

Y esta noche viendo El Intermedio mientras cenaba, han estado hablando de esta campaña sobre los abusos sexuales en Estados Unidos, que al parecer tiene que ser el pan nuestro de cada día para que acaben unos famosos advirtiendo a la población: 

Y lo que dice Daniel Craig, “No la culpo, la ayudo”, me ha vuelto a remover las tripas. Y como han seguido con el tema de los abusos, esta vez con un documental sobre marines violadas a las que se les han echado de cuerpo, les han culpado de ser violadas por llevar pantalones cortos entrenando y provocar, decidles que mentían y cien mil bestialidades más, me temblaban tanto las manos de la rabia que he tenido que cambiar de canal. 

Y hasta aquí bien.  Y llega el punto en que no sé si seguir o dejar que se pase la luna llena y me de por otra cosa y esto siga ahí latente como ha estado siempre. Pero en el fondo me está quemando, y no sé que hacer. Vamos, que estoy divagando a la vez que tecleo y tengo la sensación de que es mejor borrarlo todo y callarse. Pero luego pienso en que vale, desde aquí no puedo ayudar a las chavalicas nigerianas pero igual sí a otra persona. 

Pero joder, es muy difícil contarlo. 

Así que si me decido a hacerlo, antes de nada, os pido por caridad, que no me compadezcáis. Hace 26 años y lo tengo “superado” en muchas facetas, y la de “ay pobre” lo hice hace muchísimo. La sentimental empiezo a pensar que no voy a pasarla nunca, y el temblor de esta noche me lo ha dejado ver un poco. 

Esta vez, voy a omitir muchos detalles. Todos, intuyo. Así que algo puede sonar inconexo. 

Tenía 12 años. Y estaba con una amiga de 14 años, en el pueblo, jugando a lo que fuera. Llegaron dos amigos, de toda la vida, que superaban la veintena, poco, pero lo hacían, bastante bebidos y nos dijeron que si les acompañábamos a un sitio al que les habíamos acompañado muchas veces, de día. Y fuimos. Y recordaré siempre, cómo mi cerebro en un momento del trayecto dijo “no, vete, date la vuelta, achtung” pero no le hice caso (primera y última vez en lo que tengo de vida) y seguí con ellos y con mi amiga. Y llegamos a una casa sin luz, y nos metieron dentro y echaron la llave. Soy incapaz de recordar cuánto tiempo fue, no sé si lo supe nunca. Supongo que horas por el desarrollo de los hechos. Me he quedado pillada con esto, nunca he sabido el tiempo que transcurrió, que curioso. Que fue (espero) la peor experiencia de mi vida, por todos los motivos pensables, supongo que os lo imagináis. Y el porqué quiero que liberen ya a las chicas, también. 

Pero, lo que recuerdo con verdadera angustia, y ese es el motivo por el que quería contar esto, porque las palabras de Daniel Craig me han hecho apretar el tenedor con fuerza y rabia y ya se me ha hecho un nudo que no se me va a soltar hasta que no vomite como lo estoy haciendo, fue el después. 

Si. Del momento tengo aún bastantes “secuelas” con las que he aprendido a convivir, como no fiarme una mierda de absolutamente nadie, (jajaja, perdón, es que estoy un poquito tensa) pero esa sensación de “me hicisteis pasar un mal rato entre todos hijos de puta” no me la quita nadie. 

Primero, frente al inepto guardia civil que me cogió la denuncia (porque sí, denuncié, aunque no sirvió para nada… es lo que tenía denunciar este tipo de cosas en 1989) , un tipo inepto, de cuartelillo de pueblo, que era incapaz de escribir la palabra “sexo” una puta vez bien (recuerdo cada golpe de la máquina de escribir, lo lento que era, lo que me hacía repetir una y otra vez lo mismo, aquel despectivo “¿y usted iba vestida así?” , y esas miradas de se está inventado la historia, y mis ganas de morirme, porque lo que menos necesitaba era un picoleto haciéndome sentir que encima la culpa había sido mía…os juro que cuando aparece algún caso en la televisión y sale una mujer policía hablando de cómo han atendido a la víctima, me emociona pensar que hemos avanzado en eso, que parece una nimiedad, un detalle sin importancia, pero ahora existe un equipo cualificado de mujeres que atienden a estas mujeres en un momento tan jodido.

Porque además, me tocó, y nunca mejor dicho, que me revisara un médico, hombre. De eso sólo puedo recordar, creo que ya mi cerebro dijo “hasta aquí, no me tortures más” la luz blanca que había sobre la camilla que me examinó. 

Y luego hubo que volver al pueblo. Y aguantar un cuchicheo constante, visillos que se corrían, amigos que te dejaban de hablar y demás lindezas “y la culpa ha sido vuestra” “y ahora que van a hacer los pobres chavales” y “tendría que daros vergüenza ser tan putas”   , más el acoso a nuestras familias, que tuvimos que dejar de ir. España profunda. 

Y claro, a quién se lo vas a contar. A esa edad. Y con quién vas a compartir tu sentimiento de culpa, esa rayada constante que te hace pensar si eres mala persona y todo y la peor de todas, que cualquiera es susceptible de hacerte daño…es jodidito, eh. 

Y tuve la puta suerte, y ahora es cuando lo sé, de poder tener una charla por desiginios de la vida a mis 12 años con Lidia Falcón, (buscadla en la wikipedia y sonreid si no sabéis quién es), y siempre recordaré el inicio de la conversación : 

-¿Dijiste no en algún momento?

-Muchas veces

Pues ya está, la culpa no fue tuya  

Y otros grandes consejos más, como que no le cogiese miedo ni manía a los hombres y que me tomara mi tiempo. 

Y me costó. Mucho. No pude dejar que me tocara, pero ni rozarme un tío, los evitaba constantemente, me moría del terror si alguien me seguía demasiado cerca y si era un hombre podía colapsar, intentaba no ir nunca sola por la calle, claro, en cuanto anochecía para casa… todo muy guay para ser una adolescente imberbe, vamos. 

Hasta que un día conocí a un chaval que era primo de una amiga muy alto él y muy grande. Y  muy noble. Y por primera vez no sentí miedo, si no protección. Y pude hablar con él, mucho además, e incluso nos besamos un par de veces. Y de repente, me cambió el chip. Y pensé : “Si has probado lo peor del sexo, esto tiene que ir a mejor”. 

Y al poco conocí a Chico Aguarrás. Y me descubrió que sí, que cuando hay asentimiento por ambas partes, todo es mucho mejor y más divertido. 

Ha sido un poco doloroso, pero ahí está. Ahora podéis hacer conjeturas “ahh por eso es así”, o “ahh por eso es dominatrix, porque odia a los hombres” (al primer gilipollas que suelte eso lo baneo del blog eternamente por no haber entendido nada). 

De paso, así los que os habéis leído el blog entero, quizás entendáis una cosa más: El porqué digo siempre que si tengo que pensar en alguien a quien odie mucho mucho y pudiera matar con mis propias manos por aquello de tener un poco de justicia enseguida encuentro un candidato para inspirarme, el porqué existe este relato y algún otro que os suele remover las tripas, y para los que me conocéis mucho más, el porqué siento repelús automático al oír un nombre específico de tío. Hay unas cuantas cosas más, pero sería contaros mis debilidades y me he leído el Sun Tzu 😉 

Igual a alguno de vosotros os he “jodido”, pero yo me he quedado mucho mejor. Y yo no voy a dar moralejas, pero si le sirve a alguien además, pues me sentiré recompensada aunque no lo llegue a saber 🙂

7 thoughts on “Post SUPER CORTA ROLLOS (Aviso)

  1. No sé qué decirte para que no suene a “te compadezco”. Solo diré que si estás mejor después de vomitarlo aquí es bueno, estás dando ánimos a otras chicas. Y normal que se te remuevan las tripas con el tema en la tele.

    Besos!

  2. Bueno… más que compasión (que no es mala ni vergonzosa a mi modo de ver, es una virtud natural humana, pero mal usada muchas veces y por eso injustamente vilipendiada), es admiración lo que he sentido al leer esto. Admiración pura y dura por lo que ha salido de aquello, por lo capaz de superarlo que has sido, e incluso volverlo contra él; una mujer hecha y derecha, con muchas ganas de vivir, de reír y de hacer reír a los demás.

    Besos.

  3. Pues yo no lo veo un post corta rollos, lo veo un post super personal en el que hablas desde esa parte de ti que aún duele. Me gusta lo que te dijiste a ti misma de “si has probado lo peor esto tiene que ir a mejor”, y que te dieras la oportunidad de probar, de disfrutar, y de que lo sigas haciendo. Y me gusta que lo cuentes, que le quites estigma, que se visibilice sin vergüenza, sin culpa, y sin victimismo, y sin tantas otras cosas. Exorcizar demonios y dejar claro quién tuvo la culpa, quién tenía el conocimiento, quién tenía la fuerza, quién obligó. Por si acaso aparece alguien por aquí que necesita leerlo, que se lo encuentre escrito.

  4. Muchísimas gracias a los tres 🙂 Esta mañana me han preguntado dos personas que me conocen, una que conocía la historia y otra que no, el porqué lo había contado. A las dos les he contestado lo mismo, porque lo necesitaba. Es que tampoco puedo dar más explicaciones. También eran dos hombres, por lo que sinceramente, me han dejado un poco pillada… Me alegra leer opiniones femeninas, os lo juro 🙂

    Anoche cuando escribí esto estaba muy aturullada y acelerada y hoy quizás lo escribiría de otra manera, pero Impulsiva de los Cojones es mi segundo apellido.

    Por eso también decía que no quería “condolencias”, que sé que lo sentís, pero es que no me siento una víctima, no ahora, ya no. Ya lo sabéis por el blog, vamos. Tampoco es en una cosa que piense, pero si se pegan hora y media en la tele con el runrun os juro que es inevitable no hacerlo.

    Pero creo que sobre todo quería contarlo porque yo tuve la “suerte” de que me pasara a corta edad, por lo que mi mente aún era lo suficiente maleable como para poder hacerme fuerte y sufrir los cambios hormonales adolescentes (aunque en ese momento ya menstruaba) y poder resurgir. Pero hostias, pienso en las mujeres de edad más avanzada, con 20 ya me vale como edad, que sufran este tipo de abusos, y ya no sólo lo que es el acto en sí, que al final es el que menos duele, si no a todo lo que lleva detrás… Joder, con el documental de las marines, es que me tragaba las lágrimas, unas tias MARINES, que las considero mucho más fuertes que yo en todo, llorando porque las habían llegado a hacer sentirse culpables por tener tetas y correr… Hostias. Es que me entran unas ganas de reventar cabezas a patadas hasta que no les quede un diente para pedir perdón que no son normales, jajaja.

    Bueno, que me extiendo. Lo dicho, muchas gracias por vuestros comentarios que dejan la balanza en “lo has hecho bien” , que me tenía un poco preocupada.

    Besos¡¡

  5. Mi queridisma chata, creo que no puedo decirte más que lo que te escribí en el twitter, cuando dijiste que no sabías si escribirlo o no. Si te ha servido para desahogar esa rabia, está perfecto que lo escribas. Además como bien dices al final del post “yo me he quedado mucho mejor” pues que más te voy a decir querida.

    Bueno si…que te mando un besiño 😉

  6. Impresionante Chata!!! Lo que lei me conmovió realmente y ya se que no se debe decir nada pero me sale comparar lo que te pasó y lo que sos ahora con otras historias que conozco. Y modestamente me parece que haz hecho con tu historia sexual una especie de JUDO. El judo tiene como tecnica basica el usar la energia del oponente para convertirla en propia. No voy a escribir mucho mas porque me sale el porteño psicologo pelotudo. Me llegó muchisimo tu relato y como decís vos “te he cogido cariño”… bueno .. yo mas!!! Un besote y un abrazo.

  7. Perdón, es que wordpress me vacila : Cuando comenta Liri ni me avisa, la ignora, me entero de que lo ha hecho cuando comentáis el resto. Con lo que quiero yo a mi enfermera 😉
    Y luego me pasa que si comento yo, ya pasa de enviarme la notificación del resto (y la tengo marcada, no soy tan pardilla) …. Bueno, eso, que perdonad.

    Pues si Chica Curiosa, acabó de animarme a escribirlo lo que me dijiste 🙂 gracias guapa. Y sí, yo sigo habiéndome quedado mejor.

    Gracias Daniel, sé que al psicólogo porteño pelotudo que llevas dentro (me he muerto de risa con eso) le saldrían decir muuuuchas más cosas 😉 No he practicado nunca judo, pero me mola la filosofía que tienen. En las adversidades siempre he sacado fuerzas en el último momento para un “A mi no me jodéis más” y revolverme como el demonio de Tasmania (el de warner)

    Besos a los dos¡¡

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