Polvos cibernéticos de antaño

Resumen: ya no tengo escayola, me la quitaron ayer. Ahora ando como los zombis de The Walking Dead, pero digo yo que en unos días el pie volverá a tener juego. Gracias a todos los que me habéis escrito preguntando por el tema y que no he contestado porque voy hasta arriba de curro y con mis “venga, luego contesto”pueden pasar días, perdón.

Mi idea primigenia ya que estoy con una 1906 en la mano y ando un poco tontorrona, era escribir un post sobre lo jodido que es el amor cuando te enamoras y no puedes. Pero me ha parecido una puta moñada y encima no sabía por dónde empezar sin parecer la niña de las indirectas directas y al final por darle vueltas iba a parecer que me he tragado un arco iris y estoy enamorada del mundo entero. Y nada más lejos, que desde que veo Hannibal (hola Anakardo, gracias por la recomendación que ya sé que lees esto) , sólo tengo ganas de matar gente de manera estrambótica y de no volver a cenar en casa de nadie que tenga una carrera que empiece por ps-. De hecho quería matar a cinco de mis amigos de feisbuk porque sus muertes me dan un patrón superchulo y hasta había pensado en convertir sus muertes en relatos eróticos con terrible final, pero estoy un poco vaga para hacerlo. La verdad es que iba a estar bien porque son dos heteros, dos gays y una mujer, así que igual la saga daba para juego.

Total, que me iba a poner profunda de sentimientos y me he quedado mirando la pantalla en busca de inspiración. Hasta que el ahorro de energía me la ha puesto en negro. Vamos, que no era ese el tema que tocaba hoy.

Bueno, y por otra asociación de ideas un poco raras de las mías, mientras me levantaba a por una cerveza, me he acordado de que hace un siglo que no echo un ciberpolvo. Y he empezado a hacer flashback mentales en blanco y negro y todo,y a partirme de algunos momentos y recordar historias. Y a la abuela cebolleta le ha parecido mejor ese tema y más ahora que ya sólo me queda un tercio del idem.

Y me he acordado del primero, del de desvirgue. Estaba en zaragoza y llevaba un pedo descomunal porque creo que acababa de llegar de juerga. Me meto en el chat de Ozú que era el único que medio funcionaba por la época y lo típico que te pones el nombre de tu perra, que era el de una diosa egipcia (ahora conocido por ser un grupo terrorista islámico) y me entró el primer maromo. Nos vamos a una sala privada después de calentarme un poco la oreja (tampoco mucho, alcohol y yo… con ver un poco las teclas me valía) y siempre me acordaré del principio :

Él: ¿Qué llevas puesto? (original, you know)

Yo: Un pijama de la Warner. Bueno, de la Warner no, mío, que me lo he comprado con mi dinero.

Y no me acuerdo de más del risote que me entró. Supongo que me mandaría a tomar por culo o se armaría de paciencia y acabó calentándose, yo que sé, no me acuerdo, sólo recuerdo lo del pijama (que además era verdad, creo que si no hay una webcam delante es mentira en 99,9% de las veces que describimos la ropa que llevamos… ¿vosotros sabéis lo jodido que es chatear con un picardías de encaje que se clava todo y cuando te levantas de la silla pareces un friso romano? yo para escribir esto si me lo pongo porque me debo a mi público, si no estaría con un pijama del Primark y una bata negra.

Después de aquella experiencia, no sé cómo logré aficionarme al tema. Bueno, sí, porque siempre he sido una salida, y me gusta escribir (igual no lo habéis notado) y la unión de ambas era divertida. Además que en aquella época la gente no tenía faltas de ortografía y todo el mundo escribía con todas las letras, lo que hacía el sexo virtual bastante placentero. No hacía falta currarse unas historias salvajes, con saber qué decir en cada momento y saber ambientarlo, fluía solo. Tuve una época en la que conocí a un tío con el que “follaba” tres veces a la semana mínimo, en el metro. Y no repetíamos historia. No sé porqué nos dio por ahí, yo tendría morriña del suburbano por no tener en mañolandia y a él le parecería un sitio cómodo. El caso es que estaban bien. Inciso: No recuerdo haber echando nunca un polvo en el metro. Metidas de mano salvajes y tal sí, pero nada más. Era más de coger el búho de vuelta a casa. 

Luego ya empecé a mezclar fantasía y realidad y si al quinto ciberpolvo me convencía (no me acuerdo del baremo, ni si lo tenía, es un decir) quedábamos para dejar de ser virtual. Aparte de gente con la que follar hice un montón de amigos (los cuales aún mantengo en un gran número), y a veces jugábamos a cambiarnos los nicks y comportarnos como otras personas. Una pollada, vamos, pero yo me construí el “personaje” Lady “xxx” (no lo voy a decir que aún lo uso como correo jajaja) y era una borde dominadora que estaba el día entero bebiendo champán en recipiente humano y haciéndose pitilleras con las pieles de los escrotos de los allí presentes. También me montaba números lesbiano dominantes con un tío que entraba como tía (yo lo sabía) y nos pegábamos unas risas del copón. Pero claro, hay humanos a los que eso les pone caliente de verdad, y empezaron a entrarme a saco. Y oye, porqué no. Así que fui probando esclavos virtuales hasta dar con los que merecían la pena para una sesión real (que sumisos de boquilla, bueno, de teclado, hay a cientos) y no os voy a engañar, me lo pasé que te cagas y no quiero decir que lo eche de menos (buenovalesímucho) pero fue una época muy divertida de mi vida para contrarrestar que no me gustaba vivir dónde lo hacía ni con quién lo estaba haciendo. Y esto me recuerda a la genial frase de Woody Allen que tanto uso ” Utilizas el sexo para demostrar cualquier sentimiento menos amor” (se me ha ido de qué película es, sorry).

Le acabo de preguntar a McGyver si echamos algún ciberpolvo en nuestros comienzos, que no me acuerdo. Y no, nosotros fuimos más de hablar como amigos durante un tiempo, calentarnos un día de repente y follar al siguiente aprovechando que iba a Madrid. Pues el 31 de Diciembre de este año hace ya 12 años del polvo, quién lo diría.

Ahora quedaría de puta madre si dijese que llevo todo ese tiempo sin echar un polvo virtual pero mentiría como una perra. Pero no en plan rollo chat, que eso ya empezó a parecerme un coñazo cuando todo dios entraba en internet y se fueron perdiendo las normas ortográficas (sí, yo soy así, me pone más un tío con un diccionario en la mano que con una mancuerna) y además estaba todo el porno del mundo por descubrir y me centré más en eso. Y luego empecé a escribir el blog. Y no voy a decir que no he jugado con alguno porque lo he hecho. Muy pocos, se pueden contar con los dedos de una mano y sobran. Jugar me refiero a tener muy claro que es una serie de correos que no llevarán a nada por muchas cosas que se digan dentro. Y no sé si alguno sigue leyendo esto, pero tengo que darles las gracias por las risas, los buenos momentos y sobre todo, el respeto. Menos a uno que me tocó los cojones porque se le fue un poco la olla y se le ocurrió “regañarme” por lo que estaba haciendo porque yo tenía pareja y tuve que mandarlo a tomar por culo, claro.

Eh, pero que molaban las historias mucho. Tengo la suerte de que los seguidores de este blog saben leer y escribir y seguir una saga con buen ritmo. espero que los afectados piensen lo mismo de mi, jajaja. Total, eran sólo dos (veis, sobraban dedos…) pero recuerdo con cariño el castillo y la habitación azul eléctrica 🙂

Antes de que alguien se me revolucione y me pete el correo esto no es un llamamiento a, sólo recuerdos, que no tengo ni tiempo ni ganas ahora mismo de holaquetalquehaces a partir de qué correo se folla aquí.

Y todo esto viene porque me ha dado por pensar si la gente seguirá haciendo estas cosas o no. Lo de entrar en un chat y ciberfollar con un desconocido sin pagar, sin webcam, sin datos, sin nada, sólo con el poder de la palabra, o por el contrario ya se ha pasado más al momento visual, pornográfico, te doy el whatsapp o manda un mensaje al 608 que ahora te contesto, aquí sin foto no se folla y me da igual que te comas las vocales al escribir… bueno, vale, que igual soy una cibersexera romántica.

Y siempre que hablo de este tema, me acuerdo de este videoclip que es para como no acordarse. Que no se puede estar más bueno, redios. Que se me dispara el albañil que llevo dentro.

 

Anoche me metió tal hostia en la cabeza la cerveza que me tomé cuando escribía esto que en vez de publicarlo lo guardé en borradores. No mezcléis antiinflamatorios con cervezas gallegas, que a la mañana siguiente escuece el coño y os flipáis porque habéis perdido un post que juráis haber escrito : jolín yo no estaba tan borracha como para creerme que estoy tecleando y no soy Will Graham.  

 

4 thoughts on “Polvos cibernéticos de antaño

  1. Muahahaha te veo enganchadísima a Hannibal. Y no me extraña, el cabronazo es genial. Adoro su “cocina” y sus muertes creativas, son pura poesía gore. Y aquí me tiene mi novio enganchada también, no hay quien estudie en esta casa.

    Polvos así en chat no, pero por MSN y sin cámaras por medio sí. Y por teléfono. Ay, los comienzos a distancia, qué perros son.

    Un beso, me alegro de que estés ya lista para dar guerra, sin escayolas por fin 🙂

    PD: Ya me voy a la cama, no son horas de seguir estudiando ni perdiendo el tiempo, mañana a ver quién es la guapa que va a madrugar para terminar pediatría.

  2. Yo con el sexo telefónico no he podido nunca. Me da la risa. Soy incapaz de decir nada. A ver, rollo empiezas a hablar y dices unas cuantas guarrdas y se caldea el ambiente si, pero así explícito en plan teléfono erótico, me meo. Y mira que me dijeron que yo ganaría mucha pasta con mi imaginación y mi voz, pero nada, que me resulta hiper ridículo y me siento estúpida. Por MSN tb lo he hecho (cuando ya había más confianza) …y hasta por ICQ¡ sistema de mensajería que no conocerás por ser asquerosamente joven XD

    Besos Mistress EIR ¡¡

  3. Wow!! el sexo telefonico!!! Lo mejor para una mina de cualquier edad y condicion social y civil. Ahora no me va, pero he sido un asiduo “teleseductor” en otras epocas lo que era maravilloso. Ya conocia los horarios. La onda era de 11 (23hs) hasta las 2 AM. Buenisimo!!! Mujeres separadas, con hijos, que despues de acostarlos (por eso lo de las 23hs) se lanzaban a la aventura a recrear una nueva vida romantica… o sexual… o amistosa. Desde luego que hice buenas amigas que aun hoy veo, que he tenido sexo onda “venita ya!!” ..pero lo que mas me gustaba era el sexo delivery en el momento. Eso empezaba a eso de las 3 de la mañana, hora en que hay “lo que sobra” mezclado con damas que con mas de un whisky encima estan a punto caramelo. Y no es falsa modestia decir que he logrado provocar unos ricos orgasmos en damas que no conocia, ni conoci ni quise conocer. Y la nota de color…. (morite Chatarrera……) uno de mis personajes, Fernando de la Huerta, lo hacia con acento español. Era el mas exitoso. Telon.

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