De libros: California 83 y Chorromoco 91

Venga, hoy os voy a hacer una reseña de un par de libros que me gustaron mucho y no sólo porque el autor me ponga perra perdida, si no porque encima molan.

pepecolubi

Riéndose, palotismo x2

Sí, si, no lo voy a negar, me leí los libros por puro fetichismo hacia el autor. A ver si la gente puede decir lo mismo de Dan Brown.

9788467005028

 

Con California 83 me ocurrió algo muy curioso. Andaba buscando una novela que me había leído a hurtadillas en casa de mis padres ( no por sexo que no recuerdo si tenía, pero las escenas cómicas eran descojonantes) que yo creía que se llamaba “California 86” . Encontré la novela de Colubi, me la descargué, empecé a leerla y como no me sonaba la historia ni de coña (y mucho menos la portada) la abandoné en el disco duro.

Creo que como mínimo había pasado un año, cuando descubrí “Ilustres Ignorantes” y le dediqué el post a Pepe Colubi (que ahora ampliaría, jajaja) y que leyó para mi sonrojo como bien sabéis (cambiemos sonrojo por palotismo) y de repente me di cuenta de que él era el que había escrito el libro de la portada rara del perro con una tabla de surf.

Y me sentí super mal por haberle pirateado, lo juro. Y me fui a comprar “Pechos Fuera” para compensar el agravio porque me sentía fatal y soy así de retrasadita a veces.

Así que me puse a leer California 83 en vez del que me había comprado siguiendo mi extraña lógica.

 

Dios mío lo que me pude reír con el libro. Carcajadas de las que te hacen leer con los ojos empañados y que al final te obligan a quitarte las gafas porque las lágrimas se acumulan en los cristales. Y la historia en sí es bastante simple, la vida de un chico de 17 años (mitad Pepe, mitad ficción, o todo ficción y de Pepe es sólo el nombre, da igual, es genial) que se va a EEUU a estudiar COU, en los años 80. Pero madre mía, como lo cuenta. Te ríes y te emocionas a partes iguales ;yo es que soy muy sentimental, pero describe de una manera tan brillante y divertida la primera vez que descubre la MTV , y me sentí tan identificada, (como imagino todos los que vivimos una época en la que no existían cadenas que emitiesen videoclips el día entero) que además de reírte, en este caso con un poco de melancolía, sabes cómo se siente. Es una novela tan divertida que es de las que el último cuarto lo lees despacio para que no se acabe.

Y si tuviese que escoger un momento, escogería dos, jajaja. El concierto de The Clash, que lo viví en mi cabeza e imaginación como si hubiese estado allí con él, y el del terremoto. Ahogada de la risa. De no poder respirar. Creo que le leí ese fragmento a todo el que me encontré como si de una Testiga de Jehová desaforada me tratase. Leedla, de verdad. Además tiene unas referencias musicales buenísimas.

 

Si ya estaba enamorada de Colubi por lo cerdo que era, ahora me tenía enamorada por su humor y manera de escribir.

 

Y por fin llegó Chorromoco 91, la continuación de las historias de Pipi, ya más maduro y un poquito más centrado.

chorromoco-911

 

Y la esperaba con fruición, ya no sólo por fanatismo mojabragas, si no porque el Sr. Colubi había tenido a bien ir cebando la novela a través de las canciones que mencionaba en ellas, y cuando vi “Cuts you up” de Peter Murphy o que también aparecían “Been caught stealing” de Jane’s Addiction o el “Never Enough” de The Cure además de muchas otras,   fue una vorágine de sentimientos y recuerdos que me moría de ganas de leer ya qué le habían inspirado en Chorromoco 91 y me dieron ganas de escribir “Chorroloco 93” que fue el año en el que más o menos empezaron esas canciones a entrar en mi vida.

 

E igual iba influenciadísima por todas la pajas que le había dedicado ya al señor Colubi, pero aunque esta vez no me hizo reír tanto, me ha embelesado más con el personaje de Pipi. Y él como escritor.

Hay un párrafo, casi al principio del libro, que me dejó con la boca abierta:

 

“La Wendy era la no-novia de Bosco. Si no sonara tan trasnochado, sería más adecuado denominarlos amantes por el carácter ilícito de su fornicio, es decir, que ella tenía novio con el que compartía cama, piso y pastor alemán. Que el maromo pasara largas temporadas fuera de casa conduciendo un tráiler por Europa no hacía más que poner en bandeja la ocasión de adulterar dicho compromiso”

Los que os habéis ido leyendo el blog lo sabréis, pero si cambiamos Wendy por Chatarrera, coincide hasta el pastor alemán. (Bosco sería mi actual pareja, no os desvelo si Wendy y él acabaron igual)

 

Y es que una novela que empieza diciendo “Supongo que el chorromoco, limpio y espeso, salió disparado desde mi glande, trazó una parábola perfecta y aterrizó en la sonrosada mejilla de la alemana dormida. El segundo ímpetu, menos blanco y más aguado, resbaló tímidamente por el capullo, como dejándose caer hasta alcanzarme los dedos furiosos con los que aún meneaba mi ya trémula polla” quizás invite a todo menos a enamorarse de quién lo ha escrito, pero aaaamigos, hay que leerse la novela completa para darse cuenta de que todas las heterosexualas queremos un Pepe en la cama. Y os taparéis el cuello con la toquilla y diréis “eso tú, cochina, que te va todo”. Pues no. No os podéis hacer una idea de la delicadeza en la descripciones, para ser lo que es él. Maravillada me quedé. Si queréis saber de lo que hablo, leedla. Y empatizas tanto con el personaje que hay momentos en los que te deja echa polvo. Que igual yo empaticé como milf al leerlo y me sentí un poco Mrs Robinson no digo que no. Ahora estoy pensando que me follaría de diferente manera al personaje y al autor. Al personaje le echaría un polvo ONG** y al autor … al autor también, pero en la versión hardcore super cerda con todos los hashtags de xvideos de la a a la z.

Que me desvió del tema y acabo en trío con el Pepe del pasado y del presente y el personaje y el autor. Bueno, eso ya es quinteto de cuerda. De Chorromoco 91 me quedo sin duda con su rollo con la chica gótica por razones obvias de identificación con una parte de ella (teníais que escuchar mi cabeza en una fiesta continua a lo Hooligan “le ponen las góticas, le ponen las góticas”), pero volvió a joderme despedir al personaje de Pepe hasta espero, que no siempre.

Al autor siempre puedo ir a acosarlo a la sala Galileo. Muhahaha. (¿Os he contado que el día de mi cumpleaños lo tuve a muy pocos metros? Un regalazo, señora.)

 

**Polvo ONG: Dícese de aquel en el que dejas que el muchacho investigue todo lo que quiera y por dónde quiera para saciar su curiosidad. Como el Parque de Atracciones de los Polvos con calcomanía para subir en todos lados tantas veces como quieras. No hay mucha gente con la que echaría un polvo de esos.

3 thoughts on “De libros: California 83 y Chorromoco 91

  1. Aca no te sigo, gallega. Yo lo unico que leí en mi vida han sido los manuales de los videograbadores, luego de los DVD reproductores y ahora de los microondas y smarts TVs. Pero vamos! que justamente la literatura de habla hispana es la mejor del mundo! Frondosa, rica , rebuscada, y mas que nada , bien española!!! Jajaja. Que se yo. Nada. Beso.

  2. Yo me los he leído al final de este verano y también me reí a gusto, tanto que en la piscina me vinieron a llamar la atención porque pensaban que me había tomado algo ilegal.

    A mi también me dio un poquito de nostalgia recordar lo de los dos canales en blanco y negro. Y lo siento pero yo también me los baje, pero lo mio tiene escusa, y también el primero anduvo un año por las tripas del ordenador hasta que me decidí a empezarlo.

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