Cuando las cosas se tuercen y acabas haciendo otras

“Hay que poner nombres atractivos a los post para que te den visitas” y ya tal. 

 

He semivuelto otra vez. Va, intentaré estar más activa ahora que vuelvo a tener un poco de vida. Sí, aún me debo la visita a la verdulería, pero es que llevo desde el 1 de Agosto haciendo obra en el baño que iba a estar en una semana, y joder con las semanas largas que está teniendo este mes. Así que me he pasado un mes duchándome con una manguera en mitad del jardín, bueno, buscando el sitio estratégico para poder hacerlo sin que te vea medio vecindario desde las plantas superiores de sus chalets , y en zonas en las que la valla a pie de calle no se viera. Y con una manguera de 25 metros, muy práctica para hacerte unos SalmaHayeks como si de una pitón se tratase. Sí, hago demasiado el gilipollas para vivir en un mundo en el que cualquiera lleva una cámara encima. Un día de estos me haré viral por algo extraño y no por ser buena persona. Es que este verano lo he sido. Mi faceta de buena persona amante de los animales que no conocéis.

 

Bueno, pero no hemos venido aquí a hablar de mi, si no de mi.

Este fin de semana se presenta divertido porque voy a dos conciertos dos días seguidos, viernes y sábado, y además de estar atacada porque tengo que conducir al centro de Madrid (aunque creo que voy a usar un plan b porque no me veo buscando aparcamiento por allí sin llevarme retrovisores) estoy emocionada porque tengo ya unas putas ganas de salir que me muero, tengo mucha ropa nueva quemándome en el armario y llevo todo el verano en leggings y camiseta y coño, me apetece arreglarme. Que el sábado como me voy a Dcode voy a volver a ir con camiseta y mallas, pues también.

Así que estaba yo pensando en el modelito combinable para el viernes que el concierto es relajadito cuando me he mirado las piernas y he dicho, eh, vamos por partes, empieza por depilarte si quieres ponerte falda.

Por otro lado, este mes toca estar salida como una perra, yo diría más bien que son más salidas las gatas que las perras pero las erres suenan más a salidez que una t, debe ser. Bueno, elegid el animal que os venga en gana, estoy salida y punto. Mucho. Nivel que no sé si es ir mejor sin bragas que con ellas porque hasta el roce me pone erecta. Que no digo que no sea divertido, pero al cuarto día de que todo te ponga a mil y las ganas de follar y de hacerme pajas supere los niveles establecidos habituales, me llega a agobiar un poco a veces. Es como cuando eres fumador y trabajas en una oficina, el “acabo esto y me salgo a fumar un cigarro” pero con pajas. Menos mal que no trabajo en una oficina.

Bien. Ya sabemos tu estado y que tienes pelos en las piernas, ahora cuéntanos algo.

Había cogido la silkepil para podarme las piernas y me levanté a no se qué (probablemente algún reclamo del “mamá, mamá” con el que he vivido estos tres meses de verano cada dos minutos), cuando de vuelta a la silla, por designios divinos, acabé sentándome de lleno encima de la maquinita, que a su vez se activó y empezó a mover los cabezales… y a vibrar.

De primeras me asusté porque no sabía que coño pasaba en mi ídem, estaba fuera de contexto en aquel momento esa vibración, aún miré rápidamente encima de la mesa por si me estaba follando el iphone en el momento en el que alguien me estaba llamando, pero como mi funda es altamente discreta enseguida vi que no.

Y era una vibración muy alta para haberme sentado encima de uno de los gatos y que aquello fuera un ronroneo de placer facesitting felino.

Todo esto ocurrió en segundos, claro, que aquí contado parece que soy una empanada que me vibra algo en el coño y no miro inmediatamente que es.

Y se me puso cara de mala, claro. Amiga silkepil, con el daño que haces, y yo sin saber que se podá compensar… además ahora me alegro mucho de repente de que tengas tus años y me duermas las manos cuando te utilizo de la vibración.

Me dije a mi misma: ¿En serio estás pensando lo que creo que estás pensando? Y mi cabeza era como el demonio de Tasmania en pleno remolino “¡sí, sí, si!” “vale tía, pero con cabeza, para a pensarlo,” “venga vale”. Y me paré. A pensar.

“A ver, te has sentado encima con los pantalones puestos. La vibración está muy bien aún así, pero sé que tú quieres más. Quita el cabezal porque como te lo metas por las bragas y se enrede el felpudo y tire, vas a gritar de todo menos de placer. Eso es lo único que te tenía que decir. Ahora, prosigue”

Pero claro, quitándole el cabezal, disminuía mucho la potencia, y no molaba tanto. Pelillos a la mar. O sea, no, no sufráis que nadie se ha hecho una calva en ningún sitio.

Por encima del pantalón está bien , pero como el contacto directo no hay nada.

Lo bueno de vivir en mi casa es que es muy probable que metas una mano en un cajón y te encuentres un consolador. A ver, en la cocina no, aunque ahí tengo condones. De sabores.

Pero como no me depilo en la cocina ( ni en donde lo hice, pero como no tengo cuarto de baño porque está en obras… oye, que manera de hilar, parece esto Pulp Fiction) en la estantería de mi lado había una caja de la que conocía de sobra su contenido, alargué la mano y como si fuera el cesto sorpresa de las tómbolas, saqué lo primero que palpé.

Y como soy así de sofisticada, era de cristal. Tengo copas de cristal de Bohemia y dildos de cristal porque yo caigo fulminada antes de ser sencilla en algo.

En cualquier caso venía de puta madre porque ya tenía la vibración por otro lado, pero tuve que pensar otra vez : con o sin pantalones.

A todo esto padre e hija se habían ido a comprar tabaco, si no dejo el experimento para más tarde, me vino todo rodado. Pajilla antes de cenar., que es como la siesta del carnero, al menos igual de placentera. Bueno, paja y siesta carneril ya es el combo máximo plus, pero eso no lo he hecho.

Al final decidí que con pantalones, porque tampoco sabía de cuánto tiempo disponía. Me metí el souvenir de Murano y desde fuera lo hice vibrar con la silkepil. Experiencia muy placentera. A la vez, ya que era cosa de paja rápida y no de hacer una cata, abrí xvídeos y el primer vídeo en el que pulsé (cuando voy muy salida no soy nada selectiva, me da igual lo que estén haciendo en la pantalla, todo me pone mucho) y me encontré con una muchacha atada a una puerta con los ojos vendados y a la que estaban masturbando a distancia con algo con control remoto que me levantó el estado lesbodominatrix “oh dios mío quiero una esclava ya, ahora mismo” (estado/fantasía con la que llevo torturándome más de un mes, no lo voy a negar, me van a salir relatos monotemáticos una temporada) y entre la muchacha retorciéndose y el resto de parafernalia que llevaba yo patrocinada por Duralex y Braun, tuve un orgasmo fantástico antes de hacer la cena.

Ya os contaré que tal los conciertos.

One thought on “Cuando las cosas se tuercen y acabas haciendo otras

  1. Yo no sé ..pero aca existe algo llamado “depilacion al sistema español” (Sic) que nadie me supo explicar qué carajo es. Además: no era que ustedes las europeas no se depilaban y que tienen un bosque debajo de cada axila y las gambas con unos alambres que reite de un jabalí? En fin. Personalmente resolvi e problema de extrañarte. Solo tengo que subirme a un coche que tenga GPS y pedirle al conductor que lo ponga en audio. Y ahi estás!!!!!!!! Con ese sensual “recalculando”. Un beso. Te adoro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s