Ejem… Hola.

Ya, merezco una muerte lenta y dolorosa.

Ya ni me acordaba de lo que conté la última vez. Perdonadme.

Me quedé en los conciertos. Pues el del viernes estuvo muy bien, pese a la odisea que me supuso: primero, como conductora novata, sufrí una gran pérdida de cerca de una hora dando vueltas con el coche como un pirulo hasta que pude pararme, llorar un poco y encender el GPS. Reid. Me da igual. Sólo yo sé el puto agobio que pasé pensando el coordinar mis brazos y mis piernas, leer señales e intentar situarme. También era la segunda vez que iba a Madrid con el coche.

A mitad de concierto, toda la tensión acumulada de un par de horas antes, se instaló en mitad de mi espalda. Y ahí se quedó hasta el domingo, por lo que me hizo perderme el concierto de Suede. Muy fantástico todo.

Y no sé si a raíz de eso, o fue antes, o después, llevo como un mes de mala leche. Estoy hasta la polla de todo y de todos. Me apetece más veces a lo largo del día decir no que contestar sí. Quiero que me deje la humanidad en paz. En realidad no me pasa nada en particular, creo, ha sido una especie de agobio existencial, con, no lo voy a negar, un poquito de depresión, porque tenía necesidad de contar cómo me sentía, pero a la vez no, porque tampoco creo que a nadie le interesen mis mierdas. Pensaba: ¿A quién le contaría esto? y me quedaba un rato pensando… y no salía nadie. Unos por falta de confianza, otros por no molestar, otros porque no me iban a entender… un coñazo estar en mi cabeza, en resumen.

Así que he andado y ando con las ganas de escribir a cero. Se me ocurren cosas, pero me quedo a medias porque la idea al rato me aburre. Estoy para que me den un tortazo, vamos.

“Eso es que follas poco” dice un gilipollas al fondo de la sala. No ha sido precisamente el caso, que no sé si por el hecho de la necesidad de soltar endorfinas por este estado de desidia ha sido un no parar bestial nivel adolescente. No me ha dado tiempo ni a hacerme pajas.

Supongo que el estado irá remitiendo poco a poco. Desde hace una semana he empezado a hacer un curso del que si os digo la temática os vais a descojonar así que dejo para más adelante de qué va (os daré una pista … me pega mucho no, muchísimo) y como ha supuesto un cambio de aires radical, ya no estoy al borde de la depresión aunque sigo con el cabreo subido. También le podemos echar la culpa a la súper luna porque soy muy lunática, pero eso, que llevo una temporada que no me aguanto ni yo.

Ustedes perdonen.

One thought on “Ejem… Hola.

  1. Mi tesoro ibérico: no hay nada que perdonarte. Menos aun cuando te desnudas (a nivel posteo, no?) y desgranas todo lo que te ocurre, asi , con cicatrices, con heridas abiertas, con esa cosa que te hace sentir perdida, mareada, sin centro , sin rumbo. Y eso es hoy en dia estar VIVO. VIVIR en vez de “sobrevivir”. Revisar, recordar errores, juzgarse a uno mismo, sentir huecos, vacios. La conciencia es muy guacha porque te refrega las cosas que (segun la moral cotidiana) hiciste mal. Y despues que se retira esa conciencia puta viene el recuerdo, que te arroja los buenos momentos , las caricias, las sonrisas. No quiero quedar como un fucking evangelista. Me emocionó leer este posteo porque leo tu calidad de persona. Te mando de mi corazon los mejores latidos. Te quiero tanto como se puede en este medio.
    Ah : a ese salame que te dijo eso de que cojés poco… decile que se vaya a lavar las tetas.
    Besos y abrazos rioplatenses!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s