Heridas de Paja

Los que me seguís en tuiter ya sabéis de que va el tema, los que no, lo descubriréis ahora.

Ayer tuve un día muy fatal en cuanto a revolución de hormonas y salidez. Ya por la noche había soñado que estaba en una casa donde había una orgía descomunal y en cada habitación había contactos de mi Facebook a los que me follaba sin ningún tipo de miramientos si eran tío, tía o el Candy Crush. A los que conozco en persona les ponía más movimiento, a los que no, con su cara de la foto de avatar me valía. Total, que me levanté, además de con un buen rollo friendly acojonante, despegándome las bragas porque la noche había sido movidita.

Bueno, tengo que contaros un poco de mi vida privada no sexual y emocionante para que tengamos un contexto mejor: Este verano hice obra en el baño y además de ponerme una ducha del tamaño de lo que ocupaba la bañera, le añadí hidromasaje al tema. A mi me gusta ducharme con el agua hirviendo, y no lo había conseguido aún desde este verano pasado porque se me quedaba el agua fría a los dos minutos. Pero fría de congelar. Como además de caldera tengo termo eléctrico, enchufamos la ducha al termo para que el agua saliera caliente a tope sí, o sí, peeeero lo malo es que duraba poco rato. Total, que llevo sin ducharme realmente a gusto desde Julio, siempre con putas prisas para no morir congelada. 

El miércoles no tenía calefacción en casa porque no iba la caldera, y resulta que se había jodido. Ayer vino el técnico y después de soplarnos 500 pavos por arreglarla, solucionó el tema del agua caliente ya que pasaba algo con un filtro roto de cuya explicación me ahorraré todo porque esto no es bricomanía y yo he venido aquí a hablar de mi paja, y por eso me congelaba al principio con la ducha, y después ya jodió la calefacción. Y yo quedando como una rara en estos meses. Y lo que me he duchado de mala hostia todos los días, también. Quizás ahora mi caracter sea menos agrio.

Además, para poder seguir con la trama, tengo que contaros que mi madre ha estado pasando unos días en casa por lo que mi hija ha estado muy entretenida con su abuela y me ha dejado vivir y respirar.  

Continuemos.

Andaba yo cachonda perdida ya desde primeras horas de la mañana, sin poder ducharme y esperando al de la caldera, cuando mirando una cosa por internet di con una foto que me dejó toda loca. Pero loca de acelerarme la respiración y todo. De esas cosas que ves, crees que no te han impactado, y no puedes dejar de pensar en ella. Pues así. Y la imaginación se me desbordaba por todos lados. Bueno, de hecho le estoy haciendo un relato que continuaré en cuanto acabe con este post para no perder sensaciones. Total, que vino el de la caldera, se llevó un pellizco de mi viaje por la Ruta 66, y llegó la tarde y mi estado de salidez no bajaba ni una mijita, pese al par de pajas que me había hecho ya en plan ibuprofeno para ver si bajaba el estado en el que me encontraba. E hizo el mismo efecto que la homeopatía.

Decidí darme una ducha aprovechando que hija estaba entretenidísima y ya disponía, al parecer, de todo el agua caliente que yo quisiera hasta cocerme como una langosta.  Pues oye, ya que estaban los astros de mi parte, dije, me voy a dar una ducha de las buenas y además así la estreno, que follando sí la he probado ya pero en la intimidad, no.

Así que me fui a mi armario y cogí este, que es el que lleva ventosa:

IMG_3655

 

Y le quité las pilas al ratón porque en ese momento no tenía otras a mano. En casa del herrero, ya sabéis.

Este ya lo probé en su momento y también le dediqué un post porque soy así de cochina.

Encendí la ducha. Puse el agua a 45 grados. Estaba caliente. El agua también. Ah, antes de meterme en la ducha… a ver cómo lo digo bonito… le había pasado la rapadora al mapache y lo había convertido en Sphynx. Que los que solamente tenéis un par de labios no conocéis la diferencia, pero la hay. Como no rasuro no me pica, pero el recorte exacto hace que todo roce mucho más. Que a la gente que vive en mi estado no le conviene, pues también, pero yo ayer estaba de pensar poco con la cabeza.

Eso, que encendí la ducha y me metí. Puse el conejito a la altura propicia para simular la altura de un maromo empujando por detrás. Todo bien si midiera cinco centímetros menos y/o no tuviera cabeza , porque me daba contra el cristal de la mampara en la frente y no acababa de estar cómoda.

Da igual, modo cascada de ducha y lo sujetas con las manos. Bien, en el sector masculino parece que lleváis de serie el correos de pie, pero para una tía es difícil. O al menos para mi. Esto tenemos que hablarlo. Es que me tiemblan las piernas mazo, me desconcentro porque pienso que me voy a dar una hostia de infarto y me cuesta un montón.

Prosigo que me desvío del tema. Ahí estaba yo de pie en la ducha caliente con el conejo vibrándome en el idem pero sin encontrar bien la postura orgasmo cuando dije… Al suelo, tía, vete al suelo, que para eso tienes un bonito plato de ducha de pizarra.

Hinqué el conejo vibrador en el suelo que se quedó enganchado con la ventosa al instante. Le di a la vibración y empezó a hacer eco por todo el baño y el salón, que está justo debajo con un falso techo por medio. Es decir, que se oye cuando te duchas como cae el agua, así que me dio por pensar que mi madre y mi hija iban a subir corriendo asustadas por la vibración del techo y me dio un puto ataque de risa gilipollas (porque ya empecé a verlas como Tom Cruise y su hija en La Guerra de Los Mundos) del que salí sintiendo el chorro de agua ardiendo en mis cervicales. Ahhh qué gusto.

Para acabar con  aquel estruendo que yo creía que lo iban a comparar con los terremotos de Málaga, me ofrecí como silenciador;  me puse de rodillas en plan Platoon y me metí el vibrador. No  es que silenciara mucho, pero en ese momento tampoco me importaba ya tanto. Buscando la postura exacta para que me diera el agua calentita, y el conejo atacara al clítoris y el resto del trozo de goma en el punto G, la encontré. No era la más cómoda del mundo, me dolía un poco el pie, pero donde esté un orgasmo se aguanta una tendinitis, y yo necesitaba correrme ya y si seguía así iba a tardar menos de un minuto. Cabalgué a mi amante con ventosa, me corrí en el suelo en plan videoclip con el agua chorreando y tal (en el reflejo del cristal estaba muy mona, lo que hace el filtro vaho), acabé de ducharme con cierta molestia en el pie izquierdo y salí de la ducha.

Y me estaba echando crema cuando me veo en el empeine una pedazo de quemadura del roce bastante impresionante. Madre mía que burra soy. Agarré el aloe vera que tengo natural en el baño y me froté un poco. Como no pensaba contarlo no me hice una foto del pie y hoy, gracias a las súper propiedades de esta maravillosa planta, ya no se ve la rozadura, más que un par de puntitos de sangre (Sí sangre. Soy muy burra) y la molestia, que lleva todo el día recordándome que debería ser menos fogosa/salida/insert lo que quieras.

 

Y hasta aquí amigos, la historia de la herida. Ahora voy a por el relato. Cuidad vuestros empeines.

 

 

One thought on “Heridas de Paja

  1. Aish. Mira por dónde, yo en la ducha imposible. Será por lo de estar de pie… y porque tengo bañera (a mí me gusta bañarme con agua muy muy caliente), y como que no quepo bien. Las pajas, en la cama. Mucho más a gusto.

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