Anécdota y payasada (porque no puedo evitarlo)

Hola amigos, espero que estén pasando unas felices vacaciones. Yo estoy sin hija, así que felices no sé, pero de puta madre están un rato. Benditos abuelos que viven en la playa.

Pero a lo que vamos. Hoy igual hasta divago poco, fijaos.

Me hallo montando una cosa con un grupo de amigas-mujeres con las que hice el curso de protocolo funerario. Somos siete, con edades comprendidas entre los 25 y los 55 años. La de 25 es la hija de todas, las de 40 somos las hijas de las de 55 y así. Para ser heterogéneas del todo, lo bueno es que hemos congeniado muy bien y esperamos que así siga, que nos tenemos que hacer ricas y famosas. Lo primero más que lo segundo.

Pese a que son muy majas, a veces son un poco zotes, y con esto de la informática más. Así que para no pasarme el día con el whastapp “¿Oyeee y esto como se hace?” y querer matarlas, les hice una guía visual con sus recortes y pantallazos para que siguieran las instrucciones como si de un mueble del Ikea se tratara. Pero como aún así las hay torponas, recurrí a los screencast para dárselo ya mascadito. Lo siguiente es abrirme un canal en youtube o hacérselo yo.

Los vídeos les vinieron muy bien y estuvieron muy felices y eso.

Cada semana nos reunimos para aclarar dudas, cotillear, trabajar, cotillear y tal. Estábamos en un momento de descanso comiendo patatas fritas al solecito con unas cervezas en el jardín de casa de una de nosotras (a ver, ya que paramos a descansar, lo hacemos bien), cuando me suelta una de ellas:

– No veas cómo se puso mi hijo con tu vídeo

-¿Por?”

Y me cuenta:

– Estoy concentrada siguiendo tus indicaciones y veo a mi hijo a mi alrededor, resoplando y acercándose a la pantalla. Le pregunto qué pasa y me dice: “¿Quién es esa, mamá?” y le contesto “Chatarrera, explicando una cosa, ¿por?” “Uff, no veas que voz. ¿Qué años tiene?” (entiendo la pregunta, su madre tiene 55 y el muchacho igual no volvía a tener una erección si superaba cierta edad) . “unos 40″ Y como ya veía por dónde iba” Es la que tiene el Sex Shop. ¿te la presento?”. “Sí, sí”.

Y yo, que suelo ser un coral como decía mi abuela, le solté

-Soy la responsable de los calcetines acartonados que te encuentres esta semana.

Sólo lo pilló una que me llamó animal y ya seguimos a lo nuestro.

Total, que es una “virtud” de la que nunca me acuerdo que tengo. Porque debe ser lo único dulce que hay en mi, vamos. Me lo han dicho desde mi tierna adolescencia, tenía clientes pesados que se la pelaban mientras me oían hablar de tarifas telefónicas, me lo ha dicho mi compi de podcast , el cantante de un grupo alemán, el hijo de 23 años (es que es un bollito, ñam ñam y sólo tengo que hablarle… jajaja, calla, perra, céntrate) pero os prometo que no soy consciente, que hay veces que hablo con hombres por teléfono y de repente se me empiezan a poner melosones y no entiendo el porqué hasta que me doy cuenta  de que los endulzo yo. Que no digo que me pase con todos los tíos (ahora los comentarios llenos de “pues a mi tu voz no me pone, cretina”), pero sí con una gran mayoría.

Así que a raíz de esto, de poner caliente a veinteañeros dando unas instrucciones que de lo que menos tenían son de excitantes, pensé que debía de sacarle partido ya de una puta vez a este don de la naturaleza porque no veo que lo esté aprovechando nada. Y oye, fue inmediato, di con el negocio enseguida: Leerle artículos de la constitución a opositores. Audiolibro sexy sobre tema infumable. Además ya me imaginaba a los opositores a bomberos descamisados con la mano por dentro del pantalón y los auriculares puestos, con la típica luz que entra a través de las cortinas que incide sobre los abdominales ( el bombero de mi fantasía tuvo que mover un poco el sofá de sitio para coger el encuadre perfecto pero oye, que bonita estampa nos quedó) dispuesto a dejarse llevar por mi cálida voz; luego pensé que los bomberos están guay pero que los jueces también estudian la constitución y no es plan de cerrarse el mercado y solo calentar tíos sexys. La gente que no lleva camiseta con escote también tiene su corazoncito. Y su pene.

Todo esto lo divagué en mi facebook a la vez que lo pensaba. Hasta tal punto que me curré un anuncio, escrito, de cómo podría ser el servicio de “La constitución en tu oído” ( le puse un nombre más chulo, pero solo lo sabréis si lo escucháis, Muhaha). Y como cuando entro en bucle con una gilipollez que me hace gracia, no puedo parar, hoy me he bajado el Garage Band para grabarlo y hacerlo realidad. Porque soy muy boba, no puedo remediarlo.

Bueno, pues si queréis escucharlo, AQUÍ LO TENÉIS  .

Daniel, no me mates mucho, en el porno no, pero en esto soy muy amateur 😉

 

One thought on “Anécdota y payasada (porque no puedo evitarlo)

  1. Ay gallega!!! : no entendi un carajo a la vela!!. Que es majas? Zotes? Pero ademas no entendí el relato. Che , no me estarás aflojando el nivel de relato , no??? Ademas te comento que cuando necesito “inspiracion onanista” me tomo el trabajo de editar tus textos y reemplazar palabras claves. Por ejemplo: si vengo leyendo una seducción y de pronto aparece la palabra “polla”, al toque se me baja. Lo mismo con eso de “coño”, “correrme”, “joder” , “follar” y etc. Para instruirme con Garcilazo De La Verga voy a la biblioteca. O con tantos maestros de la literatura castellana. Pero cuando te leo a vos, mi cielo ibérico despejado, me quiero croquetear de locura!!!. Y bueh …!!! Te amo.

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