Obsesión, sobreexcitación y alguna cosa más acabada en –ón

Todos los años me entero a mitad de noviembre que ya ha empezado el NaNoWriMo, y me da mucha rabia porque es algo en lo que me gustaría participar.

¿Ya le habéis dado al enlace y sabéis lo que es? Sigo pues.

Este año me enteré el 1 de Octubre, todo un logro, así que rauda corrí a apuntarme. Quiero hacerlo porque creo que no soy capaz de conseguirlo ni de Blas. No me veo escribiendo algo que dure unas 150 páginas ni de coña. Y eso me anima mucho a intentarlo. Sí soy una contradicción pura, y más estos días.

Y es que me da mucha envidia la gente que escribe novelas. Si ya le da para una saga, flipo pepinillos. Me fascina mucho la peña que no sabe hacer la o con un canuto y tiene un libro, o incluso dos, publicados. Y ya desde que existe twitter, veo que cualquier ser humano es capaz de escribir una novela menos yo. Y eso me anima una barbaridad.

A mucha gente, cuando le voy contando cosas de mi vida y me va conociendo, le da por decirme “tía, deberías escribir una novela de tu vida”, pero de momento no la veo yo como para best seller. Que igual es para que me calle con mis turras, pues tampoco lo descarto.

Pues eso, que estoy súper excitada porque empieza el lunes por la noche y ya tengo unas ganas locas de escribir. Tengo una historia en la cabeza, desde hace unos 3 años que va y viene, ha estado mucho tiempo ida y de repente ha vuelto, y creo que es el momento de escribirla. Siempre que he tenido una especie de “obsesión” así la he escrito y me he deshecho de ella, creo que ya lo he comentado alguna vez en el blog. Hay veces que una historia que se me viene a la cabeza me obsesiona mucho hasta que la suelto, y luego desaparece. Hablo siempre de historias cochinas, claro, no os penséis que me va a dar ahora por la novela negra. Lo que salga de este reto, como poco, dará para una paja, eso lo garantizo, jajaja. Así que por eso me da un poco de ¿pena? ¿miedo? escribir esta historia porque no sé si quiero deshacerme de ella. Que se quedará escrita, sí, pero ya no dará más vueltas en mi cabeza. Y no sé si quiero.

De hecho, por unos días pensé en escribir una cosa completamente diferente. Y estaba casi segura de que me iba a decantar por esta opción cuando volví a hacer examen de conciencia (en realidad era una paja) y volvió a presentarse. Y ya se quedó como candidata oficial.

Así que aquí estoy, no contándoos nada para contaros que es posible que todo noviembre esté desaparecida. Parte positiva, si lo consigo, os vais a hartar de leer, y si me quedo a la mitad, pues también, pero ya en Diciembre, cuando haya acabado el reto. Si lo dejo a medias o algo, daré señales de vida antes.

El otro problema que le veo es la deshidratación. Si para escribir un relato de los que suelo hacer, dependiendo de la intensidad o la temática, me hago de dos a tres pajas entre párrafo y párrafo, igual ahora me acabo sacando punta al clítoris. Qué basta.

Hoy he hecho un sondeo entre mis amigos de Facebook y les he dicho, que sin pensar en mi, en mi manera de escribir, a qué les sonaba, si a novela cursi o a otra cosa, y todos me han dicho que a cursi. El título se puede cambiar, pero no me molaría porque esa frase es la clave principal de toda la trama (¿qué trama? No tienes trama, tía). Pero me hace gracia pensar, en plan cuento de la lechera, a las marus esperando una novela de Corín Tellado (me niego a nombrar a la reina del Pantone) y encontrándose con pezones para cortar cristal en vez de botones rosados enhiestos.

Bueno, pues eso, que estoy excitada, nerviosa, y con ganas de empezar algo que sé que no voy a acabar. Estoy loca, lo sé. Pero me queréis.

Camión. La otra acabada en -ón.

 

 

 

 

 

3 thoughts on “Obsesión, sobreexcitación y alguna cosa más acabada en –ón

  1. Y, ¿en qué parte de las normas de participación dice que no puedes escribir la novela en tu blog? Dice que no la puedes escribir en el suyo, pero ¿por aquí tampoco?
    Así en lugar de añorarte un mes y leer luego 15mil palabras (¿o eran 50mil? no sé, estoy dispersa) pues te hacemos compañía a diario, te damos feedback y si quieres hasta te decimos que no vas a conseguirlo para que lo consigas mejor.

  2. jajaja pues también es verdad. Pero sé que si no me obligo a hacerlo en el otro lado en plan reto, aquí soy una casquivana y ni lo voy a empezar, que me conozco. Creo que son 2000 palabras cada día, y si lo hago por aquí igual me quedo a mitad de una escena o algo. Luego os lo pondré por capítulos, no todo seguido, tampoco me gustaría que llegarais al derrame por leerme.

  3. Vamos Gallega!!!!!!! me encanta que te prendas en esa. Pero te voy a dar un consejo que una vez me dió un escritor-periodista argentino que se llama Enrique Symms. Leé con atención que está bueno! Si le pusiera nombre se llamaria “onanis interruptus”. Estas cosas medio medicinales se deben escribir en latin pero por ser vos se llamaria “paja interrumpida”. La cosa es muy simple: te empezas a pajear, sin estimulo externo (imagenes, peliculas, etc). Vas subiendo, up and up y justo antes de el orgasmete (justo justo!!!) frenas. Te vestis de nuevo , te volves “normal” y te sentas en el procesador de texto y esperás unos minutos. De pronto, pasando ponele unos 5 u 10 minutos tu mente se va a llenar de ideas e imagenes absolutamente frondosas y originales! No es una pelotudez, eh! Clinicamente lo que ocurre es que la energia erotica (libido) tiene el mismo tronco cerebral que la creatividad. Al frenar el orgasmo esa energía se revela en forma creativa. Yo lo ensayé pero pocas fueron las veces en que logré “frenarme”. Un beso enorme, guapetona! Te amo.

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